España sigue perdiendo flota de comercio

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Que una naviera como Navigasa huya de España no debería ser motivo de preocupación, más bien todo lo contrario. Sin embargo, lo que sí debe de preocuparnos es la pérdida constante de flota. Son más navieras las que se están sopesando la huida. El balance global de la flota civil española es cada día más negativo.

Es de preocupar el nivel de degradación y pérdida de rumbo de este gobierno en la gestión de la Marina Civil. 

Resulta difícil entender cómo el gobierno de pedro Sánchez ha consentido que se llegue a la situación actual, marcada por la ineptitud y la degeneración marítima.  

Se ha desprofesionalizado el sector, las arbitrariedades abundan, las Escuelas y Facultades de Náutica se vacían, no hay futuro, el intrusismo naval se prodiga irresponsablemente, el militarismo náutico sigue arrebatando poder a la sociedad civil. Se está militarizando y prostituyendo la Historia de la Marina Civil.

La flota mercante española envejece, se reduce y pierde mercados. La siniestralidad en la flota pesca es intolerable. Las capitanías marítimas, salvo excepciones, han caído a niveles decimonónicos. Los cursillos obligatorios, salvo excepciones, merecen un rechazo total. El Centro Jovellanos de Veranes se degrada y degenera.

Lo de la CIAIM es vergonzoso e intolerable. 

La Marina Civil agoniza ante la manifiesta incapacidad de sus gestores administrativos.

No se trata de opiniones, sino de resultados tangibles. 

El bipartidismo, con el PP a la cabeza, ha siso nefasto para la Marina Civil.