Alvarez Areces. Senador y Expresidente del Principado de Asturias

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Asturias 24

4-07.2014

Copia parcial de una entrevista al Ex-Presidente.

http://www.asturias24.es/secciones/politica/noticias/como-es-posible-que-no-seamos-capaces-de-encontrar-una-figura-integradora-en-el-psoe/1404064426

 

Otro de los grandes retos ha sido la ampliación de El Musel. Se le ha criticado la falta de previsión en el futuro económico.

Nos preparamos con los parámetros de análisis que había en ese momento. España introdujo la planta de regasificación como estrategia energética y los ciclos combinados parecían el único dispositivo que garantizaba esa planta. Luego se ha visto que hay otras cuestiones que hoy están influyendo y que, paradójicamente, nos sitúan de nuevo en una posición estratégica fundamental.

En El Musel estamos haciendo un puerto para un siglo, no para una coyuntura

¿Hay que verlo con ojos de futuro, entonces?

El Musel había superado su propia capacidad. Los puertos en el siglo XIX no son iguales que en el siglo XX ni en el XXI. Nuestro objetivo era participar en una geoestrategia globalizada, con unas interconexciones y una capacidad de atraque superiores a los que tenía. Estamos haciendo un puerto para un siglo, no para una coyuntura. Tenía que nacer con abundancia, generando espacios industriales y así se planteó.

Pero hemos visto cómo peligraba la regasificadora y las empresas abandonaban el proyecto.

La regasificación es una estrategia de país. No es un puerto con una planta, es un elemento dentro de una red en un país con gran dependencia energética. En una red con siete plantas regasificadores, El Musel es otra puerta de entrada de energía en una Europa condicionada por la crisis de Ucrania y Rusia. Cobra un nuevo papel: hoy constituye, paradójicamente, un plus de infraestructura energética para España que posiciona a nuestro país en una estrategia global gracias a los dos gaseoductos con Africa y a las interconexiones que tienen que abrirse con Francia. España puede ser la puerta de entrada mas importante para Europa de su abastecimiento energético. Esto puede estar operativo en un periodo cortisimo porque los asturianos ya lo tenemos hecho.

Pero la sensación es que, a escala regional, se tiende a concebir El Musel como un problema y no como una solución.

La estrategia energética no es un problema de Asturias, España o Europa. Es un problema mundial. La energía es uno de los grandes ejes a través del que se va a dilucidar la hegemonía de Europa. Con la primera Guerra del Golfo, EEUU inicia una geoestrategia energética distinta. Esas estrategias se eleboran a lo largo de años y décadas.

¿Y cómo vislumbra el futuro de esas estrategias?

En un largo plazo, en el marco del 2030. Las renovables deja de estar retribuidas. Aunque todos saben que tienen que tirar por ahí, la sensibilidad medioambiental pierde enteros. Cada potencia marca su propa estrategia energética. Y Europa llega al 2015 sin una estrategia común. Las interconexiones están sin resolver. Quedan muchas articulaciones energéticas y cantidades ingentes por invertir y por hacer. El mapa energético es volátil. Con la crisis de Ucrania, Europa está obligada a una nueva estrategia y España ocupa una posición predominante porque tiene más de un tercio de las infraestructuras necesarias. No podemos actuar ante la conyuntura de cada día con argumentos peregrinos.

Se requiere, según usted,  visión de futuro. ¿Y visión de Estado?

Tiene que haber un pacto político minimo que impida el "todo vale". El Musel se logró terminar en cinco años con el aplauso de las autoridades europeas y de todo aquel que sabe lo que significa, salvo alguna fuerza política que quiso fueran unos cuantos bloques tirados en el mar. No lo consiguieron.

En el informe sobre El Musel de la OLAF es todo tan atípico que me resulta hasta gracioso

Pero esas mismas autoridades manejan ahora informes, como el de la OLAF, que no son tan favorables.

En ese informe todo es tan atipico que me resulta hasta gracioso. La OLAF depende de una dirección regional, y carece de capacidad ejecutiva. La DGRegio dilucidó esto hace muhos años. El gobierno de España actuó siempre defendiendo la legalidad del procedimientos. Y así consta en diferentes resoluciones, con el dictamen favorable de todos organismos de los informes que trataron sobre los procedimientos de contratación, las modificaciones presupuestarias y la liquidación de la obra. Todas las auditorías fueron superadas y aprobadas. Cuando todo esto está encima de la mesa, por qué no se hace público.

¿Por qué?

Es verdaderamente atípico. Los informes de la OLAF no son el tribual supremo y multitud de sus informes han sido rebatidos en el Tribunal de Luxemburgo. Lo que no se puede es estar dos meses ocultando todo esto y diciendo sólo que la OLAF denuncia. Pero si el puerto ha alegado contra ese informe; si el procedimiento ha sido defendido por el gobierno español. El puerto, en todos los consejos de administración, y es bien plural, fue siempre con informes apreobados por unanimidad. Todas estas cosas forman parte de su historia, pero no podéis imaginaros lo que es trabajar sacando proyectos adelante con gente que quiere liquidar lo que se hace. Y tenemos abundantes ejemplos. El objetivo parece que es que se pierda la financiación. Consiguieron que el sobrecoste de El Musel fuera del 24%

Al margen de esto, siguen quedando muchas cosas pendientes en El Musel y en torno al Musel.

Se acabó el puerto. Un puerto preparado para hacer frente a este siglo, con espacios industriales importantes, una autopista del mar, una zona logística moderna que forma parte de la red de grandes corredores europeos. Si no existiera la Zalia no estaríamos en ese corredor ni tendríamos acceso a la financiación que se abre en este nuevo periodo. Ahora hace falta conectar la planta de regasificación al gaseoducto de Llanera, hacerla operativa. Aunque es verdad que los ciclos combinados están sobredimensionados en Epaña, puede jugar otras funciones. Tenemos un puerto de primerísimo nivel para competir en el mundo que nos permita busar un futuro. No es un puerto de Gijón sino de España.

Es indudable que el Gobierno ha utilizado el sobrecoste del puerto en campaña electoral

Pero el gobierno de España agita ahora los sobrecostes.

Lo que es indudable es que el gobierno de la nación ha utilizado de manera intolerable el sobrecoste del puerto en la campaña electoral, con frases ambiguas. No ha habido en la obra, en la ampliación y en la liquidación ningúna actuación fraudulenta.

Los argumentos de la Autoridad Portuaria y de la Abogacía del Estado son contundentes. En la campaña electoral se silenciaron.

Y sin embargo, se enseñan por la vía de una medio de comunicación. Es un proceso de indefensión manifiesto. Se publica una denuncia pero se oculta el alegato de defensa de la Autoridad Portuaria y se dice que no se debe publicar el alegato de defensa porque perjudica a alguna de las partes. ¿Donde están todos esos informes? No aparecen. Todo esto tiene que tener un recorrido. La DGRegio tratará de hacer alguna restricción financiera. No se llegará a ningún acuerdo y se resolverá en el Tribunal de Luxemburgo, que para eso está y dirimirá todo lo que tenga que dirimir, incorporando todos los informes que se han ocultado.

Como gijonés y como exalcalde, ¿cuál es su relato de los tres años de Foro en la alcaldía?

Es obvio que está en una situación que no tiene nada que ver con lo que necesita. Ya es atípico que tengamos una fuerza politica minoritaria gobernando en una etapa de crisis sin apoyos políticos. Tres años de parálisis junto a problemas muy serios como la paralización del Plan de Ordenación Urbana que es de una gravedad extrema. Si son problemas formales de participación en el periodo de información, lo que se hace es restaurarlo en el menor tiempo posible. Aqui no, en vez de restaurarlo, una fuerza que no tiene mayoría decide, sin capacidad para aprobarlo, hacer un plan nuevo. O sea, está firmando la parálisis de la ciudad. Habrá una cadena de reclamaciones patrimoniales. Y sobre todo el deseo de no restaurar es verdaderamente sorprendente.

En Gijón la derecha es como el perro del hortelano, ni gobierna ni deja

¿Y en general? ¿Cómo enjuicia el estilo de gobierno municipal en estos tres años?

La derecha ha decidido gobernar pero es el perro del hortelano, ni gobierna ni deja gobernar. Y en una situación financiera solvente. La ciudad vive de las rentas de gobiernos anteriores. Está armada en su conjunto, preparada para los desafíos del futuro, pero con una fuerza política que demuestra ser incapaz de gobernar. Nadie resuelve problemas. Antes no es que no hubiera conflictos, que los había y muy graves, pero la iniciativa política iba por delante. Y la ciudadania en general reconoció los cambios. En momentos en los que hay que elevar la mirada y actuar por encima de los intereses de partido, contemplamos la parálisis total del gobierno de Gijón, que no vive su mejor época. Si lo que querían era dar una leccion a los socialistas por haber gobernado durante 32 años, lo que han demostrado es lo que significa cambia de gobierno sin tener alternativas. Han demostrado su gran incompetencia.

¿Qué dejaron esos 32 años de socialismo en Gijón?

Una ciudad muy importante en Asturias. Puede parecer una obviedad pero Gijón marca un dinamismo referencial en la comunidad. De facto, como en su tiempo vivimos un fenómeno inmigratorio muy importante, se produo una simbiosis que integró mucho la convivencia y la forma de ser. La ciudad consiguió compactarse desde el punto de vista urbano, está construida y planificada, está armada. Sorprende descubrir el gran equilibrio entre el centro y los barrios en dotaciones sociales, educativas,deportivas. Resolvió sus comuicaciones de una forma espectacular con las grandes autovías, la Autovía Minera, las conexiones con Carreño...

Con asuntos pendientes como el Plan de Vías.

No se puede decir que lo que hacen ahora sea importante. No tienen inciativa para desbloquear esa iniciativa.

¿Y en lo económico?

Con el Parque Científico y Tecnológico y el campus estamos mirando al futuro. El PCYT pero fue nuestra apuesta más importante en aquella época. Era el futuro, y se acertó en el modelo de empresa, de iniciativa, creatividad, de reindustrialización y relocalización con industrias pequeñas, competitivas e innovadoras.

¿Y El Musel? ¿Es también un modelo válido?

También, aunque haya comunicaciones que tenemos todavía que mejorar e integrar. Pero esa batalla no solo se libra con una batalla en Gijón, sino en  España y en Europa. El Musel está pensado para un siglo. Y los espacios industriales, si nos tienes, no los puedes improvisar en dos días. Esos recursos están ahí, y hay que saber relanzarlos.

¿Cómo cree que tiene que encarar Gijón el futuro inmediato?

Gijón tiene que recuperar la autoestima, saber que tiene gran potencialidad, que es una ciudad de perfil industrial. No solo de la gran industria, sino también de los servicios asociados a la industria, la agroindustria, el turismo... Se espera que el PIB industrial llegue a tener un peso del 20% en Europa, pero para eso hay que ensancharlo para que incluya servicios avanzados, tecnologías de comunicación, metal-mecánico, química y también turismo. Me gustó la noticia de que se han unido tres asociaciones asturianas de hostelería y hoteleras. Qué mensaje tan positivo; y a partir de ahí, a elaborar estrategias globales.

Tenemos que recuperar el modelo social, readaptarlo, pero no perder su esencia

Pero el PIB no es un índice de bienestar social.

Efectivameante. Tenemos que poner el empleo como la primera gran prioridad en Europa y en España. Recuperar el modelo social. Hay que adaptarlo, hacer reformas, pero no podemos perder la esencia del mismo. No podemos construir una Europa que crezca en PIB en 3 décimas y decir que nos estamos recuperando. No, el PIB no mide el bienestar de la gente. Hay un desempleo juvenil del 54 por ciento, una desigualdad cada vez mayor, índices de exclusión social del orden del 25 por ciento y de exclusión severa de cinco millones de personas... y tú presumiendo de que has subido 3 décimas del PIB integrando la prostitución, la delincuencia y el tráfico de drogas... La próxima tacada será toda la economía sumergida. El PIB irá de maravilla: aumentó 4,5 puntos y España va bien. Y los indicadores sociales que defendimos en 2010 en la Comisión  Europea, en un cajón.

Todo eso ha generado mucha desconfianza hacia los políticos. En Asturias, la han incrementado también casos como el Marea y el Niemeyer, en el que usted ha sido la pieza que se han querido cobrar. ¿Se estaba atacando un proyecto político?

Han intentado enturbiar los resultados de lo mejor que tenemos. No podían admitir que había cosas que funcionaban y han querido destruirlo. Eso tira piedras contra el tejado del país que tenemos que construir. Eso es suicida, el cainismo tradicional. Cascos, cuando llega, se quiere cargar todos los símbolos que la gente veía que funcionaban y admiraban. La política se construye siempre mirando hacia adelante, haciendo más cosas y mejores que los que te precedieron, no destruyendo lo de atrás, que es ya un patrimonio colectivo.

No en el caso Marea...

En ese caso fue todo vergonzoso, un pacto que hubo que firmar con UPyD para que aceptasen la formación de Gobierno. Se llegó a conclusiones ignorando que todo lo sucedido había tenido la denuncia del Gobierno de Asturias en un proceso que fuimos los  primeros en poner en marcha. Sacaron una primera conclusión, y como no tenían apoyo suficiente, empezaron a mendigar votos a base de incluir cabezas. Pusieron unos cuantos nombres, el mío el primero, y así hicieron justicia rápida.

¿Y el Niemeyer?

En el Niemeyer han salido problemas en la gestión que se dirimirán ante la Justicia, con las garantías procesales correspondientes, pero en los años en los que estuve de Presidente todo fue hecho con la natural oposición de los que no lo querían. Recordad al alcalde de Oviedo de entonces; y al actual, el señor Caunedo, que también recogía firmas y estaba en esa procesión; y al presidente de la Comisión que pretende enjuiciar objetivamente a los encausados. Todos se movilizaron porque no podían permitir que se hiciera en Avilés algo que consideraban que tenía que ser en Oviedo por derecho propio. Hicieron acusaciones gravísimas que llevé a los tribunales y tuvieron que retirar, contra la Fundación Príncipe de Asturias y contra mí. No pudieron perdonar que se eligiese una ciudad como Avilés, a quién se le ocurre. Siempre hemos trabajado con altura de miras, buscando una proyección internacional en un periodo muy delicado. El señor Cascos se dedicó a demoler el edificio, algo que también criticó el PP, pero después volvió a arrepentirse otra vez, y ahora está otra vez en estado gabiniano. Así hacen en Asturias la política algunos. Y así les va.

Durante todo el periodo de construcción del Niemeyer nadie puso la menor objeción

Pero la investigación afecta a todo lo que vino después.

El proyecto se hizo con muy poco dinero, se culminó brillantemente desde el punto de vista arquitectónico en un periodo muy rápido. Se consiguió, con recursos muy razonables, una proyección internacional muy importante. Y durante todo ese periodo nadie, absolutamente nadie, ni Gobierno, ni oposición, ni el Parlamento, que era quien daba las subvenciones, nadie puso la menor objeción y ni que se hubiera hecho la menor ilegalidad.

Eso fue lo que explicó en la comisión. Y ni una respuesta más.

Como iban a repetir la farsa del caso Marea, expliqué todo esto pero dije que no iba a contestar. ¿Por qué razón? Por la vulneración de los derechos más elementales de una persona: pedir que una Comisión sea objetiva, independiente y respetuosa con las personas que van. El presidente, señor Román, anunció antes de empezar quién era el culpable, que era yo. ¿Se imagina algo similar en un juicio, dictar sentencia antes de empezar? Quedaría invalidado y hasta sancionarían al juez. Esa farsa empezó así y termina así, es la crónica de una decisión anunciada.

Riopedre: ¿se sintió traicionado?

Cómo no voy a sentir que una persona como él quede afectada en un proceso así después de tantísimos años. Pero hemos actuado con objetividad siempre. Cuando descubrimos lo que sucedía lo pusimos en conocimiento de la fiscalía de manera muy clara. Fue Ana Rosa Migoya la primera impulsora. Aparte, hay una anomalía muy importante. El Estatuto de Autonomía reconoce al Parlamento la capacidad de control de los gobiernos; lo que no se recuerda es que tenga que controlar a gobiernos que no existen. Es paradójico. En el último presupuesto, en 2011, llamaron a todos los que estaban en la Fundación Niemeyer y les preguntaron por lo que cobraban, por todo, y no pasó nada. Estuve gobernando doce años, y seis prácticamente con este tema y con IU en el Gobierno: no hubo la menor alegación, ni con la Fundación, ni en las auditorías.

¿Y lo que sucedió después?

Cuando ceso se reabre un proceso y años después alguien controla a un Gobierno que no existe. Esto es una gran innovación. Si hay hechos punibles, la justicia los dirimirá. Pero este control es una alteración, una anomalía. Citan a quienes ellos quieren, pero no a otros. Dirimen si esa fundación es pública o privada. ¿Está capacitado para eso el señor Román? Convierten a los personajes que comparecen en "colaboradores" y "no colaboradores". Solo falta el capítulo de confidentes. Es propio del Santo Oficio, que no solo te quemaba sino que echaba una bronca increíble a quien iba a mandar a la hoguera.

Podemos: 1,2 millones de votos en cuatro meses por canales inéditos. ¿Pervivirá? ¿Son "bolivarianos" como dice Felipe González?

En primer lugar, un respeto. Eso en democracia, lo primero. Pero hay elementos criticables en la formulación de algunas cuestiones, la ambigüedad en otras y otras que podemos considerar irrealizables. Tenemos la capacidad crítica para decir: ¿esto es posible que tenga pervivencia en un gobierno? El fenómeno Podemos es muy representativo de la crítica social que desde ámbitos de la izquierda al actual sistema y a los actuales partidos que tenemos que tener en cuenta. Su mayor reto será si entran en las instituciones.

¿Cuando entren a gobernar, Podemos serán casta? Es oportunista, poco apropiado

Donde gobierna "la casta".

Es un término poco afortunado. Al final, ellos van a terminar siendo parte de la casta. ¿En el momento en que entren a gobernar serán casta? ¿Tengo yo que pedir perdón porque los ciudadanos me hayan elegido durante 28 años de mi vida? ¿Por haber ganado elecciones? Lo de la casta es oportunista, poco apropiado. Ellos van a tener que entrar a la política, salvo que tengan vocación de estar siempre en otro sitio, con lo cual los ciudadanos les dejarán de votar.

Lo cual no significa que vayan a votar al PSOE necesariamente.

Es verdad que una gran parte de su electorado proviene del electorado socialista. Un PSOE que reconozca sus errores tiene que intentar recuperarlos. Pero en el debate político, no en la descalificación. Es gente que nos ha votado muchas veces a nosotros y que hay que tener en cuenta. Muchas de las formulaciones las hizo el propio PSOE en momentos programáticos, pero luego desde el gobierno no se cumplieron muchas. Y hay un tinte de cosas que son excesos.

En todo caso, el PSOE tendrá que replantear las relaciones políticas con organizaciones de la izquierda, porque ya no habrá mayorías absolutas en muchos años...

Bueno, la política va rápido. Aquí puede pasar de todo. Adivinar el porvenir va a ser difícil. No es cierto que en política las cosas vayan siempre a mejor. Pero yo tengo un tono positivo en la vida. Trato de ser realista y proactivo, no quedarme en un lamento. Eso es lo peor que podemos hacer. Hay que ser autocríticos, pero recuperar la esperanza. Sin eso no se puede vivir. El que no tenga esperanza, no puede estar en la política, porque va a ser un personaje dañino. Sinceramente, creo que podemos mejorar si hacemos las cosas bien y si trabajamos de otra forma.

¿Con qué prioridades? ¿Con qué límites?

Va a haber cambios muy profundos, pero se pueden hacer desde el propio sistema. Cuando la gente piensa a fondo estas cosas, se da cuenta de dónde está lo primario y lo secundario. Lo esencial es no desfocalizar los elementos esenciales. Pueden ser desahogos intelectuales, pero deterioramos la situación. Entre el 76 y el 78, la sociedad española demostró una inteligencia, una generosidad y una altura de miras ejemplares. Supo focalizar y desprenderse de elementos profundos. Este es el momento de que lo hagamos nosotros. Lo peor es el inmovilismo. Tiene que haber una actitud completamente diferente. Saber que estamos en un espacio distinto del 78.

 

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