EL MUSELAZO. LOS CIUDADANOS PIDEN QUE LA DEMOCRACIA SEA EFECTIVA
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- Category: Puertos
- Published on Wednesday, 28 November 2007 00:00
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EL MUSEL DE LA POLÉMICA
PACO G. REDONDO La ampliación del puerto gijonés de El Musel es uno de los asuntos centrales de estos años en nuestra ciudad, por su trascendencia geográfica, socioeconómica y comercial. A veces se debate si debe predominar en ella lo industrial, lo portuario o lo turístico. En realidad no se trata de aspectos contradictorios sino complementarios, y a su vez todos ellos deben ser impulsados en un crecimiento respetuoso con el medio ambiente. Los sobrecostes por la ampliación portuaria están en el centro de la polémica en estos meses, debido a su elevada cuantía y a las insuficientes y confusas explicaciones aportadas hasta ahora por las autoridades para justificarlas. Se habla de unas cantidades muy elevadas y, además, las cifras no cuadran contrastando las versiones de unos y otros. El consejero de Infraestructuras atribuía un 32% al transporte de piedras y áridos. A ello se añaden los retrasos en la ejecución de tan complejas obras. Llama la atención el considerable desfase entre lo presupuestado y los costes adicionales reconocidos a mitad de obra. Entre ellos los abastecimientos de pedraplén (rellenos de piedras compactadas) y escolleras (piedras de mayor tamaño para reforzar). Para 33,5 millones de m3 -unos 67 millones de toneladas de rellenos-, sólo se presupuestaron -con IVA- 88,5 millones de euros, es decir, a 1,32 euros por tonelada: ¿Tan baratas pensaban que saldrían, excepto Aboño, las canteras asturianas? Es preocupante que los datos de tan enormes sobrecostes no parezcan de momento cuadrar ni siquiera en sus grandes cifras. Primero se atribuyeron a los temporales del Cantábrico, con impacto económico limitado. Después al transporte desde canteras más lejanas, y ahora resulta que de las dos de León una sólo se explotó unos meses y la otra dicen que sólo aporta unas decenas de camiones diarios. Una de las cuestiones centrales en este asunto de los sobrecostes de la ampliación del puerto de El Musel que aún no se ha clarificado con documentos y datos es quién, cuándo y por qué decidió que había que traer poca pero cara piedra desde canteras de León. Y para evitar las suspicacias -la mujer del César no sólo ha de ser honrada, además ha de parecerlo- resulta conveniente conocer también de quién es la propiedad empresarial de dichas canteras. De modo que, considerando que las obras llevan más de un año de retraso, parece deducirse que el gran incremento de los costes de ejecución de la ampliación del puerto de El Musel no se debe al temporal que se llevó 100 metros del dique ni al menor uso de la cantera de Aboño, sino, principalmente, al retraso en las complejas obras que fueron planteadas en unos plazos tan optimistas que se ha reconocido que no va a ser posible concluirlas en 2008 sino en 2010. En definitiva, lo que está en juego en esta magna obra, como en la del Hospital Central de Oviedo, es la capacidad de gestionar los fondos públicos con rigor y eficacia. Puede ser normal que surjan sobrecostes por circunstancias nuevas o difíciles de prever, pero la credibilidad de los gobernantes y de la Administración depende de una explicación clara y detallada a los ciudadanos, con cuyos impuestos se financian. Paco. G. Redondo es profesor de Instituto. EL GOBIERNO INSTA A REXACH A ASUMIR SU CULPA Y NO CARGAR A CARREÑO EL SOBRECOSTE DE EL MUSEl La edil Melania Álvarez atribuye el encarecimiento a la mala gestión del Puerto y avisa que las obras «sólo» han perjudicado por ahora al concejo La concejala de Infraestructuras de Carreño, Melania Álvarez, cargó ayer contra el presidente del Puerto de Gijón, Fernando Menéndez Rexach, quien atribuyó a la negativa del Ayuntamiento carreñense a utilizar una cantera -entre otros motivos- el sobrecoste de las obras de ampliación de El Musel. Melania Álvarez instó a Rexach a asumir su culpa por «mala gestión» y le vino a invitar a dejar a Carreño en paz. Según la concejala, las obras de El Musel sólo han dejado hasta el momento «cosas malas» para Carreño, e ironizó sobre que, sin haber intervenido en la gestión, ahora quieran culpar al concejo. Candás, Braulio FERNÁNDEZ El gobierno municipal de Carreño salió ayer al paso de las declaraciones del presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, Fernando Menéndez Rexach, quien manifestó que una de las razones del sobrecoste de las obras de ampliación de El Musel es la negativa del Ayuntamiento a permitir la explotación de la cantera de Aboño Perecil 2. Rexach argumentó que el encarecimiento se debió a la necesidad de buscar materiales para el relleno de la ampliación en canteras de León, en lugar de poder obtenerlos de las inmediaciones de la zona de trabajo, en Carreño, que sería más barato. La concejala de Ordenación del Territorio, Infraestructuras, Vivienda y Medio Ambiente, Melania Álvarez, de IU -socio de gobierno del PSOE en Carreño-, ha pedido que se dirijan las miradas y las culpas del sobrecoste hacia los gestores de la ampliación del Puerto. Para Álvarez, «ha quedado de relieve que todo este problema procede de una mala gestión, y no consentiremos que se nos quiera culpar, puesto que en Carreño las decisiones que se toman tienen una legitimidad inviolable». Las miradas han de dirigirse hacia la gestión de la ampliación, según la concejala. Una gestión en la que el concejo, dijo, «ha participado poco o nada», a pesar de tener una representación en el consejo de administración portuario. Álvarez criticó la actitud mostrada por el presidente de la Autoridad Portuaria y realizó sus críticas con cierta ironía: «Es ahora cuando desde El Musel se acuerdan de Carreño». La concejala se quejó de que «nadie hable de compensaciones», en referencia a Carreño y al impacto que generan las obras de El Musel en el concejo. «Se olvidan las viejas reclamaciones de un Carreño con la franja costera más deprimida de su historia, mientras en Gijón hablan de regenerar San Lorenzo». Para Melania Álvarez, es evidente que no se puede dar la espalda a las obras del Musel. No obstante, advirtió: «Hasta el momento, todo lo que está trayendo la ampliación es malo para Carreño. Y ahora, además del impacto sufrido, ¿hay que asumir que somos culpables del sobrecoste?». Por ese motivo exhortó a los grupos políticos municipales para defender al concejo. El alcalde socialista de Carreño, Ángel Riego, representante a su vez del municipio en el Consejo de la Autoridad Portuaria en calidad de vocal, -y que es conocedor de los argumentos de Rexach desde la pasada semana-, eludió hacer declaraciones por el momento. Después de varios meses de negociaciones, y después del verano, la dirección de El Musel, y la UTE Dique Torres, formada por las empresas Dragados, FCC, Drace, Sato y Alvargonzález, ganadoras del concurso de adjudicación de las obras de ampliación del puerto, firmaron un acuerdo para afrontar un sobrecoste de 216 millones de presupuestación, sobre los 580 millones de euros originales firmados el 4 de enero de 2005. Ese encarecimiento es el que Fernando Menéndez Rexach atribuye, entre otros, al Ayuntamiento de Carreño, por no ceder la cantera.
