Francia busca un acuerdo con transportistas para recuperar la autopista del mar de Gijón

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Última escala de la autopista del mar Gijón-Saint Nazaire en el puerto galo. / E. C.

 

·         Naviera y cargadores están siendo convocados a una reunión tras las Navidades para analizar la viabilidad de la línea

  • NACHO PRIETO

  • GIJÓN

10 diciembre 201400:17

El Gobierno francés está propiciando una reunión con responsables de la naviera LDLines y los principales cargadores que durante los últimos cuatro años utilizaron los servicios de la autopista del mar Gijón-Saint Nazaire con el objetivo de resucitar la línea si los transportistas están dispuestos a alcanzar compromisos que propicien la viabilidad de la conexión.

El hecho de que los usuarios sean los invitados principales hace pensar que el objetivo galo no se limita a buscar rentabilidad con el apoyo institucional, ya sea europeo o de los estados de Francia y España, como hasta ahora, sino que la experiencia de los últimos años será utilizada para estudiar las necesidades desde un punto de vista más práctico que teórico y determinar en qué condiciones puede ser viable la conexión sin límite temporal.

En todo caso, según pudo saber EL COMERCIO, el nuevo intento de establecer una línea de autopista del mar entre Gijón y Saint Nazaire no está desvinculado del interrumpido el pasado septiembre, de forma que se aprovecharía la autorización de la Comisión Europea para agotar las ayudas pendientes y contaría con la participación del Ministerio de Fomento español y de la propia Autoridad Portuaria de Gijón. La novedad es que se buscaría una fórmula más perenne para el sostenimiento de la conexión, y por eso se requiere un compromiso decidido de los cargadores.

El encuentro de todas las partes está previsto, en principio, para las fechas siguientes a las fiestas navideñas, es decir, en torno a la fecha prevista para que Vigo aumente la frecuencia de su conexión con Saint Nazaire.

La saturación de las carreteras francesas parece haber animado al gobierno galo a luchar para evitar pasos atrás en el desarrollo del transporte intermodal en su litoral atlántico. En realidad, ese objetivo llevó en su día a convocar un concurso para crear autopistas del mar subvencionadas con una inversión de 30 millones de euros por los gobiernos de España y Francia, y las ventajas medioambientales del modo marítimo facilitaron que la Comisión Europea autorizara las citadas ayudas. Los objetivos no han cambiado y, antes bien, la necesidad de impulsar el llamado tráfico marítimo de corta distancia (Short Sea Shipping) parece cada día menos discutida.

En ese sentido, todo apunta a que la conexión que desea el Gobierno francés es similar al que ya estuvo operativo, es decir, abierto a carga acompañada, pero no tanto por los beneficios turísticos que acarrea la posibilidad de embarcar pasaje, sino porque no toda la carga pesada es susceptible de viajar sin cabeza tractora, ya sea por razones de urgencia o de falta de desarrollo de la logística imprescindible para organizar los acarreos de semirremolques en cada país. Todo ello sin perjuicio de que la carga más estable que transportó la autopista del mar de El Musel desde su creación, los vehículos de Renault y la pizarra de El Bierzo, viajan en el barco a bordo de plataformas sin conductor.

 

No obstante, las condiciones exactas en las que podría resurgir la autopista del mar Gijón-Saint Nazaire son una incógnita para todos, ya que sería en la reunión referida donde se establecería la mejor solución, si es que definitivamente surge alguna en la que parece ser última oportunidad para salvar la conexión.

Cabe recordar que el Grupo Suardíaz, que cuenta con un 10% en la empresa que explotó la autopista del mar Gijón-Saint Nazaire, ha anunciado para el próximo 19 de enero la ampliación de su servicio desde Vigo con ese mismo puerto francés, mediante la incorporación de un segundo barco que permitirá ofrecer tres servicios semanales en cada puerto. Se trata, salvo sorpresa de última hora, de una línea que no admitirá carga acompañada, pero que será una competencia directa para El Musel en todo lo que no suponga movimiento de camiones con conductor, según se ha ocupado de destacar recientemente la Consejería de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente.

Se da la circunstancia, por otra parte, de que el contrato con LDLines para la explotación de la autopista del mar Gijón-Saint Nazaire prohíbe una interrupción superior a los tres meses, plazo que vence el día 18 de este mes, así que hará falta solicitar, también en este aspecto, una prórroga.

El Organismo Público Puertos del Estado no aprecia inconveniente serio en esa limitación, según manifestaron a EL COMERCIO fuentes de la citada entidad cuando este periódico publicó el dato.

Todo apunta, en cualquier caso, a que el próximo enero será clave para saber si es posible o no alcanzar un acuerdo para resucitar la autopista del mar.