«Ser pesimistas es un lujo que no podemos permitirnos»
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- Category: El Musel
- Published on Sunday, 28 December 2014 17:52
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La presidenta de El Musel destaca el incremento de los tráficos superior a la media nacional como dato más positivo del balance portuario anual
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NACHO PRIETO
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GIJÓN
28 diciembre 201400:44
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Gijón, Rosa Aza, manifestó a EL COMERCIO que «ser pesimistas es un lujo que no podemos permitirnos» al ser preguntada por el balance portuario de 2014.
Hace ahora un año, Rosa Aza se mostraba satisfecha ante el anuncio de dos nuevas líneas semanales de ferry desde El Musel con Poole y Rosslare, así como por un incremento del tráfico marítimo en medio de un retroceso del sistema portuario español, de forma que el crecimiento podía ser aún mejor valorado.
En este momento, con la autopista del mar suspendida y una situación financiera muy problemática, derivada de la propuesta de devolución de las ayudas comprometidas por la Comisión Europea para la obra de ampliación de El Musel, Rosa Aza rechaza caer en la desmoralización y el pesimismo y considera que hay que seguir trabajando para mejorar la competitividad del puerto y de sus distintos servicios.
La presidenta de El Musel aportó tres ideas básicas para justificar su renuncia al abatimiento. Por una parte, indicó que el tráfico marítimo sigue creciendo (un 7,5% hasta el final de noviembre respecto a los once primeros meses del año anterior. La cifra, al igual que en 2013, es superior a la de la media nacional, si bien ahora ambos guarismos son positivos, ya que las 28 autoridades portuarias españolas crecieron hasta octubre un 4,9%, es decir, 2,6 puntos menos que el puerto de Gijón.
Lograr nuevas conexiones
Otra idea que alienta a Rosa Aza es la expectativa de recuperar la autopista del mar y «conseguir otras conexiones de todo tipo», aunque hasta que las expectativas se conviertan en realidad, la máxima responsable de El Musel evita citar los proyectos que pudieran estar más avanzados. A su juicio, hablar de plazos es «muy peligroso».
En otro orden de cosas, y en tercer lugar, Rosa Aza considera que un objetivo en el que se están consiguiendo avances es el de «aumentar la competitividad» del puerto, con una modificación de los pliegos de concesión de los servicios portuarios que, advierte, «no son medidas que se noten a corto plazo».
Hay que tener en cuenta, en ese sentido, que el Plan Estratégico Puerto de Gijón 2013-2025 dice textualmente que «los servicios técnico-náuticos en Gijón están mermando la competitividad del puerto, especialmente en buques de gran tamaño».
La apreciación se deriva de la comparación con lo que ocurre en otros puertos del entorno o, en el caso de los grandes graneleros, con las dársenas que realmente pueden suponer una competencia, ya que es obvio que los puertos más próximos no disponen de los muelles y calados necesarios para acoger esos barcos, así que no representan una alternativa real.
En general, el estudio señala, por lo que al practicaje se refiere, que se presta un «buen servicio», que mantiene el puerto «abierto todo el año», pero detecta «tarifas más altas que los puertos competidores», un «pliego regulador del servicio de practicaje de 1998» y «potencial carencia de enfoque comercial: preparación oferta conjunta con la Autoridad Portuaria de Gijón».
En el caso del remolque, el Plan Estratégico destaca que hay «tarifas competitivas para barcos de pequeño arqueo, sin embargo estos buques no requieren remolcador» mientras que las tarifas son «muy elevadas para barcos de arqueo mediano o grande».
Rosa Aza quiere que las entidades privadas -de las que, junto a las tasas portuarias, también depende la competitividad de El Musel- se impliquen más con el objetivo de conseguir más líneas y diversificación de tráficos, aunque las mercancías que más crecen son los graneles sólidos con poca alternativa de entrar a través de otra dársena española.
