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- Category: Historia de la Marina Civil
- Published on Monday, 06 July 2026 05:57
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Este impresionante trabajo realizado por Goio Bañales y editado por Javier Barrio en 2014 merece ser puesto en valor nuevamente ya que el desconocimiento que tenemos de la existencia de la relación del mar con las Encartaciones, continúa.
Debemos recuperar una parte fundamental de la historia de la Margen Izquierda y de las Encartaciones, injustamente olvidada, y a los cientos y cientos de protagonistas, personas que viajaron en navíos por medio mundo, algunos de los cuales llegaron a alcanzar cargos relevantes.
El antiguo Valle de Somorrostro estaba plagado de marinos, comerciantes, corsarios, almirantes, generales, capitanes de mar, marinos de correos marítimos. La lista es interminable, al igual que los lugares donde aparecen documentados, puesto que navegan por toda Europa y la costa Atlántica de América. Durante siglos constituirán una de las flotas más especializadas y preparadas de la corona.
Se registran marinos en la Edad Media pero será desde finales del siglo XIV, cuando se funda la Villa de Portugalete en 1322 , y sobretodo los siglos XV y XVI, Portugalete y los concejos del entorno: Sestao, Barakaldo, Muskiz Santurtzi se desarrollan a través de un amplio número de familias de navegantes que se convertirán en los más relevantes del momento: Los Ugarte, Montellano, Pedriza, Capetillo. Llegarán a construir sus propios barcos con tecnología puntera del momento convirtiéndose en la flota más importante del arco Atlántico, llegando a tener más de 50 barcos en aquellos momentos.
Muchos de estos marinos alternaban el comercio y el transporte con el ejército y el corso, eran navegantes y guerreros, de ahí que haya numerosos capitanes de mar y guerra, generales o almirantes.
Esta vinculación con la armada se intensificó durante el convulso siglo XVII, durante las contínuas guerras de la corona, integrándose en la armada. Así aparecerán generales como Francisco y Martín Vallecilla, Andrés de Cotillo, Antonio de Larrea o Pedro de Origüe, entre otros muchos.
El siglo XVIII será el siglo de la Ilustración y los marinos empezarán a profundizar en su formación. Portugalete, Santurtzi o Sestao perderán definitivamente su flota pero sus marinos, considerados los mejores de su tiempo, serán los encargados de capitanear y manejar los barcos de los comerciantes bilbaínos.
De la misma manera, se convertirán en capitanes corsarios, hasta cinco se han llegado a documentar en este siglo XVIII, la gran mayoría lo eran de Santurtzi como Ignacio de Luces, José del Cotarro, Francisco de Berriaga… capitaneando barcos como “El rayo vizcaíno” o el “Marte”.
Los marinos de Santurtzi, de Zierbena. de Muskiz, de Portugalete, de Sestao, de Barakaldo… no han sido sencillos pescadores que vivían exclusivamente de la pesca como se suele asumir en el imaginario colectivo, sino que eran marinos de altura, pilotos de barra, navegantes por los cuatro mares, transportistas que recorrían los puertos de Europa y América, expertos navegantes, militares de renombre… en definitiva los marinos más cualificados de la Corona en muchos momentos de la historia.
Es sorprendente, hasta el punto de dejarnos boquiabiertos, descubrir el incontable número de puertos en los que se registran marinos del Valle de Somorrostro: Londres, Dublín, Génova, Valencia, Barcelona,Sevilla, Nantes , Burdeos, Cartagena de Indias, Buenos Aires … Su presencia fue abrumadora en algunos momentos como su preponderancia en las flotas de lanas que iban a Flandes en los siglos XV, XVI y XVII, en el transporte de mineral a Portugal, Inglaterra o Francia, en las navegaciones a América o en los Correos Marítimos…
Es una historia desconocida que además cambia toda la perspectiva que los propios habitantes de las Encartaciones tenemos de nuestro pasado. Algo poco contado y que conviene que se conozca.
PRÓLOGO DE JAVIER BARRIO MARRO Director del Museo de Avellaneda
