Las razones de nuestro rechazo al proyecto “San Juan de Nepomuceno”

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AEMC

Sería un dispendio mayúsculo que el gobierno español autorizase un gasto “inicial” de 20 millones de euros en la construcción de la réplica del buque de madera “San Juan de  Nepomuceno”, que fue diseñado por militar francés en la segunda mitad del siglo XVIII, siendo secretario de Marina, el marino de guerra, Julián de Arriaga, quien consideró que los proyectos de otro marino militar, como lo era Jorge Juan, - que nunca fue ingeniero naval-  no reunían los requisitos  elementales para situar a la flota española a la altura de ingleses y franceses.

El San Juan de Nepomuceno simboliza el fracaso más estrepitoso de la Armada Española a lo largo de su historia; una cuantiosa sangría de vidas y de recursos económicos.

Trafalgar 

España, el 21 de octubre de 1805, en Trafalgar,  cosechó una derrota en toda regla. Un fracaso naval que, por muchos esfuerzos y alardes narrativos que se utilicen nunca serán lo bastante para salvar el fracaso modelo del naval franco-español de aquella etapa y las tremendas consecuencias del mismo. Los marinos militares españoles suelen culpar por sus errores a los franceses; mientras que los los franceses no se moderan en ácidas críticas a la ineptitud y  desorganización de los españoles.

Un amargo recuerdo

Sea como fuere no parece lo más sensato derrochar recursos escasos en alardes museísticos que evocan la dependencia tecnológica de Francia y una determinante derrota histórica en  la mar.

Agravios comparativos 

Este dispendio carece de sentido en tanto que se está privando a la Marina Civil de un buque Escuela para la marina civil;  un barco de prácticas como el que tienen desde hace décadas otros muchos países europeos.

Igualmente carece de sentido que se cree un nuevo escaparate de historia naval, potenciando de ese modo una visión exclusivamente militarista de la Marina Española - de la que forman parte, tanto la Marina Civil como la Militar.

La Marina Civil condenada al olvido

Que a estas alturas en España no haya un solo museo de la Marina Civil, es muy significativo.

El bipartidismo y otros partidos deberían avergonzarse de mantener e incluso potenciar museos, actos y conmemoraciones destinadas a adulterar y saturar la visión naval de la memoria marítima de España.

Cristóbal Colón un buen ejemplo.

Cristóbal Colón era capitán de la Marina civil. Nunca fue almirante de la Armada Española ni formó  parte de la misma.

Juan de la Cosa Juan o Sebastián del Cano   nunca fueron marinos de guerra.

Un rechazo justificado 

Nuestro rechazo al proyecto no requiere más  argumentos que aquellos que brotan de la Constitución Española, del Estado de Derecho y del más elemental sentido común.

Se debería analizar con el máximo rigor y objetividad el modelo naval del Siglo XVIII y evitar la desmesura, el oropel y la altivez, que los resultados reales no acompañan.

No se debería confundir la política de Defensa con el derroche en proyectos navales de carácter elitista.