El Puerto de Langosteira sigue siendo un problema (AEMC)

  • Print

 

 

 

ED

Puertos del Estado reordena los créditos por las obras de Punta Langosteira y da oxígeno al puerto de A Coruña

Ambas entidades ultiman un acuerdo que permitirá a la Autoridad Portuaria de Martín Fernández Prado disponer de 20 millones extra entre 2027 y 2030

El presidente de Puertos del Estado, Gustavo Santana, al lado de su homólogo en la Autoridad Portuaria de A Coruña, Martín Fernández Prado.

Por Redacción ED25 Jun 2026 16:23

 Comentarios

La gran losa de la Autoridad Portuaria de A Coruña radica en la devolución de la ingente deuda que contrajo con distintos organismos para financiar las obras del puerto exterior, así como los intereses que genera la misma. Con la histórica reivindicación de una reestructuración de la misma, el ente presidido por Martín Fernández Prado ha alanzando un acuerdo con Puertos del Estado, uno de sus grandes financiadores junto con el Banco Europeo de Inversiones.

El acuerdo fue debatido en el marco de las reuniones que Puertos del Estado mantiene estos días por las 28 autoridades portuarias del estado para analizar sus planes de empresa.

Ahorro de 20 millones

La reestructuración del crédito del puerto coruñés con el ente público le permitirá disponer de 20 millones extra entre 2027 y 2030. Un balón de oxígeno que será empleado para acometer las inversiones que están previstas en Langosteira y, además, “para continuar con las obras de renovación y mantenimiento que son necesarias en los muelles y superficies terrestres del puerto interior”.

Con las condiciones actuales, entre 2027 y 2030, la Autoridad Portuaria debía amortizar un total de 36,5 millones del préstamos suscrito con Puertos del Estado. El acuerdo está muy lejos de la condonación de la deuda que se ha solicitado muchas veces pero da oxígeno a la entidad. “Ahora, con la reordenación que se está avanzando entre ambas entidades, se amortizarán en este periodo 16,5 millones, generándose así casi 20 millones para inversiones”, explican desde el puerto coruñés. “Esta cantidad se recuperará con mayores inversiones en años posteriores, cuando el desarrollo de los proyectos que están en marcha propicie mayores ingresos y, por tanto, mayor capacidad de la Autoridad Portuaria para afrontar todos sus compromisos”, expone.

El plan de empresa de la Autoridad Portuaria de A Coruña prevé como actuaciones más relevantes la finalización del acceso ferroviario a Punta Langosteira y la puesta en explotación de la zona sur de la dársena con la habilitación de un nuevo muelle y explanadas para el despliegue de las industrias vinculadas a la eólica marina. Para este cometido, el puerto recibirá 97,5 millones de euros de fondos europeos.

 

La misma situación se repetirá, salvo que se produzca alguna situación extraordinaria, en los años siguientes hasta que se materialicen las nuevas implantaciones industriales en punta Langosteira, entre las que figuran las de Exolum y las empresas del sector eólico, que generarán importantes ingresos por tasas portuarias, según apuntan las mismas fuentes.

Cuentas condicionadas

La necesidad de hacer frente al pago del préstamo de 200 millones de Puertos del Estado, del que solo se amortizaron 32,5 millones, así como al del crédito del Banco Europeo de Inversiones por valor de 126,6 millones del que se pagaron hasta ahora 43,3 millones, hace que la Autoridad Portuaria vea fuertemente condicionadas sus cuentas.

Solo del crédito europeo, el Puerto tendrá que abonar a partir de ahora 7,24 millones anuales, cuando hasta ahora eran 3,49 millones. Y del préstamo de Puertos del Estado, a pesar de recortar a menos de la mitad las amortizaciones que deben abonarse los próximos cuatro años, que sumaban 36,5 millones, la cantidad que deberá pagarse en ese periodo será de 16,5 millones.

La suma de esta compleja situación financiera con la necesidad de acometer inversiones a corto plazo en Langosteira para hacer posible la llegada de los nuevos operadores portuarios está detrás de la postura del Puerto de no renunciar a la venta de suelo en los muelles interiores que queden liberados.