Salud marítima: cómo combatir las enfermedades cardiovasculares entre los marinos

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En los últimos años, la industria marítima ha observado un aumento preocupante en los casos de enfermedades cardiovasculares (ECV) entre los marineros, según el West P&I Club.

IIncidentes como ataques cardíacos y paros cardíacos se están volviendo alarmantemente comunes, lo que subraya la necesidad crítica de priorizar la salud cardíaca de quienes trabajan en el mar.

Comprender las emergencias cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares pueden manifestarse en eventos potencialmente mortales, como ataques cardíacos y paros cardíacos, que exigen un reconocimiento y una acción rápidos. Un ataque cardíaco ocurre cuando se bloquea el flujo sanguíneo a una parte del corazón, lo que a menudo deja a la persona consciente pero con un sufrimiento grave.

Los síntomas incluyen dolor en el pecho, dolor que se irradia a otras partes del cuerpo, dificultad para respirar, sudoración excesiva, náuseas, mareos y una sensación de fatalidad inminente. Si no se trata, un ataque cardíaco puede derivar en un paro cardíaco, en el que el corazón deja de bombear sangre repentinamente debido a una arritmia o un mal funcionamiento eléctrico. A diferencia de los ataques cardíacos, los paros cardíacos se producen sin previo aviso, dejando a la persona inconsciente, sin capacidad de responder y sin poder respirar con normalidad.

La marea creciente de ECV

A nivel mundial, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte y la Organización Mundial de la Salud (OMS) las identifica como un problema de salud primario. Solo en el Reino Unido, los ataques cardíacos resultan en 100.000 ingresos hospitalarios al año, lo que equivale a uno cada cinco minutos. Aproximadamente 7,6 millones de personas en el Reino Unido viven con enfermedades cardíacas o circulatorias, lo que pone de relieve el impacto generalizado de las ECV.

Para los marinos, los desafíos particulares de la vida en el mar (incluido el acceso limitado a la atención médica, las largas horas de trabajo, el estrés y las opciones dietéticas inconsistentes) exacerban aún más el riesgo. Las conclusiones del West P&I Club enfatizan la necesidad de adoptar medidas proactivas para mitigar estos riesgos.

Medidas para reducir el riesgo de ECV

La buena noticia es que la mayoría de las enfermedades cardiovasculares se pueden prevenir mediante cambios en el estilo de vida e intervención temprana. A continuación se indican algunas estrategias clave para que los marineros mantengan la salud cardíaca:

  • Adopte una dieta saludable: una dieta equilibrada rica en verduras, frutas, proteínas magras y cereales integrales puede reducir significativamente el riesgo de ECV. Limitar los alimentos con alto contenido de azúcar, sal y grasas saturadas es igualmente importante, ya que estos pueden contribuir a la hipertensión arterial, la diabetes y los niveles elevados de colesterol.
  • Haga ejercicio regularmente: la actividad física es vital para la salud del corazón. Procure realizar 150 minutos de ejercicio moderado o 75 minutos de ejercicio intenso por semana, complementados con actividades de fortalecimiento muscular. Reducir el tiempo de sedentarismo es fundamental, en particular para quienes desempeñan funciones que implican estar sentados durante períodos prolongados.
  • Deje de fumar y limite el consumo de alcohol: fumar es un factor de riesgo importante para la enfermedad coronaria, mientras que el consumo excesivo de alcohol puede elevar la presión arterial y dañar el corazón. Se recomienda mantener el consumo de alcohol por debajo de 14 unidades por semana.
  • Controle el estrés: el ambiente de alta presión a bordo de los barcos puede provocar estrés crónico, un factor importante que contribuye a las enfermedades cardíacas. Técnicas como la atención plena, la meditación y el descanso adecuado pueden ayudar a controlar los niveles de estrés.
  • Controle sus parámetros de salud: controle periódicamente la presión arterial, los niveles de colesterol y de azúcar en sangre para identificar y abordar posibles problemas de forma temprana. Los exámenes médicos previos al empleo (PEME) desempeñan un papel fundamental en la detección de afecciones subyacentes antes de que se vuelvan críticas.
El papel de la educación y el equipamiento

La sensibilización sobre la salud cardíaca y el equipamiento de los buques con dispositivos que salvan vidas son componentes vitales para reducir las muertes relacionadas con las ECV. En un seminario web reciente organizado por la Seafarers Hospital Society (SHS), los expertos destacaron la importancia de los desfibriladores externos automáticos (DEA). Estos dispositivos portátiles proporcionan una descarga que salva vidas para reiniciar el corazón durante un paro cardíaco, lo que mejora drásticamente las tasas de supervivencia. Martin Fagan, del Community Heartbeat Trust, destacó que los DEA son compactos, requieren poco mantenimiento e indispensables para emergencias.

La Dra. Charlotte Mendes da Costa y Rich Beecroft también hablaron sobre los cambios en el estilo de vida que pueden mejorar la salud cardíaca, haciendo hincapié en la necesidad de tomar mejores decisiones nutricionales y realizar actividad física de forma regular. Según Beecroft, es fundamental tener cuidado con la ingesta de grasas, azúcar y sal, ya que estas sustancias pueden aumentar el riesgo de ECV.

Tomando acción en el mar

Los marineros pueden tomar varias medidas para protegerse de las enfermedades cardiovasculares. Comprender los primeros signos de advertencia de un ataque cardíaco y buscar atención médica de inmediato puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

 

Además, fomentar una cultura de salud a bordo de los barcos (desde servir comidas nutritivas hasta promover el ejercicio regular) puede crear un entorno propicio para la salud cardíaca.

 

En conclusión, si bien las enfermedades cardiovasculares representan una amenaza importante para la fuerza laboral marítima, son en gran medida prevenibles. Al adoptar un estilo de vida saludable para el corazón, estar atentos a los síntomas y garantizar el acceso a equipos médicos esenciales como los desfibriladores externos automáticos, los marineros pueden proteger su salud y bienestar mientras navegan en alta mar.