LDLines renuncia a la autopista del mar si no se amplían las subvenciones

  • Print

 

Una de las entradas del barco de LDLines en El Musel, desaparecido desde el pasado 17 de septiembre. / JOAQUÍN PAÑEDA

  • Puertos      del Estado busca una naviera alternativa con los nuevos programas europeos      como apoyo financiero
  • NACHO PRIETO | GIJÓN

4 noviembre 201400:13      

 

La naviera LDLines y el organismo público Puertos del Estado mantienen posturas absolutamente irreconciliables sobre las condiciones de reanudación de la autopista del mar entre Gijón y Saint Nazaire, de forma que la primera descarta retomar el servicio sin acordar nuevas subvenciones, y el Gobierno de España busca ya una naviera alternativa con los nuevos programas europeos sobre transporte sostenible como instrumento financiero aprovechable para propiciar una segunda oportunidad.

La autorización de la Comisión Europea para prorrogar un año más las ayudas a la autopista del mar Gijón-Saint Nazaire, sobre la que este periódico informó el pasado 26 de octubre, no afecta a la cuantía de las ayudas y, consiguientemente, nada garantiza que el dinero disponible permita cobrar por los camiones transportados durante los doce meses del año. Por otra parte, los gobiernos de España y Francia, según la nota conjunta que hicieron pública tras la negociación mantenida en los primeros días de septiembre en París, descartaron aumentar el importe total de las ayudas, cifradas en 30 millones de euros (15 de cada administración).

Fuentes de LDLines indicaron ayer a EL COMERCIO que la naviera, tal como publicó este periódico el pasado 14 de septiembre, cuando la línea marítima todavía estaba operativa, mostró disposición a mantener el barco hasta el final de año, siempre que continuara el mismo régimen de ayudas y la CE expresara conformidad.

El presupuesto sin utilizar no alcanza, según la naviera, para funcionar un año más El precedente de Vigo para subrogar su línea pone de manifiesto la complejidad del relevo.

 

Los armadores galos entendían que la parte todavía no cobrada de las ayudas alcanzaría para los tres meses y medio que quedaban para completar 2014. No mucho más.

Pago por camión

 

Hay que tener en cuenta que las subvenciones establecidas en este contrato dependen del número de camiones retirados de la carretera y no de la duración del servicio. Quiere decirse que, a mayor ocupación, más rápida la percepción de las ayudas, pero que, por el contrario, la aportación pública es cero si el barco navega vacío.

En esas condiciones, LDLines considera que hablar de una prórroga de las subvenciones por un año es muy relativo e insiste en la idea de que la línea no es viable sin una prórroga no solo temporal, sino también de la cuantía de las ayudas (sean directas a la naviera, a los usuarios o de cualquier otra forma) porque ajustar el precio del billete al coste real del servicio, si de carga acompañada hablamos, llevaría a la mayoría de los transportistas a optar por la carretera.

A pesar de ello, Puertos del Estado no tira la toalla y, aunque confía poco o nada en el futuro de la conexión con LDLines, ha iniciado conversaciones con otras navieras para intentar la resurrección de la autopista del mar gijonesa, según fuentes del PP, que el Organismo Público no quiso ayer confirmar ni desmentir.

Sobre las posibilidades de éxito en esa búsqueda, el optimismo no parece muy argumentable, ni clara la fórmula para realizar el cambio.

La complejidad aumenta si el objetivo es aprovechar la prórroga temporal admitida por Europa para una línea específicamente adjudicada en concurso a determinada empresa. Los trámites de subrogación realizados en el caso de la autopista del mar de Vigo fueron todo menos ágiles, a pesar de que contaron con facilidades por parte de la compañía cedente de los derechos. Pero, en el caso de Gijón, el presidente de Puertos del Estado, José Llorca, ha advertido que demandará a LDLines si finalmente mantiene paralizada la línea, para intentar recuperar la totalidad de las ayudas abonadas, así que no cabe confiar, a cambio, en buena disposición para propiciar el relevo.

Pequeño premio

 

Además, el premio para la nueva naviera, a la hora de la verdad, tampoco sería concluyente: porque el importe de las ayudas no pagadas es limitado (poco más de un millón, según algunas fuentes); porque el primer año de un servicio es, lógicamente, cuando menos rentable resulta, y, en el peor de los casos, porque la subrogación podría implicar la obligación de continuar con el servicio más allá del tiempo que duren las ayudas, que, al fin y al cabo, es el meollo del asunto.

Un nuevo proyecto solo tendría como atractivo el nuevo programa de ayudas para el transporte sostenible que impulsa la Unión Europea, que podría ser utilizado como instrumento de financiación.