El Plan Segumar llevará a cabo 22 inspecciones en Vigo y Vilagarcía en todo el año

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El Plan Segumar llevará a cabo 22 inspecciones en Vigo y Vilagarcía en todo el año

De los 200 controles previstos que empezaron en abril, 38 se realizarán en Galicia

a.a. | vigo 19.05.2014 | 01:46

 Faro de Vigo

El mes de abril marcó el comienzo para las inspecciones a pesqueros dentro del Plan Segumar 2014. Con 200 inspecciones programadas, los funcionarios del Instituto Social de la Marina, la Dirección General de la Marina Mercante y la Inspección de Trabajo de la Seguridad Social llevarán a cabo un total de 38 reconocimientos en barcos de Galicia, de los cuales 11 se harán en buques de Vigo y otros tanto en Vilagarcía de Arousa.

La comunidad gallega será así la segunda en la que más inspecciones se llevarán a cabo tras Andalucía (61) y seguida de la Comunidad Valenciana (28). Por localidades, Vigo y Vilagarcía ocupan la tercera posición tras Tarragona (13) y Huelva y Castellón (12 cada una).

Las inspecciones, que serán mayoritariamente en puerto, tendrán tanto en Vigo como en Vilagarcía un mayor ámbito de acción en el puerto. Allí se realizarán un total de siete inspecciones, dejando las otras cuatro repartidas por igual en mar y en bocana.

Además de los controles, las investigaciones irán acompañadas de acciones formativas para los pescadores que cuentan con el apoyo de algunas de las propias cofradías.

Desde el 2007

El Plan Segumar lleva en marcha desde el año 2007 y sirvió para que el sector se conciencie de la necesidad de contar con prevención, de ahí las acciones formativas que acompañan a unas inspecciones que buscan la seguridad de las embarcaciones y de los propios pescadores.

Con el desarrollo del programa "se ha observado un cambio de conducta en el sector, tanto por parte de los armadores como de los propios trabajadores", indican en el número de abril de la Revista Mar de la Seguridad Social. Estos se traduce en "un mayor uso de los equipos de seguridad, una mejor dotación de las embarcaciones y un mayor cumplimiento de la normativa en materia de seguridad y salud laboral vigente", sentencian.

 

COMENTARIOS DE AEMC

Sería muy deseable que hubiese un cambio real en la  forma de gestionar la Seguridad Marítima. La política de tambor y gaita, es aceptable para las romerías, pero no lo es cuando de lo que se trata es de poner coto a la prevaricación sistemática y a la degeneración en la aplicación de las normas vigentes. Todos sabemos que cuando se hacen estos planteamientos, la respuesta suele ser: si ustedes tienen datos, presenten las denuncias en  el juzgado.  Esa es una forma de dar la patada a seguir, de eludir las propias responsabilidades trasladando la solución del problema que nos atañen a la Justicia, y mientras seguir burlando la ley.

Es más sencillo que todo eso. Hágase una auditoria técnica a 50 o 60 barcos pesqueros y de otro tipo, de los que frecuentan esos puertos dependientes de las capitanía de Vigo o de otro puerto, de Cádiz, por ejemplo. Hágase con un equipo de profesionales cualificados e independientes, y publíquense los resultados, acompañándolos de documentos gráficos tomados durante las inspecciones, y se verá el nivel de irregularidades que se detectan (arqueos, luces, señalización, estado de conservación, emisiones, tomas de combustible, calados, potencias reales, falucheras, escotillas, sistema de lucha contra incendios, balsas y su estiba, ángulos de visión, estiba de aparejos, espacios habitables, condiciones higiénicas,  estado de alambres y cabos, escalas, candeleros, etc.. No se inspeccionen solamente los barcos, sino también las tripulaciones (titulación, cursos obligatorios, capacidad para comunicarse, estado real de salud, protección personal: casco, guantes, etc.). Y se sabrá que es lo que está ocurriendo y el porqué de tanto accidente. Pero el problema no está tanto en el estado de los barcos y de las tripulaciones, que es muy importante, sino en quienes tienen la responsabilidad ineludible de cumplir las normas y hacer que se cumplan. Ese y no otro es el meollo de la cuestión. En la aplicación de las normas conviene que haya un cierto grado de flexibilidad, pero lo que ya no es admisible es caer en la temeridad, es decir, aceptar el incremento de riesgos ajenos por las razones probablemente inconfesables. La siniestralidad es cara. Las consecuencias de los accidentes son en muchos casos irreparables, por mucho que estén o se diga que están cubiertas por los seguros o las mutuas.  Un gobierno responsable debe de llevar a cabo los cambios necesarios para acabar con estas decisiones y perseguir con todas sus consecuencias al prevaricador confirmado. Lo importante no es que el barco tenga este o aquel certificado, lo importante es que este o aquel certificado son realmente un aval fiable de que el barco y la tripulación cumplen con las normas de seguridad. En otras palabras de que el barco está en condiciones de navegar y faenar en condiciones seguras.

Gobernar para todos, no es gobernar como siempre y para los de siempre.