Dos tripulantes han sido rescatados sin sufrir daños en la mañana de este lunes tras el hundimiento de un pesquero, el Pegal, en aguas próximas a la costa de Corrubedo, en el municipio coruñés de Ribeira. Los marineros fueron auxiliados por la tripulación de otra embarcación que faenaba en la zona, la Día de Reyes, después de que su barco sufriera una importante vía de agua que provocó su posterior hundimiento.
Según la información facilitada por Salvamento Marítimo, pasaba de las 9.30 horas el Centro de Coordinación de Fisterra recibió el aviso del Día de Reyes de que un pesquero había sufrido una grave vía de agua. Los dos únicos ocupantes del Pegal consiguieron abandonar la embarcación y refugiarse en una balsa salvavidas que quedó a la deriva. Afortunadamente, en el momento de la comunicación, ambos tripulantes ya habían sido recogidos por el barco que dio la voz de alarma.
Las autoridades marítimas movilizaron inmediatamente a la Salvamar Sargadelos para trasladar a los dos marineros a tierra firme. El pesquero accidentado, que había zarpado desde el puerto de Ribeira para sus labores habituales de pesca, terminó hundiéndose completamente debido a la magnitud de la vía de agua que se abrió en su casco, imposibilitando cualquier maniobra de salvamento de la embarcación.
Operativo de seguridad marítima tras el hundimiento
Tras el hundimiento del Pegal, los servicios de Salvamento Marítimo han confirmado que no queda ningún objeto flotando en la superficie marítima de la zona, lo que elimina potenciales riesgos para la navegación en el área.
No obstante, se ha establecido un dispositivo de vigilancia en las inmediaciones del punto donde se produjo el naufragio para controlar y prevenir cualquier tipo de contaminación que pudiera derivarse del hundimiento.
Este tipo de vigilancia es un procedimiento estándar en casos de hundimientos de embarcaciones, ya que los pesqueros suelen transportar combustible y otros elementos que podrían provocar episodios de contaminación marina.

