Líneas navieras cancelarán un 7% de sus itinerarios entre el 6 de abril y el 10 de mayoSe prevén alrededor de 46 cancelaciones sobre un total de 705 zarpes programados

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El transporte marítimo de contenedores continúa mostrando capacidad de adaptación frente a las recientes disrupciones globales, con un impacto más visible en los costos que en la disponibilidad de espacios. Así lo indica el más reciente análisis de Drewry, que proyecta un nivel moderado de cancelaciones de itinerarios (blank sailings) en el corto plazo.

De acuerdo con la consultora, “durante las próximas cinco semanas, entre la semana 15 (6–12 de abril) y la 19 (4–10 de mayo), se prevén alrededor de 46 cancelaciones sobre un total de 705 zarpes programadas”, lo que equivale a una tasa de cancelación de aproximadamente 7%. En este contexto, la gran mayoría de los servicios —un 93%— continuará operando según lo previsto.

El informe destaca que las cancelaciones se concentrarán principalmente en las rutas Este-Oeste más relevantes. En particular, “las cancelaciones se concentran en las rutas Asia–Europa/Mediterráneo (43%) y Transpacífico hacia el Este (41%)”, mientras que el Transatlántico registrará una menor incidencia de suspensiones.

Un elemento llamativo es el desempeño de Gemini Cooperation, alianza que “destaca por no registrar cancelaciones en las principales rutas Este-Oeste”, lo que refleja estrategias diferenciadas entre los operadores en la gestión de capacidad.

En términos de tendencia, Drewry observa una mejora respecto de semanas previas. “La capacidad se mantiene relativamente estable (con un alza mensual de 4% en abril), respaldada por una reducción de los blank sailings —que caen de 68 en marzo a 41 en abril—”, lo que contribuye a contener presiones alcistas más pronunciadas en las tarifas.

No obstante, el principal factor que sigue incidiendo en la dinámica del mercado es el costo del bunker. Según el análisis, “el combustible sigue siendo el factor clave, con costos elevados que impulsan la implementación gradual de recargos como EFS, PSS y GRI, añadiendo complejidad a las estructuras tarifarias”.

A nivel operativo, persisten ciertos focos de disrupción. Drewry advierte que “en el norte de Europa continúan los desafíos operacionales, con congestión de buques y variabilidad en los itinerarios”, mientras que factores regulatorios, como cambios arancelarios, introducen incertidumbre adicional en la planificación.

Pese a estos elementos, la consultora concluye que el mercado “parece estar estabilizándose dentro de un rango estrecho, con presiones de costos persistentes pero sin un impulso significativo para aumentos importantes de tarifas”.

Por MundoMaritimo