Pedro Sánchez se enroca en el modelo “Prestige”

  • Print

AEMC

Los nombramientos realizados en el ámbito de lo marítimo por el Consejo de ministros del pasado 5 de diciembre de 2023, reafirman las carencias de Pedro Sánchez y su equipo para abordar los graves problemas que arrastra desde hace lustros la Marina Civil. Ineptitud, prevaricación y corruptelas variadas han marcado las actividades marítimas en tiempos recientes. Desde la esperpéntica gestión náutica del accidente del buque petrolero “Prestige”, protagonizado por un auténtico inepto, hasta el vigente caso del “Villa de Pitanxo”, que en nada desmerece el caso anterior, la gestión pública de los asuntos marítimos ha culminado en un fracaso en toda regla. El supuesto sectarismo “tecnopiadoso” camuflado bajo siglas de progresía capitalista parece cada más patente, al igual que las cesiones constantes al militarismo náutico.

Reengancharse políticamente en ese modelo es todo un síntoma de los lastres con los que tienen que navegar algunas organizaciones que pendulan entre las declaraciones electoralistas de rojerío descarnado y las actuaciones retrogradas que llevan a cabo cuando tienen que rendir cuentas a sus mayores.

Los resultados tangibles de semejante ejecutoria, por mucho que se disfracen y se traten de ocultar, son nefastos y dejan a España en el furgón de cola.

Los nombramientos de los cargos públicos que regirán los próximos meses una parte importante de la Marina Civil, son designaciones realizadas con toda la legitimidad por el gobierno actual, pero no merecen más que un rechazo total.

Marina Civil y Transporte marítimo no son lo mismo.

El caso "Prestige" dejó a España en ridículo a nivel internacional.  ¿Qué compromisos tácitos atan la voluntad del ejecutivo y sus socios para seguir perseverando en el modelo?