EL MUSELAZO.- ENGORDA, ENGORDA Y ENGORDA......(Aemc)

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  PRESUPUESTO MULTIPLICADO

 La primera valoración de la obra, en 2003, fue de 335,4 millones de euros e incluía también los accesos  

31.10.07 - NACHO PRIETO  

La obra de ampliación de El Musel fue inicialmente presupuestada por el entonces secretario general de Infraestructuras, Benigno Blanco, en 335,4 millones de euros. De esta manera, el sobrecoste desvelado del 40% sobre el precio de adjudicación, que fue de 579.241.559 euros (el mismo con el que salió a licitación), la inversión se habrá más que duplicado y alcanzará los 812 millones.   PRESENTACIÓN   El diseño de ampliación de El Musel que se encuentra en ejecución fue presentada por el Gobierno del Partido Popular el día 29 de marzo de 2003, como alternativa a la polémica 3C, que preveía un dique hasta el bajo de Las Amosucas. Benigno Blanco, acompañado por la delegada del Gobierno en Asturias, Mercedes Fernández, y por el presidente de Puertos del Estado, José Llorca, cifró el coste de la obra en 335,4 millones de euros. Fomento presentó tres alternativas, dos de ellas con igual desarrollo en la mar, pero con variante en cuanto a los accesos, ya que una planteaba la ronda Oeste por Jove y otra por Aboño. Esta última no llegaba en el presupuesto a los 300 millones de euros, cosa que da a entender que, en ambos casos, el precio incluía también los accesos, que ahora tienen financiación aparte. Blanco destacó el ahorro, aunque no fue su argumento principal, respecto a los 446,9 millones en los que estaba presupuestada la alternativa 3C.   LICITACIÓN   Las administraciones regional y del Estado tardaron más de un año en ponerse de acuerdo sobre la ejecución de la obra y ese tiempo pudo ser causa de que a la hora de la verdad, es decir, en el momento de la licitación, el precio máximo sobre el que presentar ofertas lo situase el Boletín Oficial del Estado (BOE) del 28 de julio de 2004 en 579.241.559 euros, es decir, un 72,7% más de lo previsto por Benigno Blanco, y sin incluir los accesos.  

ADJUDICACIÓN  

El día 4 de enero de 2005, el consejo de administración de las Autoridad Portuaria adjudica los trabajos a la UTE formada por Dragados, Drace, FCC Construcción, Sato y Alvargonzález Contratas, que no precisó bajar el presupuesto de licitación para ganar el concurso.   Había otras tres opciones, todas con la fórmula de Unión Temporal de Empresas. Una de ellas, la formada por Ferrovial, Necso, Ceyd y Coprosa, mantuvo también el precio de licitación, lo que podía dar a entender que los números estaban muy ajustados, pero, sin embargo, dos opciones incluyeron rebajas económicas. Una fue presentada por Sánchez y Lago, Sacyr y Somague Engenharia, que presupuestaron 517.871.582 euros. Otra propuesta, de Hispánica, COMSA, Sando, Duro Felguera Plantas Industriales y Rubio pujaron por 506.372.970 euros, con una variante aún más económica, de 489.574.965 euros.   Las principales constructoras del país, por lo tanto, consideraron viable la ejecución de los trabajos por la cuantía ofrecida en la licitación, a menos que todas hayan utilizado la táctica de intentar adjudicarse los trabajos para abrir luego las negociaciones oportunas para revisar los precios.  

«DESLIZAMIENTO»   La Administración, tanto a escala estatal (Mariano Navas, presidente de Puertos del Estado), como regional (Fernando Menéndez Rexach, presidente de El Musel) dio a entender en distintas ocasiones, durante la ejecución de los trabajos, que la UTE adjudicataria reclamaba más dinero. Fue, sin embargo, el pasado día 22 de octubre, cuando el secretario general de Transportes, Fernando Palao, admitió no sólo la existencia de esa reclamación, sino también el desarrollo de negociaciones para alcanzar un acuerdo, es decir, predisposición para aceptar un «deslizamiento importante», que cuantificó en torno al 40%.   Al día siguiente, tras una reunión del consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Gijón, tanto su presidente como su director, José Luis Díaz Rato, informaron de que antes de final de año se sabrá la cuantía del sobrecoste, sus causas y el plan financiero para afrontarlo.   Ambos admitieron, no obstante, que «las cifras sobre las que nos estamos moviendo» se sitúan en torno al 40% del precio de adjudicación, es decir, unos 232 millones de euros.    

10-07-07   MUSELAZO.- PARDO RECLAMA LA DESTITUCIÓN DEL PRESIDENTE DE EL MUSEL Y CRITICA EL «MUTISMO» DE LA ALCALDESA  

La líder del PP pregunta al Gobierno cuántas ayudas de la UE se cobraron en 2006 de los 170,8 millones previstos   Los abultados sobrecostes de la obra de ampliación de El Musel, que se estiman en unos 232 millones de euros, volvieron a servir ayer de ariete a la presidenta del PP gijonés, Pilar Fernández Pardo, contra la gestión de la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso. Pardo criticó el mutismo y pasividad de Felgueroso, quien también es miembro del consejo de administración de El Musel. Además de pedir dimisiones en la Autoridad Portuaria, Pardo ha preguntado al Gobierno cuánta obra pudo justificar en 2006 para cobrar ayudas de la UE, fijadas en un máximo de 170,8 millones de euros.   M. CASTRO  

La presidenta del PP de Gijón, la concejala y senadora Pilar Fernández Pardo, criticó ayer el «mutismo absoluto» de la alcaldesa y consejera de la Autoridad Portuaria de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, sobre el sobrecoste de las obras de ampliación de El Musel, estimado en unos 232 millones de euros (el 40% del presupuesto de adjudicación, que fue de 579,2 millones de euros).   Pardo señaló que Felgueroso se ha negado a abordar el asunto en el próximo Pleno municipal, tal como reclama el PP. Esa negativa dio pie a la líder de la oposición a considerar que «hay un mutismo absoluto por parte de los máximos responsables, todos socialistas, que se niegan a hacer ninguna declaración sobre el sobrecoste, un deslizamiento (en los costes) que está comprometiendo las obras de ampliación de El Musel, que es un tema trascendental para el futuro de la ciudad».   La concejala popular pidió la dimisión o la destitución del presidente de la Autoridad Portuaria, Fernando Menéndez Rexach, por los sobrecostes de la obra. En ese sentido, indicó que la Alcaldesa no debería ser consejera de la Autoridad Portuaria «sólo para cobrar dietas», sino también «para trabajar y pedir responsabilidades».   Fernández Pardo consideró que el silencio de Paz Fernández Felgueroso ante los sobrecostes de la obra de El Musel sólo puede obedecer a dos consideraciones: «Cuando dice que no tiene información al respecto o bien miente, y eso es grave, o realmente lo desconoce, y eso es más grave, porque entonces es que no ha preguntado, permaneciendo impasible». Pardo remató esa argumentación preguntándose: «¿En qué manos estamos?». Sugirió a Felgueroso y a los demás miembros del consejo de administración de El Musel que pidieran la celebración de un consejo extraordinario y que exigieran a los directivos portuarios que asumieran su responsabilidad.   Fernández Pardo también ha pedido explicaciones al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en el Senado, donde ha solicitado la comparecencia de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. Asimismo, la senadora ha pedido al Gobierno información por escrito sobre el estado de ejecución y financiación de las obras de El Musel, si el plan de financiación respeta el que figura en la decisión de la Comisión Europea del 13 de diciembre de 2004 y sobre «qué parte de los 170,8 millones de euros contemplados como financiación europea (fondo de cohesión) durante el ejercicio 2006 en El Musel han sido ya certificados ante la Comisión para su cobro como pagos intermedios».   La Unión Europea ha concedido un máximo de 247 millones de euros en ayudas para la ampliación de El Musel, lo que no garantiza que se cobre el total de las mismas. La senadora popular apuntó ayer que Bruselas exige que se cumplan determinados requisitos para el pago de las subvenciones y «se corre el riesgo de no cobrarlas, ya sea por incompetencia, falta de transparencia, mala gestión o errores de tramitación». Apuntó que la «prórroga» para el cobro de las ayudas (adjudicadas en principio para que las obras concluyeran en 2008) «es discrecional» y la UE podría negar los fondos por los incumplimientos de los plazos.    

MUSELAZO.- QUE NADIE SE ENTERE  

JAVIER MORÁN   La última entrega sobre el «deslizamiento» asombroso de la obra ampliatoria de El Musel viene adobada con temores de que la Unión Europea retire la subvención al proyecto. Se lo teme el Partido Popular, que el otro día vino a retratarse a Gijón con gran número de diputados y senadores alrededor de Ovidio Sánchez. Y la presidenta local, Pilar Fernández Pardo, agrega que Bruselas ha retirado fondos de cohesión allí donde la gestión de tales dineros ha desbarrado.
Después, viene el temor de la alcaldesa Paz Fernández Felgueroso acerca de que el PP tema dicha retirada de la pasta, ya que la regidora interpreta que los populares, más que temer, parecen tener interés en que las obras se detengan.
Total, que todo son temores y temblores, pero básicamente distractivos. Claro, para que el puerto de Gijón no estuviera metido en este lío, lo mejor es que nadie se hubiera enterado de nada, a ver si así los señores de Bruselas se hacen los locos y tampoco se percatan del mostrenco desvío presupuestario. Y la culpa de todo la tiene Fernando Palao Taboada, el director general de Transportes de Fomento, por irse de la lengua y hablar del «deslizamiento importante».

Acabáramos. ¿Qué esperaban nuestras autoridades? ¿Una espiral de silencio después de que se conociera que ya faltan casi 40.000 millones de pesetas -230 millones de euros- para que las cuentas de las obras puedan cuadrarse?

Pero decíamos que todo esto no es más que una mera distracción. Lo que ahora mismo sigue interesando es la explicación del desfase muselero, y parece que el consejero de Infraestructuras, Francisco González Buendía, comparecerá el lunes en la Junta del Principado para dar las primeras versiones del sobrecoste. Si plantea generalidades como la del oleaje, quedaremos como estábamos, pues ya son varios lo que piensan que los gijoneses se chupan el dedo mientras desconocen el mar que tienen delante. Ahora bien, diga lo que diga Buendía, que lo haga en voz muy bajita, no vaya a ser que se enteren en Bruselas.    

MUSELAZO.- LA ALCALDESA TEME QUE EL MUSEL PIERDA SUBVENCIONES POR LA DENUNCIA DEL SOBRECOSTE    

«Algunos parecen tener interés en que se paralicen los trabajos», responde Felgueroso al PP   Buendía explicará el lunes en la Junta los aumentos  

A. R. / J. L. A.  

La Alcaldesa manifestó ayer su temor a que la ampliación de El Musel, la mayor obra licitada en Asturias, pueda perder subvenciones por las denuncias sobre el sobrecoste de los trabajos. «Algunos parecen tener interés en que no disponga de fondos europeos y en que se paralicen los trabajos», afirmó.   Paz Fernández Felgueroso, que es también consejera de la Autoridad Portuaria en representación del Ayuntamiento, insistió en que el fuerte oleaje del Cantábrico es una de las causas del incremento del presupuesto, aunque subrayó que el sobrecoste tiene explicaciones «más complejas». «No hay nada oculto», aseguró. Destacó que las desviaciones presupuestarias no son algo extraño en obras de estas características. Indicó que Puertos del Estado debe hacer una inspección sobre los motivos de ese desvío económico y hacer una previsión de fondos adicionales.   La Alcaldesa hizo estas manifestaciones veinticuatro horas después de que el presidente del PP de Asturias, Ovidio Sánchez, hubiera denunciado «cúmulos de engaños y medias verdades» en la ejecución del proyecto de construcción del nuevo dique de abrigo. El dirigente popular expresó su temor a que El Musel pueda perder ayudas comunitarias. La ampliación del puerto de Gijón fue adjudicada en algo más de 579 millones. El secretario general de Transportes del Ministerio de Fomento, Fernando Palao, ha admitido un importante sobrecoste, que puede llegar al 40 por ciento, según explicaciones del director de la dársena y de la obra, José Luis Díaz Rato. La Autoridad Portuaria trabaja en una modificación del proyecto, que debe negociar con las empresas que ejecutan las labores (FCC, Dragados, Sato, Drace y Alvargonzález Contratas) y con Puertos del Estado. La desviación económica se ha justificado por las dificultades en el abastecimiento de los áridos y la complejidad de los trabajos en un mar tan imprevisible como el Cantábrico, aunque sin más detalles sobre un sobrecoste que puede llegar a los 230 millones de euros.   El PP ha lanzado una ofensiva parlamentaria para exigir explicaciones a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y al Gobierno del Principado. El consejero de Infraestructuras, Francisco González Buendía, comparecerá el próximo lunes en la Junta General para responder a una batería de preguntas sobre el superpuerto y su financiación. «Da la impresión de que algunos están clamando la atención de Europa hacia la obra», insistió la Alcaldesa. Según sus manifestaciones, hay «cierta hipocresía» en las denuncias de los populares cuando muestran preocupación por la marcha del superpuerto y dan la alarma sobre la posible pérdida de subvenciones. La Unión Europea aporta 247,5 millones en fondos de cohesión.  

PARDO AFIRMA QUE LA UE HA LLEGADO A RETIRAR AYUDAS EN OTROS CASOS  

Pilar Fernández Pardo.     J. L. A.   La senadora Pilar Fernández Pardo, presidenta del Partido Popular (PP) de Gijón y portavoz municipal, mantuvo ayer las alarmas activadas por el sobrecoste de la ampliación de El Musel y la financiación con fondos de cohesión. Subrayó que la Unión Europea (UE) ya ha intervenido en otras ocasiones y retirado las subvenciones en casos de mala gestión. La UE colabora en la obra del superpuerto con 247,5 de los casi 580 millones de euros en que se presupuestó el nuevo dique exterior.   «Lo que decimos es que esas ayudas corren peligro si se demuestra que hay una mala gestión», indicó Pardo, para encadenar: «Nuestro miedo está justificado, porque ese sobrecoste tiene que ser el resultado de una mala gestión». La senadora apuntó a la responsabilidad política de la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, tras recordar que esta última representa al Ayuntamiento en el consejo de administración de la Autoridad Portuaria. «Empieza a admitir que algo no se ha hecho bien». Y más: «Suponemos que no está en el Puerto sólo para cobrar las dietas, que habrá pedido explicaciones sobre las causas del sobrecoste»   El grupo municipal del PP ha planteado a la Alcaldesa varias preguntas para su contestación en el Pleno que la Corporación tiene previsto celebrar el próximo lunes. «La Alcaldesa está tratando de echarnos la culpa (al PP) y lo que le pedimos es que no esconda su incompetencia escudándose tras la UE», recalcó Pardo, que acusó a la Alcaldesa de «querer poner la venda antes de la herida tras su desaparición en Corea», una referencia al viaje de la regidora para acudir a un encuentro municipalista. Pardo no descartó que el PP pida dimisiones de los responsables políticos, incluida la Alcaldesa, si no hay explicaciones convincentes por el sobrecoste portuario. El presidente de los populares asturianos, Ovidio Sánchez, declaró el pasado martes, en una rueda de prensa a la que acudieron diputados y senadores, que si el PP gana las próximas elecciones generales, pedirá la depuración de responsabilidades.   Buendía ve en la centralidad de El Musel una baza para lograr la autopista del mar con Francia Las ofertas de Gijón y Vigo se perfilan como las más sólidas para obtener una adjudicación que se puede repartir entre varios puertos   J. L. ARGÜELLES  

El Gobierno del Principado está convencido de que la Autoridad Portuaria de Gijón ha hecho los deberes que le correspondían para optar, según la convocatoria internacional, a la primera autopista del mar entre el norte español y puertos de la fachada occidental francesa. El consejero de Infraestructuras, Política Territorial y Vivienda, Francisco González Buendía, ve en la posición central que ocupa El Musel en el Cantábrico un «argumento» importante para que la dársena gijonesa pueda hacese con esa primera conexión marítima.   La comisión intergubernamental hispano-gala responsable del concurso, en la que participan el Ministerio de Fomento español y el francés de Ecología, Medio Ambiente y Desarrollo, tiene ahora diez días para requerir a los candidatos si fuera necesario subsanar alguna insuficiencia documental o formal. Hay tres ofertas conocidas, aunque «Faro de Vigo» adelantó ayer la posibilidad de que haya una cuarta propuesta. Fuentes empresariales consultadas han subrayado que Gijón y Vigo cuentan con importantes posibilidades de hacerse con el enlace, aunque hay quien no descarta una solución salomónica que pasaría por una adjudicación compartida entre varios puertos, según prevén las bases reguladoras de la convocatoria.   Buendía indicó que Gijón, además de su posición estratégica en los ejes del Arco Atlántico, tiene en marcha una ampliación que le permitirá duplicar su actual capacidad y reforzará su posición como gran puerto cantábrico, junto con Bilbao. El Consejero subrayó, además, que la principal dársena asturiana está conectada con una importante red de autovías y dispondrá en un futuro, junto con el puerto de Avilés, de una amplia zona de actividades logísticas e industriales.   Pero al Gobierno del Principado, como a la Autoridad Portuaria, no se le escapa que la oferta depende de las navieras. Un grupo franco-italiano, en el que participan GLD Lines (Grimaldi y Louis Dreyfus) y CMA-CGM, ha propuesto un servicio entre El Musel y Saint Nazaire, cerca de la ciudad gala de Nantes, en la desembocadura del Loira: una singladura de unas quince horas que permitiría a las citadas empresas cumplir con un solo barco con las tres escalas semanales que, en un principio, exigen las bases reguladoras del concurso. La oferta viguesa está avalada por la antigua naviera pública Transmediterránea, ahora controlada por Acciona, y plantea una conexión entre los puertos franceses de Saint Nazaire, ya citado, y El Havre. Se da por segura, asimismo, una propuesta de Brittany Ferries para mover tráfico entre Santander, donde ya opera esta última naviera, y La Rochelle, en Bretaña. La adjudicación de la autopista del mar lleva aparejadas importantes subvenciones por parte de España y Francia.  

MUSELAZO.- EL MUSEL Y LOS INTERESES DE ALGUNOS   07.11.2007 - ENRIQUE FERNÁNDEZ GARRIDO   ESTOS últimos días han aparecido negros nubarrones sobre las obras de ampliación de El Musel; en el alero, 230 millones de euros, lo que supondría que la obra se fuera a un montante total de 810 millones de euros. En su día, el presidente de la Autoridad Portuaria vaticinaba que «el puerto no tendrá dificultades en obtener la financiación» y hablaba de los fondos propios de los que disponía El Musel (entre 50 y 60 millones de euros) para acometer las obras de ampliación. Parece ser que no va a ser así y que El Musel tendrá problemas para llevar las obras a buen fin, ya que los 247,5 millones de euros que provienen de los fondos de cohesión europeos y la aportación propia y las del Estado no van a ser suficientes, y más cuando hay que sumar los 250 millones de euros de una línea de financiación del Banco Europeo de Inversiones (BEI).   Estamos en puertas de unas elecciones generales y lo que tenemos que agradecer la ciudadanía de Xixón es que los dos grandes partidos con opciones de Gobierno, PP y PSOE, estén tan de acuerdo en la necesidad de las obras. El Estado, en principio, va a tener que poner otra buena cantidad de millones sobre la mesa, pero entre esos millones es necesario recordar que El Musel tiene que estar bien comunicado y por eso será necesario también invertir dinero del Estado para hacer los accesos al puerto por Xove y Aboño. Se habla de que esto costaría unos 144 millones de euros más. ¿Habrá dinero para todo?   En principio, la Autoridad Portuaria de Xixón debe aportar 333 millones de euros -aquí se incluyen los 250 millones de euros del préstamo que solicitó al Banco Europeo de Inversiones- y tendrá que contar con que, una vez ejecutada la ampliación, hay muchos equipamientos que hacer para los nuevos muelles y las terminales que no están incluidas en estas cantidades. Por tanto, El Musel tendrá que aportar nuevos recursos económicos para cumplir con las expectativas creadas respecto a las nuevas inversiones en ciclo combinado, regasificadora y biodiésel. Aquí es donde acecha el peligro. En su día, el grupo que lidera las obras de ampliación de El Musel -una UTE formada por Dragados, Drace, FCC, Sato y Alvargonzález- pertenece al grupo ACS, para entendernos, de Florentino Pérez, el ex presidente del Real Madrid, y éste ya dijo que tenía mucho interés en gestionar la terminal de graneles sólidos. ¿Cómo puede hacerse con esa gestión y otras muchas en El Musel? Pues avalando las obras de construcción de los muelles y consiguiendo una concesión -a largo plazo y en condiciones económicas muy ventajosas- de instalaciones y servicios portuarios. Si así fuera, se establecería una grave hipoteca para El Musel, aunque, en teoría, este proceder quedaría desechado, ya que hacer esto requeriría un procedimiento administrativo. Pero, ¿y si El Musel no puede aportar los fondos necesarios para pagar las obras?   Por este motivo, es necesario que se despeje cuanto antes el horizonte de negros nubarrones y que se clarifique qué pasa con este sobrecoste -si es asumible que las empresas adjudicatarias varíen el presupuesto en tal cantidad y, en este caso, quién lo va a pagar- y si debe realizarse una nueva adjudicación.   El Musel es un activo de altísimo valor estratégico, no ya para Xixón sino para toda Asturies. Los operadores portuarios lo tienen claro y saben que si la Autoridad Portuaria está saneada económicamente se pueden establecer tarifas competitivas; de otra manera, los tráficos limpios se resienten, lo que nos llevaría, aún más, a llenar nuestro puerto con graneles y más graneles.    

LOS OPERADORES PORTUARIOS TEMEN QUE EL SOBRECOSTE DE EL MUSEL AFECTE A LAS TARIFAS

Las autoridades marítimas disponen de un margen para aplicar descuentos en función de sus resultados  

03.11.07 - NACHO PRIETO   Los operadores portuarios no están tranquilos por el anunciado sobrecoste de la obra de El Musel y esperan con ansiedad que se conozca el nuevo plan de financiación. El motivo es evidente: si el puerto tiene que afrontar más financiación con recursos propios pueden quedar resentidos sus resultados y la cuantía de las tarifas de Puertos del Estado depende en buena medida de la rentabilidad, de forma que los puertos económicamente más potentes están autorizados a aplicar determinados descuentos.   En ese sentido, distintos consignatarios y estibadores de El Musel consultados ayer por EL COMERCIO consideraron que si el puerto pierde solvencia pasará a ser más caro, se resentirá su competitividad y será más difícil captar nuevos tráficos. Toda una pescadilla que se muerde la cola.   No fue difícil hallar tampoco algunas ideas particulares con distinta interpretación del sobrecoste. Así, una de las personas consultadas puso de manifiesto, desde una perspectiva regional y como mal menor, que si buena parte del incremento presupuestario se debe a un mayor gasto de transporte, porque las canteras utilizadas se encuentran más alejadas de lo previsto, el dinero se quedará en ese caso en Asturias, pues no se aplicaría a beneficio empresarial de las constructoras, sino a contratación de transporte, con el consiguiente beneficio para el sector.   Otro de los empresarios consultados dijo que, aunque un mayor endeudamiento de la Autoridad Portuaria puede ser contraproducente, la opción que hay que evitar es que un concurso de obra se convierta en una oportunidad para adjudicarse una terminal.   Quiere decirse que algunas empresas privadas construyen muelles supeditados a una concesión larga y barata que permita rentabilizar la inversión y, por supuesto, al final de la concesión tanto el nuevo muelle como las instalaciones no desmontables que sustente se quedan en propiedad de la Autoridad Portuaria, que conserva en todo momento el dominio público. Es el caso, sin salir de El Musel, de la tercera terminal de graneles líquidos, que construye Petróleos Asturianos en terrenos ganados a la mar, en el muelle del Rendiello.   Pero, a juicio del empresario consultado, una cosa es que la iniciativa privada acceda por ese procedimiento a la adjudicación de terminales, que requiere un trámite de competencia, y otra muy distinta es que una empresa que contrató una obra pública se quede con parte de la misma porque la parte contratante no pueda pagarla.   En el trasfondo del asunto se encuentra el futuro de la terminal granelera de El Musel, que la fuente consultada considera impresentable que pueda quedar hipotecada en función del reconocido pero todavía no explicado sobrecoste.   Precios públicos   Parte de los ingresos de los puertos proceden de precios públicos (tasas) y otros, por tarifas, que en la mayoría de los casos fija Puertos del Estado. Las autoridades portuarias sólo cuentan con cierto margen para favorecer, con descuentos los tráficos que considera estratégicos para sus intereses. El Musel, según explicó uno de los operadores informantes, aplica actualmente esas condiciones a las líneas regulares de contenedores y a los productos siderúrgicos, por deferencia para su mejor cliente, Arcelor-Mittal.   Además, cada puerto tiene asignado un índice sobre las tarifas generales. La misma fuente indicó que Valencia, por su gran rentabilidad, aplica un índice del 0,9, es decir, que trabaja por debajo de los precios fijados por Puertos del Estado, mientras El Musel tiene el índice uno, es decir, que ni gana ni pierde.   El objetivo de los operadores es que el sobrecoste no afecte a ese estado de cosas. Admiten, eso todos, que actúan como intermediarios, de forma que los posibles aumentos serían inmediatamente repercutidos en armadores y cargadores, es decir, en sus clientes o, lo que es lo mismo, en el coste de la mercancía.   No obstante, si los operadores trabajan en un puerto caro tienen mayores dificultades para captar tráficos y su negocio, aunque sea de mediadores, también se resiente. No se gana lo mismo consignando o estibando dos barcos que cuatro, como es natural.  

FUERZA MORAL PARA RECLAMAR AYUDA AL SISTEMA PORTUARIO   05.11.07 - N. P.   A El Musel no le falta fuerza moral para pedir la colaboración de Puertos del Estado, ya que desde que fue creado el fondo de colaboración interportuaria, todos los años fue contribuyente neto.   Según se puede ver en el cuadro que ilustra esta información, ningún año, desde 1993 (Puertos del Estado es un ente público creado por una ley que data de 1992), la aportación de El Musel fue inferior a la cantidad recibida.   La aportación neta alcanza los 32,15 millones de euros, ya que se han convertido a euros las cantidades anteriores a 2002, año en que entró en vigor la nueva moneda.   Hasta ahora, El Musel ha utilizado tres fórmulas para financiar las obras de ampliación: la subvención de 247,5 millones de euros comprometida por la Unión Europea con cargo a los fondos de cohesión; una línea de crédito hasta un máximo de 250 millones de euros, del Banco Europeo de Inversiones, y sus propios recursos.   En 2006, El Musel tuvo unos beneficios de algo más de once millones de euros.     EL MUSEL NO PREVÉ APORTE ACCIONARIAL   07.11.07 - N. P.   La propuesta de GLDlines y CMA CGM de crear una autopista del mar entre El Musel y Saint Nazaire no tiene previsto, al menos de momento, que la Autoridad Portuaria de Gijón participe en el accionariado.   Las bases del concurso limitan la financiación pública a un 10%. Dicho porcentaje, que es máximo, pero no obligatorio, puede ser asumido por uno o varios organismos públicos, no necesariamente de forma paritaria.   En todo caso, las fuentes consultadas por este periódico indicaron que, aunque la iniciativa privada no ha pedido participación accionarial, en el caso de que lo haga y el proyecto resulte aprobado no se descarta el acuerdo.  

DOS NAVIERAS ELIGEN EL MUSEL EN LA RUTA CON NANTES, QUE OPTA A UNA AUTOPISTA DEL MAR  

El consejero de Infraestructuras anuncia que El Musel ha sido elegido por dos navieras para una de de las tres candidaturas de la línea con el puerto francés  

05.11.07 - 20:38 - EFE | GIJÓN

Las navieras GLD Lines y CMA CGM han elegido al Puerto de Gijón como socio para participar en una de las tres rutas (Gijón-Nantes) que se han presentado al concurso convocado por los gobiernos de España y Francia para la selección de una o varias autopistas del mar entre puertos españoles y franceses de la fachada Atlántica-La Mancha-Mar del Norte.   El consejero de Infraestructuras, Política Territorial y Vivienda del Principado, Francisco González Buendía, acompañado por el presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, Fernando Menéndez Rexach, ha anunciado hoy esta "buena noticia" que supone la selección del puerto gijonés para participar en este concurso cuyo plazo concluyó hoy y cuyas ofertas se conocerán mañana, martes 6 de noviembre.   Según el consejero, no se trata de una decisión fruto del azar, sino del trabajo "codo con codo" entre el Gobierno asturiano y la Autoridad Portuaria y ha destacado los esfuerzos durante el último años por difundir por todos los foros europeos las "bondades" del Puerto de Gijón.   Al respecto, ha señalado la importancia que ha tenido dar a conocer ventajas como la facilidad de acceso, la situación estratégica de la comunidad y la cercanía a la futura Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA).   Asimismo, González Buendía, que ha considerado que esta decisión desvirtúa las opiniones de los "agoreros" que no confiaban en las posibilidades del Musel, ha expresado su confianza en que la oferta llegue a ser finalmente una autopista del mar y ha instado a todos los agentes implicados a "remar en la misma dirección".   Por su parte, Menéndez Rexach ha destacado la importancia de formar parte de la opción presentada por la naviera de origen italo-francés GLD Lines (fruto de la fusión de Grimaldi y Louis Dreyfus Lines) y la francesa CMA CGM, ya que es un reconocimiento de la iniciativa privada al Puerto de Gijón.   También participan en esta propuesta: Porte Atlántique, compuesto por el puerto de Nantes y Saint-Nazaire; y la empresa Modalorh, poseedora de un mecanismo homologado que facilita la intermodalidad entre la carretera y el ferrocarril.   Son socios, además, la Caisee des Dépôts, uno de los mayores grupos financieros de Francia; BP2S, entidad que agrupa entes públicos y privados; y Cercle por l×Optimodalité en Europe, grupo de apoyo para facilitar la movilidad.   Según Menéndez Rexach, el pliego de condiciones del concurso señala que la concesión de la autopista será por cinco años y no establece que sólo se pueda escoger una de las ofertas y que pueden llegar a aprobarse incluso las tres.   Sin embargo, hay una cantidad límite de subvenciones que sí podría influir finalmente en el número de autopistas que se concedan.   En este sentido, ha comentado que las ayudas previstas por el Gobierno de España para 2007 ascienden a un importe máximo de 15 millones de euros por cada autopista aprobada y el Ejecutivo francés prevé aportar 41 millones para el total de vías marítimas que finalmente se concedan.      

06-11-07 PARDO ADVIERTE DE QUE «ESTÁ EN PELIGRO» LA AMPLIACIÓN DEL PUERTO POR EL SOBRECOSTE  

El PP exige a las administraciones que aclaren cómo van a financiar el desfase   Albina FERNáNDEZ   El PP sostiene que la obra de ampliación del puerto de El Musel «está en peligro» debido al «importantísimo» sobrecoste detectado por el Ministerio de Fomento y cifrado en unos 230 millones de euros (alrededor del 40 por ciento del coste inicial previsto) por el secretario general de Transportes del Ministerio de Fomento, Fernando Palao. «Es el mayor sobrecoste de una obra pública hecha nunca en Asturias, teniendo en cuenta que el presupuesto inicial era de 579 millones. Y esto plantea mucha incertidumbre a su alrededor, máxime cuando ninguna Administración dio explicaciones de lo sucedido», explicó la portavoz popular, Pilar Fernández Pardo.   La líder del PP planteará en el Pleno del próximo lunes todas las dudas de su partido en las siguientes cuatro preguntas dirigidas a la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso. «¿Cómo valora, como alcaldesa y miembro del consejo de administración de la Autoridad Portuaria, ese deslizamiento anunciado en el coste de la ampliación de El Musel? ¿Conoce las causas que lo han motivado? ¿Puede indicar de qué modo va a financiarse el sobrecoste "aparecido" en esa obra? ¿Está en condiciones de asegurar que la ampliación del puerto de El Musel estará finalizada en los plazos previstos?».   Pardo aseguró que éste «es el tema que más preocupa a los gijoneses» y pidió respuestas urgentes. Unas respuestas que, en su opinión, no deben de basarse en problemas meteorológicos porque, precisó, «cuando se presupuesta una obra así, se tiene que incluir la incertidumbre del tiempo».   La principal preocupación del PP es el origen de la financiación extra que se necesita porque, explicó Pardo, «es muy improbable que la Unión Europea aporte más fondos de cohesión para acabar la obra y tampoco está muy claro que lo pueda poner el Ministerio de Fomento, así que esperamos que, como todas las administraciones implicadas son socialistas, alguien le haya dicho a la Alcaldesa de dónde va a salir ese dinero y cuándo se podrá contar con él».   La portavoz popular criticó también a la regidora por no informar a la Corporación sobre los temas tratados en el consejo de administración de la Autoridad Portuaria, porque, explicó, «como nosotros no estamos y como nadie nos dice nada, no nos enteramos de cosas tan importantes como el sobrecoste».   El PP abrió más frentes en este asunto y ya preguntó por las obras de El Musel en la Junta General del Principado. La propia Pilar Fernández Pardo, como senadora, pedirá también la comparecencia de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, ante el Senado. «Éste es un tema muy grave que plantea problemas económicos, temporales e, incluso, jurídicos si hay que ir a una nueva adjudicación del proyecto», concluyó.       BENIGNO BLANCO DICE QUE EL SOBRECOSTE DE EL MUSEL ABOCA A UN NUEVO CONCURSO   El ex secretario de Estado de Infraestructuras con Álvarez-Cascos asegura que nunca afrontó un desfase del 40% «Es típico de los constructores coger la obra como sea para ganar a la competencia y decir luego que cuesta más»   01.11.07 - NACHO PRIETO  

SOBRECOSTE. Simulacro de salvamento realizado el 24 de octubre en la obra de ampliación del puerto. / P. CITOULA

El gijonés Benigno Blanco, que fue secretario de Estado de Infraestructuras con Francisco Álvarez-Cascos como titular del Ministerio de Fomento, dijo ayer a EL COMERCIO que un sobrecoste del 40% en una obra es «una barbaridad por definición» y aseguró que durante su época en la Administración no tuvo que afrontar un caso semejante.   Blanco indicó que toda revisión por encima del 20% «es excepcional» y que la consigna que tenía el Gobierno del PP era sacar nuevamente a concurso el modificado del proyecto que explicase el incremento.   El ex secretario de Estado de Infraestructuras no recordó caso alguno en el que se convocase un nuevo concurso, «porque han pasado cuatro años», pero aseguró que tuvo que amenazar con hacerlo, en el caso de una obra realizada en Asturias, para poner freno a las aspiraciones del constructor.   «Algo no se ha hecho bien», manifestó Blanco, para quien los dos argumentos esgrimidos hasta ahora para explicar el sobrecoste no son válidos. Sobre las dificultades de una obra marítima en el Cantábrico, Benigno Blanco calificó el razonamiento de «peregrino», porque «el Cantábrico es el de siempre» y se tenía que haber tenido en cuenta a la hora de presupuestar la obra. Por otra parte, el encarecimiento de los materiales de construcción es «imposible» que justifique un modificado del 40% en dos o tres años, a menos que se produzca un auténtico «cataclismo económico».   Exclusión   Benigno Blanco añadió que «es típico de los constructores coger la obra como sea para ganar a la competencia y decir luego que cuesta más», pero para evitar eso existe la posibilidad de sacar de nuevo a concurso el modificado que propicia el sobrecoste, excluyendo a la empresa inicialmente adjudicataria, por no cumplir lo contratado al adjudicarse la obra. En todo caso, Blanco aclaró que su planteamiento tiene «carácter general» y hay ocasiones en que es imposible que dos contratistas distintos trabajen en una misma obra.   Respecto a la valoración que él mismo hizo cuando presentó la alternativa que se ejecuta, frente a la llamada 3-C (335,4 millones de euros), dijo que ese presupuesto correspondía a unos estudios previos, «pero cuando se redacta el proyecto constructivo el presupuesto es cosa de matemáticas y se entiende que cuando una obra sale a concurso es que se ha estudiado bien».      

IU QUIERE LLEVAR A LA JUNTA GENERAL EL FUERTE SOBRECOSTE DEL SUPERPUERTO Y EXIGE CLARIDAD «QUE NADIE SE HAGA EL LOCO», ADVIERTE MONTES ESTRADA, QUE RECLAMA UN COMPROMISO DE ZAPATERO PARA QUE NO SE FRUSTRE LA AMPLIACIÓN DE EL MUSEL    

La comisión ejecutiva de Izquierda Unida (IU) de Asturias tiene previsto analizar hoy el importante sobrecoste de la obra de ampliación de El Musel, un cifra que puede rondar los 230 millones de euros. Su portavoz en el Ayuntamiento, Jesús Montes Estrada, defendió ayer la necesidad de alguna iniciativa parlamentaria para examinar en todos sus detalles la cuantía de ese fuerte incremento presupuestario y las causas que lo motivaron. El concejal y ex consejero de la Autoridad Portuaria pidió transparencia en el debate por la sangría de dinero público que costará la modificación económica de la obra.  

J. L. ARGÜELLES  

 

El portavoz municipal de IU-BA-LV y tercer teniente de alcalde en el Gobierno de coalición que preside Paz Fernández Felgueroso, Jesús Montes Estrada, exigió ayer «claridad y transparencia» a los máximos responsables de El Musel sobre el «importante» sobrecoste que, según el secretario general de Transportes del Ministerio de Fomento, Fernando Palao, acumulan las obras de ampliación del principal puerto asturiano. La comisión ejecutiva de la coalición tiene previsto analizar hoy la situación para adoptar una iniciativa que permita abrir un debate sobre el superpuerto en la Junta General.   «Que nadie se haga el loco», subrayó Montes Estrada, que pidió, asimismo, al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, un compromiso firme que permita concluir una ampliación que fue presupuestada en casi 580 millones de euros, la mayor en la historia de Asturias. El jefe del Ejecutivo español respaldó con su presencia la inauguración de una obra que se considera estratégica para el Principado. El superpuerto permitirá la consolidación de un nuevo polo energético, que incluye la regasificadora adjudicada a Enagás, además de ampliar y diversificar la capacidad portuaria de las instalaciones.   «No deja de sorprender el desfase económico de las obras; no todo se puede explicar por la naturaleza y el oleaje del Cantábrico, porque son cosas que los técnicos ya saben», subrayó Montes Estrada, que fue consejero de El Musel en representación de IU y presentó su dimisión en desacuerdo por la privatización de la gestión del Puerto Deportivo. La posición de la coalición se suma a la del PP, que ha pedido la comparecencia del presidente asturiano, Vicente Álvarez Areces, para que explique las cuentas de una obra que dispone de financiación con cargo a los fondos de cohesión de la Unión Europea, 247,5 millones de los 580 millones de euros.   La cuantía precisa del sobrecoste está aún sin concretar. Tras las manifestaciones de Palao, el director de El Musel, José Luis Díaz Rato, indicó al término del último consejo de administración que el incremento presupuestario será como máximo del 40 por ciento, es decir, unos 230 millones de euros. El ex senador y ex presidente del PP gijonés Isidro Martínez Oblanca ha denunciado, en un artículo de opinión publicado por este diario el pasado viernes, que es el mayor sobrecoste de la historia de la obra pública española. Nadie ha desmentido hasta ahora esa apreciación. Fue el primero en pedir una comisión de investigación en el Parlamento asturiano y defiende una nueva licitación por el alcance del modificado. El presidente de la Autoridad Portuaria, Fernando Menéndez Rexach, ha pedido tiempo para concretar los números del sobrecoste y sus causas. La modificación presupuestaria ha de ser negociada con las empresas y Fomento.    

EL PP PIDE LA COMPARECENCIA DEL GOBIERNO DE ARECES POR EL SOBRECOSTE DE LA OBRA DE EL MUSEL  

Los populares reclaman explicaciones en la Junta General del Principado tras conocer que se desvía un 40% el gasto en la ampliación       Ana Barrientos.     F. C. / J. M. C.   El Partido Popular (PP) en la Junta General del Principado ha pedido la comparecencia del Consejo de Gobierno de Asturias para que explique en qué situación se encuentra la obra de ampliación del puerto de El Musel. La petición del PP se produce después de que el secretario general de Transportes del Ministerio de Fomento, Luis Fernando Palao Taboada, afirmará la semana pasada en Gijón que los trabajos tienen un sobrecoste de aproximadamente un 40 por ciento, es decir, alrededor de 230 millones de euros (unos 38.000 millones de las antiguas pesetas).   La obra de ampliación del puerto de El Musel fue adjudicada en 579 millones de euros a la unión temporal de empresas (ute) formada por Dragados, Drace, FCC, Sato y Alvargonzález. Desde unos meses después del inicio de las obras ya se habla de modificados presupuestarios y desfase en los presupuestos. Sólo ahora un responsable del Ministerio de Fomento se adelantó a hacer públicas las desviaciones que, tras su confirmación, fueron comentadas por los máximos responsables de la Autoridad Portuaria de Gijón, Fernando Menéndez Rexach y José Luis Díaz Rato.   El grupo del PP en el Parlamento de Asturias formuló varias preguntas para que el Ejecutivo del socialista Vicente Álvarez Areces diga a cuánto asciende el sobrecoste de las obras del superpuerto exterior de Gijón, en qué estado de ejecución se encuentran y cuándo se prevé que finalicen, así como inquieren los populares sobre la financiación de las obras con fondos europeos. Los populares formalizaron su trámite parlamentario el pasado jueves. Consejeros portuarios Ana Barrientos, diputada regional del PP y ex concejala del Ayuntamiento de Gijón, indicó ayer que las preguntas «se las formulamos al Consejo de Gobierno dado que su presidente (Álvarez Areces) es quien nombra a los presidentes de la Autoridad Portuaria de Gijón y a un buen número de miembros del consejo de administración del puerto».   Uno de los consejeros portuarios gijoneses es, precisamente, el titular de la Consejería de Infraestructuras, Política Territorial y Vivienda, Francisco González Buendía. Asimismo, es consejera de la Autoridad Portuaria la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, y también lo son los secretarios generales de los dos sindicatos mayoritarios, Justo Rodríguez Braga (UGT) y Antonio Pino (Comisiones Obreras), tras los últimos cambios habidos en el seno del consejo portuario, donde también se sienta el presidente de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Gijón y Langreo, Luis Arias de Velasco Villa.   La ampliación portuaria gijonesa se ha convertido en los últimos años en la principal asignación de los Presupuestos Generales del Estado para Asturias y gracias a la que salen las cuentas del Ejecutivo socialista para afirmar que el Principado es la autonomía que más dinero recibe de las arcas estatales «per cápita» de España. La alcaldesa y el concejal José María Pérez, ambos consejeros de El Musel, según fuentes municipales, se remiten a los responsables portuarios antes de hacer otras consideraciones sobre la marcha de la obra.    

EXPLICACIONES INACEPTABLES     RAIMUNDO ABANDO

El 4 de enero de 2005, siendo presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón Fernando Menéndez Rexach y director de la misma José Luis Díaz Rato, se adjudica a la UTE denominada Dique de Torres y formada por Dragados-Drace, FCC, Sato y Alvargonzález, la obra de ampliación del puerto de Gijón por un importe de 579,2 millones de euros, la mayor obra del año en España y de la historia de Asturias.   El 3 de julio del 2006 fui invitado por la Sociedad Económica de Amigos del País de Avilés a una mesa redonda en el palacio de Valdecarzana dedicada al puerto de Avilés, donde dije que se comentaba que el presupuesto de la ampliación del puerto de Gijón tendría una desviación mínima del 25%, es decir, un sobrecoste de por lo menos 145 millones de euros. Pero el tema fue ocultado por parte de la Autoridad Portuaria de Gijón y del Ministerio de Fomento, y nadie se enteró o mejor dicho no se quiso enterar.   Y es ahora cuando, aprovechando una visita a Asturias y como si de la cosa más normal se tratase, «no pasa nada», «está todo controlado», «es normal», «no hay que preocuparse, la obra seguirá sin problemas», Fernando Palao, secretario general de Transportes del Ministerio de Fomento, junto al presidente y al director de la Autoridad Portuaria, anuncia una desviación presupuestaria de al menos un 40%, o sea, nada... Sólo 232 millones de euros de diferencia. ¡Más de 38.000 millones de las antiguas pesetas!   Estamos ya acostumbrados, pero casi nunca de acuerdo, a que los famosos «modificados» de las obras públicas sean algo común y habitual. En la mayoría de los casos tienen un objetivo muy claro. El que adjudica, la Administración, queda muy bien diciendo que lo hace por menos coste del presupuestado, y el adjudicatario gana más dinero del previsto, sabiendo de antemano que la obra se tendrá que terminar al precio que sea, y que al final a la Administración no le quedará más remedio que modificar el proyecto al alza. Una práctica engañosa y muy dañina para los contribuyentes, que, como siempre, somos los que nos vemos perjudicados pagando la trampa preestablecida.   Pero el caso que nos ocupa es mucho más sangrante. Piensen ustedes que el presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón inmediatamente anterior al que adjudicó la obra, ¡oh casualidad!, era Fernando Palao, actual número dos del Ministerio de Fomento, conocedor al milímetro del proyecto y quién ocultó en su día el extracoste. El actual presidente del puerto de Gijón, Fernando Menéndez Rexach, quien adjudicó la obra, director general de Transportes del Principado de Asturias en los tiempos de la presidencia de Palao, también lo ocultó. El director de la Autoridad Portuaria de Gijón en la época de Palao y en la actualidad, ¡oh casualidad!, José Luis Díaz Rato, realizador y jefe del proyecto, también lo ocultó.   Lo más sorprendente de todo este asunto es que el año pasado se comentaba que la desviación presupuestaria era como consecuencia de que determinados estudios del proyecto estaban mal calculados, y que a empresa adjudicataria, nada más comenzar la obra, hace más de dos años, ya le había informado a la Autoridad Portuaria de que el aumento del coste iba a ser muy considerable.   Pero es que pienso que a catorce meses del término de las obras, y viendo las desviaciones que ya se han producido, no serán 232 millones de euros, sino que la cifra se acercará más a los 290. Pero ¿qué es eso para los ciudadanos?, como dicen estos personajes, nada.., es lo normal..., piensan que lo mejor es que no se entere nadie y que se pague como si aquí no hubiese pasado nada.   El tema es tan sumamente grave que no sólo se deben exigir responsabilidades políticas, hay que ir mucho más lejos. Desde luego, lo primero sería pedir la dimisión de Fernando Palao, de Fernando Menéndez Rexach y de José Luis Díaz Rato, para, seguidamente, investigar hasta el final. ¿Cómo vamos a defendernos los ciudadanos de estos desmanes si se trata de ocultar y minimizar tales agravios? Cuando alguien administra el dinero de los contribuyentes tiene que ser muy exigente consigo mismo y actuar de forma rigurosa y precisa. Es imposible que nos fiemos de personas que tienen desviaciones presupuestarias de cerca de 300 millones de euros y lo ocultan dolosamente, tratando de justificarlo de forma absurda e irresponsable. Hay que decir basta, hasta aquí llegamos, que sigan las obras de ampliación sí, por supuesto, pero que se investigue y se exijan responsabilidades también.   En la vida debemos conseguir la verdad por encima de todo, y perseguir el engaño hasta sus últimas consecuencias, es una obligación moral ineludible.     Raimundo Abando, empresario naviero y ex presidente del PP de Avilés.  

EL MUSEL.- FOMENTO REVELA UN «SOBRECOSTE IMPORTANTE» DEL ´SUPERPUERTO´, QUE PUEDE RONDAR EL 40%    

La Autoridad Portuaria negocia con las constructoras un ajuste del presupuesto para pedir más dinero a la UE El secretario general de Transportes achaca la revisión al alza al aprovisionamiento de piedra de las canteras   23.10.07 - NACHO PRIETO  

PANORÁMICA. Vista de la obra del ´superpuerto´ desde la Campa de Torres, que recorren dos ciudadanos. / P. CITOULA

El secretario general de Transportes del Ministerio de Fomento, Fernando Palao, desveló ayer que «las obras de El Musel tienen un deslizamiento importante de costes por la disponibilidad de las canteras». La cuantía del incremento, añadió Palao, se está negociando con los contratistas, para intentar incorporarla a la financiación europea, lo cual tiene alguna dificultad pues la cantidad ya concedida corresponde a un programa de cohesión distinto al que habría que utilizar ahora, pero «haremos todo lo posible».   Palao dijo que es impensable que el sobrecoste vaya a afectar a la ejecución del proyecto porque «este tipo de obras, cuando se ponen en marcha, no hay quien las pare». También afirmó que «es lógico» que las empresas intenten aumentar el presupuesto y que «puestos a pedir...» pueden exagerar sus pretensiones, si bien insistió en que las cifras que se barajan de incremento «son muy importantes» y admitió que se puede situar en torno a un 40%, lo cual, sobre un precio de contrata de 580 millones de euros, supondría en torno a 232 millones más (lo que sumaría 812).   Sobre el tratamiento administrativo para admitir un incremento en una obra adjudicada por concurso, Palao señaló que «cuanto más pequeña es la cantidad, más sencillo resulta» el reformado del presupuesto y que las cosas se complican, no ya desde el punto de vista financiero, sino también del administrativo, si el desfase supera el 30%.   Una única revisión   Por su parte, el presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, Fernando Menéndez Rexach, aseguró ayer que está «muy tranquilo» ante el aumento del precio del ´superpuerto´ y, a la vez que evitó adelantar datos sobre la cuantía del sobrecoste previsto y sobre la forma de financiación posible para afrontarlo, prometió información pormenorizada de las cuentas cuando haya un acuerdo definitivo con la Unión Temporal de Empresas que ejecuta la obra y «se cierren» las fórmulas de financiación adecuadas.   Rexach explicó que la Unión Europea sólo admite una revisión del presupuesto, que se puede justificar por modificación del proyecto o por incremento excesivo de los costes previsibles en la ejecución del trabajo. La necesidad de proponer sólo una modificación aconseja no precipitar la petición de más financiación europea hasta conocer exactamente la cantidad que se pacte y hasta que el avance de la obra haga ya poco probables las sorpresas.   Sobre los motivos del incremento, Rexach fue menos explícito que Palao, quien, como queda dicho, culpó directamente a dificultades derivadas del suministro de piedra. No obstante, indicó que también hubo algún modificado de proyecto que hay que tener en cuenta.   Durante una reciente explicación sobre la marcha de las obras de ampliación de El Musel, el director de la Autoridad Portuaria de Gijón, José Luis Díaz Rato, informó de que la piedra procede de todas las canteras disponibles en Asturias e incluso de algunas de León.   La Autoridad Portuaria, antes de adjudicar la obra de ampliación, realizó un exhaustivo estudio no sólo de los yacimientos de piedra, sino también de la posible localización de todo tipo de materiales de relleno.   Posteriormente, el proyecto de la UTE adjudicataria de los trabajos incluía la construcción de una cinta para suministrar piedra desde la cantera de Aboño hasta El Musel, que no llegó a convertirse en realidad.   Problemas en Aboño   La cantera de Aboño ocasionó problemas por la concesión, por parte del Principado, de una licencia de investigación a una empresa asturiana que impidió la explotación de la cantera hasta que el Gobierno regional decidió autorizar la extracción de piedra, precisamente por las dificultades que estaba proporcionando al desarrollo del ´superpuerto´. La necesidad de utilizar otras canteras no sólo produjo un coste importante de transporte, sino también un retraso en el acopio de materiales.   Para dar a entender que el aumento de presupuesto en una obra pública no es anormal, el presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón indicó, con ejemplos siempre marítimos, que tanto la ampliación del puerto de Barcelona, como las del de Bilbao o el de Ferrol, experimentaron subidas importantes, que en el caso de Barcelona cifró en cerca del 60%, un porcentaje más abultado aún que el 40% apuntado para el caso de El Musel.   Autopistas del mar     En otro orden de cosas, Fernando Palao dijo que Fomento habló con todas las navieras que podrían estar interesadas en el concurso convocado por España y Francia crear líneas marítimas de tráfico ro-ro (camiones y remolques) entre ambos países, para informar hasta qué punto cabe flexibilidad en las condiciones. Admitió que las exigencias disgustan a las navieras y, en ese sentido, anunció buena disposición, tanto de España como de Francia y la UE, para flexibilizar las sanciones que las empresas tendrían que afrontar en caso de incumplir los tráficos mínimos establecidos. Asimismo, dijo que «se van a primar» los proyectos que incluyan escalas en más de un puerto en cada país, lo que podría favorecer a El Musel, porque «los tráficos no sobran». No obstante, insistió en que sólo son subvencionables los proyectos viables y que no habrá ayudas para «la ineficacia» y que, en el caso de las autopistas del mar, calidad es sinónimo de frecuencia.   Palao contempla la posibilidad de que el concurso quede desierto y que ninguna naviera presente oferta antes del 5 de noviembre. No obstante, «hay vida detrás de las autopistas del mar», dijo el secretario general de Transportes, para dejar claro que tal vez haga falta algo de tiempo para profundizar en la «cultura de la intermodalidad», sin perjuicio de que las autopistas del mar son una apuesta clara de la política marítima europea, que estos días está siendo nuevamente sometida a debate en Lisboa.    

EL MUSEL YA AGOTÓ UN 80 POR CIENTO DEL CRÉDITO BANCARIO QUE SOLICITÓ PARA LA AMPLIACIÓN   El Puerto pidió al Banco Europeo de Inversiones el desembolso de 199 millones de euros del tope de 250 millones que tiene concedidos   La desviación presupuestaria en la la obra de ampliación de El Musel, que puede alcanzar de 230 a 232 millones de euros según estimaciones de Fomento, llega en un momento en el que la Autoridad Portuaria ha consumido la mayor parte de sus recursos de financiación. El Puerto ya ha dispuesto de 199 de los 250 millones de euros de la línea de crédito del Banco Europeo de Inversiones; cerca del 80% del crédito. La UE ha concedido ayudas hasta un máximo de 247,5 millones para una obra adjudicada en 580 millones. Ahora las empresas que la ejecutan piden elevar el coste a 812 millones.   M. CASTRO

La Autoridad Portuaria de Gijón ya ha solicitado el desembolso de un 79,6 por ciento de la línea de crédito de 250 millones de euros que le concedió el Banco Europeo de Inversiones para afrontar la obra de ampliación de El Musel. Al Puerto apenas le quedan recursos financieros en esta línea de crédito para hacer frente a los sobrecostes de la obra que admitió el pasado lunes el secretario general de Transportes del Ministerio de Fomento, Fernando Palao Taboada.


La obra fue adjudicada a la unión de empresas integrada por Dragados, Drace, Fomento de Construcciones y Contratas y Alvargonzález Contratas, en 580 millones de euros. Ahora, las empresas negocian con Fomento una modificación del presupuesto para incrementarlo un 40 por ciento, justificada por la imprevisión en los costes de aprovisionamiento de materiales. De firmarse el aumento del 40%, el coste de la obra pasaría a ser de 810 a 812 millones de euros.

El problema es quién lo paga. Por un lado, la Unión Europea (UE) concedió subvenciones para la obra dentro de los fondos de cohesión. Esa subvención no excederá de los 247,5 millones de euros, en función de que la ampliación concluya en el plazo previsto. La UE contempla que el último pago se efectúe en octubre de 2009. Facturaciones posteriores habría que negociarlas.

La otra gran partida para la ampliación era la proveniente del crédito del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Pero esta línea ya se ha consumido en su mayor parte. En marzo de 2005, el BEI desembolsó los primeros 50 millones de euros, correspondientes al tramo A del citado crédito. En septiembre de 2006, desembolsó otros 24 millones de euros, correspondientes al tramo B del crédito. En marzo de 2007, la Autoridad Portuaria firmó el tramo C por los restantes 176 millones de euros, de los que ya se han realizado tres desembolsos por 35, 20 y 70 millones de euros desde aquella fecha. Todo con la correspondiente autorización de Puertos del Estado. La Autoridad Portuaria comenzará a pagar los intereses del citado crédito en el año 2009. Además de las subvenciones europeas y del crédito bancario, la dirección de El Musel preveía pagar la ampliación con el aumento de tráficos tras ejecutar la ampliación. En marzo de 2006, Palao advirtió de que la unión de empresas tendría que justificar cualquier modificación del contrato. Palao señaló entonces que cualquier posible modificación sería inferior a 100 millones de euros.    

MONTES ESTRADA: «Da la impresión de que los cálculos no se hicieron con rigor» El líder local de IU quiere que den explicaciones tanto Puertos del Estado como la Autoridad Portuaria   J. M. CEINOS   Jesús Montes Estrada, que es tercer teniente de Alcaldía y portavoz del grupo municipal de IU-BA-LV del Ayuntamiento de Gijón, opinó ayer: «A tenor de los resultados, da la impresión de que las cosas no se miraron con la profundidad que se requería», en relación con el sobrecoste de la obra de ampliación de El Musel.   Montes Estrada, que fue miembro del consejo de administración de la Autoridad Portuaria tras las elecciones municipales y autonómicas del año 2003 y dimitió del puesto a finales de 2004 en protesta por la privatización de la gestión del Puerto Deportivo de Gijón, opinó que «habrá que pensar en quién hace los cálculos y las previsiones de inversión necesarias, ya que aunque se atravesaron momentos de un cierto temporal, en todo caso este tipo de asuntos difícilmente puede ser comprensible cuando los gastos se disparan a extremos de esta naturaleza».   El ex consejero portuario y ahora socio de gobierno del PSOE en el Ayuntamiento de Gijón matizó, en este sentido, que «es verdad que un temporal puede destruir ciento y pico metros de dique, pero son temas que deberían estar recogidos dentro del ámbito de las dificultades de la obra y, en todo caso, da la impresión de que es difícilmente entendible que el presupuesto se haya disparado de una forma tan monumental. Supongo que habrá que dar algún tipo de explicación desde Puertos del Estado y desde la propia Autoridad Portuaria a la hora de clarificar los elementos que dispararon la inversión».   «Cuando se hace una obra de esta naturaleza», prosiguió Jesús Montes Estrada, «hay que conocer el paisaje, el paisanaje y los tiempos que se pierden de mar gruesa, ya que estamos hablando del Cantábrico, no del Mediterráneo; pero para todo este tipo de cosas hay análisis suficientes para saber los días que llueve, las mareas más fuertes... Está todo bastante estudiado, por eso sorprende, ya que tampoco fue una situación climatológica muy distinta de la de otros años como para llegar a disparar de esta forma el presupuesto; no hablamos de un diez o un veinte por ciento más, estamos hablando de un presupuesto que se dispara de una manera muy seria».   En su día, Izquierda Unida fue una de las fuerzas políticas que más se opusieron a la ampliación de El Musel con la llamada alternativa 3C (un dique de casi cinco kilómetros de longitud) que defendía el PSOE. Un lustro después del inicio del debate, Jesús Montes Estrada declaró: «Habría que pensar que si con esta alternativa (la mitad de puerto que la defendida por los socialistas) hay este desfase, con la 3C sería casi doblar el presupuesto y no quiero pensar cuál hubiera sido el modificado presupuestario si estuvieran haciendo la 3C: hubiera sido el "despiporre"».   Por último, el tercer teniente de Alcaldía del Ayuntamiento de Gijón opinó que «está claro, no es cuestión de un error en un dato concreto; estamos hablando de errores en todos los sitios que llevan a que se dispare el presupuesto de forma general y da la impresión de que los cálculos no se hicieron con el suficiente rigor, teniendo en cuenta todos los elementos de carácter climatológico, mareas... Es la suma de muchos factores».   CAMIONEROS   Los camioneros aseguran que la culpa no está en sus tarifas     J. M. C.   El presidente de Cesintra, asociación de transportistas autónomos de Asturias, Enrique Riaño, aseguró ayer que «de ninguna manera podrán achacar al transporte el sobrecoste de las obras de ampliación de El Musel, puesto que estamos cobrando unas tarifas que están por debajo, incluso, de las que figuran en el Observatorio del Ministerio de Fomento». Se refiere Riaño a los precios medios estimados por el Ministerio de Fomento para la ejecución de las obras públicas en España desde el punto de vista del transporte.   Enrique Riaño, en este sentido, señaló: «Por el momento no hay impagos a los transportistas que trabajan en la ampliación del puerto, pero ellos (por los responsables de la Autoridad Portuaria) tendrán que decir de dónde sale el sobrecoste; desde luego, que no digan que de los transportistas». En la obra de El Musel trabajan más de 700 transportistas, indicó Riaño.    

28-10-07   Del sobrecoste de El Musel y la financiación europea                     

PILAR FERNÁNDEZ PARDO Cualquier modificación en las condiciones de ejecución de las obras financiadas con fondos de cohesión debe ser vista con una preocupación especial, más aún en una obra tan trascendental para Asturias y para Gijón como es el puerto de El Musel.   Una desviación presupuestaria del 40 por ciento, especialmente cuando no obedece a imprevistos naturales sino a condiciones contractuales de las obras, puede crear problemas muy particulares en la solicitud de financiación europea.   La Unión Europea aporta para El Musel 250 millones de euros de los 580 millones previstos como coste inicial de la obra, correspondientes a la partida del fondo de cohesión del período 2000-2006.   Si ahora, ante esa desviación presupuestaria, las autoridades españolas pretenden que ese sobrecoste sea financiado por el nuevo fondo de cohesión 2007-2013, deben tenerse en cuenta las siguientes circunstancias.   Los nuevos programas operativos del fondo de cohesión 2007-2013 para España, donde figura la previsión de una cantidad indeterminada de fondos para compensar posibles costes suplementarios en las obras del puerto, no han sido aprobados todavía por la Comisión Europea. El Grupo Popular en el Parlamento europeo, a través del trámite presupuestario, presiona a la Comisión para que apruebe sin más tardanza estos programas operativos.   La decisión de concesión de ayuda al puerto de Gijón establece una fecha máxima de terminación de las obras del 30 de octubre de 2008. Negociar una prórroga de terminación es siempre un proceso azaroso, cuya responsabilidad final compete exclusivamente a las autoridades comunitarias, últimamente muy estrictas con el mantenimiento de los plazos acordados. Recordemos que de no aceptar Bruselas prórrogas de finalización se retirarían los pagos pendientes de realización.   Por tanto, la aparición del sobrecoste y la negociación del mismo con las empresas adjudicatarias de las obras introduce un elemento de incertidumbre sobre la posibilidad de respetar los plazos acordados en Bruselas.   Desde un punto de vista técnico, hay otro problema. Es el de la definición legal del sobrecoste, formalizado en una modificación del contrato inicial.   Según la legislación comunitaria (directiva 99/37), la modificación debe ser objeto de un nuevo procedimiento de licitación salvo circunstancias imprevistas.   La Comisión Europea, muy estricta en su papel de control, está detectando que cada vez más en los estados miembros beneficiarios de fondos estructurales y de cohesión las modificaciones de los contratos se adjudican directamente al contratista inicial sin licitación nueva, incumpliendo la directiva citada, lo que en teoría debería llevar a procedimientos de infracción, penalizaciones económicas y pérdida de fondos.   En el caso de El Musel, un sobrecoste del 40 por ciento sobre el contrato inicial lleva, inmediatamente, a un debate sobre la posible imprevisibilidad del mismo y sobre el hecho de si era o no conocido con anterioridad. Si las autoridades comunitarias deciden que no era imprevisible, o bien que sí era conocido previamente, podrían perfectamente reclamar una nueva licitación para no perder las condiciones de subvención, habilidad del fondo de cohesión. Ese procedimiento de licitación podría retrasar aún más la terminación de las obras, yendo más allá del plazo máximo autorizado por Bruselas.   Recordemos que en el programa operativo provisional para los fondos de cohesión en España 2007-2013 se solicitaba un posible (no cuantificado) uso de fondos para el Musel en función de la dificultad de la obra, por inclemencias meteorológicas, nunca por incrementos en el precio de los materiales, que deben ser contemplados en los contratos iniciales de adjudicación de las obras.   Finalmente, tampoco resulta sencillo que el Gobierno español pueda destinar 230 millones de euros del fondo de cohesión 2007-2013 al Musel, sabiendo que en el período anterior, cuando España gozaba gracias a la negociación europea del Gobierno popular de 11 mil millones de euros en el fondo de cohesión, la partida destinada a Puertos del Estado llevaba poco más de mil millones de euros. Ahora parece imposible que, con poco más de tres mil millones totales en el nuevo fondo de cohesión se vaya a destinar una parte tan importante para ese sobrecoste, sobre todo, cuando las necesidades para otros puertos españoles aparecen perfectamente reflejadas en dicho programa operativo. Las promesas de Zapatero en ese sentido hay que remitirlas a cuando prometió 500 millones de euros del fondo de cohesión para financiar la autovía de La Espina, que nunca aparecieron.   En resumen, la situación parece, cuando menos, muy incierta. La financiación europea no está garantizada, y la imprevisión o incapacidad del Gobierno socialista para gestionar infraestructuras imprescindibles para el futuro económico español, es asombrosa (AVE, cercanías, redes eléctricas, autovías, puertos). Desde el Partido Popular expresamos nuestra gran preocupación y nuestra disposición, como siempre, para defender, a través de nuestros parlamentarios en las Cortes generales y el Parlamento europeo, los intereses asturianos.     Pilar F. Pardo es senadora del PP por Asturias.