Armada griega.- guardacostas.- Tragedia en el mar empaña la discusión sobre la inmigración en Grecia

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LA VANGUARDIA

Vida| 24/01/2014 - 15:57h

Atenas, 24 ene (EFE).- La tragedia de una embarcación con 28 refugiados afganos y sirios a bordo, que dejó dos muertos y diez desaparecidos, empaña los debates sobre control de la inmigración que tuvieron lugar hoy en Atenas con motivo de la presidencia griega de la Unión Europea (UE) .

"Estábamos tratando de subir al barco de los guardacostas, pero nos golpearon con la portezuela y nos echaron hacia atrás, hacia el agua. Un niño de un año gritaba 'mamá', 'papá'. Yo perdí a mis cuatro hijos y a mi esposa", relató uno de los supervivientes ante las cámaras de televisión.

El accidente se produjo el pasado lunes, cuando el bote de pesca en el que viajaban estaba siendo remolcado por la Guardia Costera griega.

Aunque los guardacostas afirmaron en un comunicado que los refugiados fueron remolcados hacia Farmakonisi -el islote más cercano- otras fuentes de este cuerpo aseguraron a Efe que se les llevó hacia Leros.

El testimonio de los supervivientes, recogido por ACNUR, asevera que el barco que les remolcó se dirigía a gran velocidad hacia la costa de Turquía cuando se produjo el accidente, un extremo negado por los guardacostas helenos.

El Consejo Griego de los Refugiados, que proporciona asesoramiento legal a los supervivientes, denunció en un comunicado el "trato inapropiado" que sufren aquellos que "ponen en riesgo sus vidas" para entrar en Grecia.

"El control fronterizo no detendrá a los refugiados que buscan asilo en suelo heleno", dicen, y lamentan que estas últimas víctimas se sumen a la larga lista de personas que han perdido su vida en el Mar Egeo, durante los últimos meses.

Coincidiendo con la celebración del primer Consejo informal de ministros de Justicia e Interior en Atenas, diferentes organismos internacionales, entre ellos el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y el Consejo de Europa, así como Amnistía Internacional (AI), denunciaron el trato que muchos inmigrantes y refugiados reciben de la Guardia Costera helena.

El comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Nils Muiznieks, fue el más severo en sus críticas, ya que tildó el accidente de "expulsión colectiva fallida", al tiempo que emplazó a las autoridades griegas a cumplir su promesa de poner fin a las expulsiones ilegales, pues entre sus víctimas se encuentran además refugiados sirios que huyen de la guerra.

Por su parte, AI pidió una investigación transparente para aclarar, no solo esta tragedia, sino también las denuncias de malos tratos y expulsiones colectivas a aguas y territorio de jurisdicción turca, que según esta organización denuncian muchos de los inmigrantes y refugiados que tratan de llegar a Grecia.

"En realidad, nadie quiere abrir las puertas y dar asilo a todos los inmigrantes en este país", aseguró ayer el ministro de Marina Mercante de Grecia, Militadis Varvitisotis.

El principal partido de la oposición, el izquierdista Syriza, afirmó que este último incidente genera "enormes dudas sobre la actitud de la Guardia Costera", e instó al Gobierno a abrir una investigación que preste atención al llamamiento de Muiznieks de detener las expulsiones "irregulares". "El Mediterráneo no puede ser el mar de la muerte", alertó la formación.

La organización de derechos humanos alemana Pro Asyl denunció en noviembre que Grecia expulsó de manera ilegal a unos 2.000 inmigrantes y refugiados desde noviembre de 2012 al mismo mes de 2013.

El informe, elaborado a partir de las entrevistas a 90 refugiados que intentaron cruzar la frontera desde Turquía, explica que los guardacostas empujan a las embarcaciones halladas en aguas griegas hacia aguas territoriales de Turquía (una práctica conocida como "push-back") para que intervengan las autoridades turcas y evitar su entrada en territorio heleno.

Las autoridades griegas han programado la inmigración como una de las prioridades de la presidencia europea para tratar de poner solución a uno de los mayores problemas de este país.

En los últimos años Grecia se ha convertido en la principal puerta de entrada a territorio de la UE para los inmigrantes de África y Asia, lo que le ha llevado a endurecer sus medidas de seguridad marítimas y terrestres, como la construcción de una valla en la frontera terrestre con Turquía.EFE

 

Organizaciones internacionales exigen investigación sobre muertes en Mar Egeo

enero 24, 2014ActualidadNo hay comentarios

Atenas, 23 ene (EFE).- Amnistía Internacional (AI) se sumó hoy a organizaciones internacionales como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y el Consejo de Europa para exigir a Grecia una investigación sobre la muerte de dos inmigrantes y la desaparición de otros diez en aguas del Mar Egeo.

En un comunicado, AI pide a las autoridades griegas una investigación “exhaustiva, transparente e independiente” y que se identifique a los responsables del accidente sufrido el pasado 20 de enero por una embarcación cargada de afganos y sirios que volcó mientras era remolcada a puerto por la Guardia Costera helena.

En el accidente fallecieron una mujer y un niño -cuyos cuerpos fueron encontrados cerca de la costa de Turquía- y desaparecieron otras diez personas.

La organización de derechos humanos insta al Ejecutivo heleno a investigar también los malos tratos y expulsiones colectivas hacia Turquía que según AI denuncian muchos de los inmigrantes y refugiados que tratan de alcanzar Grecia.

Diversos testimonios recogidos por ACNUR aseguran que los guardacostas empujan a las embarcaciones con inmigrantes y refugiados hacia aguas territoriales de Turquía e incluso algunos de sus botes hinchables han sido perforados y abandonados en medio del mar.

ACNUR, AI y otros organismos internacionales han pedido reiteradamente a las autoridades griegas que frenen estas prácticas, pues violan, no sólo la legislación europea, sino también los derechos humanos.

A raíz del último suceso, el comisario de derechos humanos del Consejo de Europa, Nils Muiznieks, aseguró sentirse “conmocionado” por la tragedia, que ha calificado de “expulsión colectiva fallida”.

“El Gobierno griego prometió la semana pasada poner fin a la práctica ilegal de las expulsiones colectivas e investigar todos estos casos. Les insto a poner en práctica su promesa”, afirmó Muiznieks.

Por su parte, el ministro de Marina Mercante de Grecia, Militadis Varvitsiotis, ha respondido a las críticas internacionales desmintiendo que la Guardia Costera griega tratara de remolcar la embarcación hacia la costa turca y ha dicho que ésta volcó debido al “pánico” que sentían los rescatados.

“Muiznieks y otros quieren hacer de esto un asunto político en Grecia”, dijo Varvitsiotis, quien agregó que “en realidad, nadie quiere abrir las puertas y dar asilo a todos los inmigrantes en este país”.

En el bote siniestrado el lunes había 28 personas (25 afganos y tres sirios), entre ellas varios niños, que navegaban hacia Grecia cuando fueron interceptados por la Guardia Costera helena, según ACNUR.

Cuando la barca estaba siendo remolcada por los guardacostas dos personas cayeron al agua por “razones desconocidas” según la Guardia Costera, y al asomarse los demás pasajeros para ver lo ocurrido el barco se escoró y volcó.

El accidente está aún rodeado de incógnitas, pues mientras un comunicado de la Guardia Costera afirma que los inmigrantes estaban siendo remolcados hacia la isla de Farmakonisi, otras fuentes de este cuerpo de vigilancia aseguran que se dirigían hacia Leros.

Según el testimonio de los supervivientes recogido por ACNUR el remolcador se dirigía a gran velocidad hacia la costa de Turquía cuando se produjo el accidente, un extremo negado por la Guardia Costera helena.

Las fuentes de la Guardia Costera aseguran desconocer el número de personas desaparecidas, mientras que ACNUR afirma que se trata de dos mujeres y ocho menores. EFE