Capitanía Marítima investiga a la dueña del Pitanxo por mentir en el número de enroles

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Los nombres de los marineros tampoco se correspondían con

el contenido del despacho 

La prohibición de surcar zonas de formación de hielo, vigente:

“Era su responsabilidad”

FARO DE VIGO

Lara Graña | @lara_grana

Vigo | 04·10·22 | 04:01

El pesquero Villa de Pitanxo soltó amarras del muelle de Frigalsa, en Teis, a media tarde del 26 de enero. Sobre el papel, con 22 tripulantes a bordo, repartidos en los mismos camarotes que fueron diseñados durante la construcción del buque en el desaparecido astillero MCíes.

Solo había sitio para 22, y la armadora, Pesquerías Nores Marín, declaró que eran 22 las personas enroladas. Mintió.

 

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Y lo hizo con la cumplimentación del despacho del barco, que es un documento administrativo que habilita, a todos los efectos, una salida a la mar. Como desveló FARO en primicia, en el despacho, expedido por Capitanía Marítima de Vigo –dependiente de la Dirección General de la Marina Mercante– y que consta de nueve folios, la información remitida por Nores era falsa. Y no solo en lo relativo al número de personas a bordo (eran en realidad 24), sino que los nombres de los marineros enviados a Capitanía no se correspondían con los que finalmente partieron en dirección al caladero de Terranova. Por ambos motivos, el Ministerio de Transportes ha abierto sendos expedientes administrativos contra la armadora, como confirmó ayer una portavoz oficial. Nores habilitó un pequeño habitáculo diseñado como enfermería para instalar dos camastros, que ocuparían el segundo oficial y el observador del IEO, de 24 y 33 años, respectivamente. El Pitanxo se hundió en la madrugada del 15 de febrero; de los 24 tripulantes que sí iniciaron esa singladura, solo tres esquivaron la muerte.

 

Capitanía Marítima no comprobó ni el número ni las identidades de los tripulantes porque, según explicaron las mismas fuentes, no es su responsabilidad.

“Corresponde al armador” que la información que remiten a esta institución es la real, abundan.

“Es su obligación”. Otros técnicos difieren de esta explicación. De hecho, el artículo 38 del Reglamento sobre Despacho de Buques establece lo siguiente:

“Los enroles y desenroles anotados por el capitán del buque [en este caso, Juan Enrique Padín Costas] podrán ser revisados en cualquier momento por la Capitanía Marítima o por la Dirección General de la Marina Mercante, al objeto de comprobar que éstos han sido realizados de acuerdo con la normativa vigente”.

La misma normativa determina, en su artículo 21, que el capitán marítimo es el encargado de autorizar el despacho “una vez comprobado el cumplimiento de los requisitos”, entre ellos la posesión de la licencia de pesca o que “esté al corriente de sus cotizaciones a la Seguridad Social”. Un exempleado de Capitanía apuntó a FARO que “es necesario cerciorarse de que la información que da el armador es correcta, no vale con hacerlo desde una oficina”.

El hielo

Otra de las presuntas irregularidades cometidas por el Villa de Pitanxo tiene que ver con la zona de navegación. Como también destapó FARO en exclusiva este fin de semana, al pesquero se le había prohibido navegar en zonas de formación de hielo, como constata un informe expedido de igual modo por Capitanía Marítima de Vigo. Se trata del certificado de comprobación de estabilidad, firmado en marzo de 2018.

“El lastre fijo no podrá ser modificado sin autorización previa de la inspección de buques. Se prohíbe navegar en zonas de formación de hielos. Se prohíbe llevar carga sobre cubierta”, dice el documento, firmado por Agustín Navarro. La armadora recibió una copia. Esta prohibición, como confirmó la misma portavoz del Ministerio, estaba vigente cuando el pesquero de Nores partió de Vigo a finales de enero; hay cumplida documentación gráfica que muestra al Pitanxo con hielo sobre la cubierta en los tres últimos años, vulnerando presumiblemente, así, las directrices de Capitanía.

  • La prohibición, en vigor

    El lastre fijo no podrá ser modificado sin autorización previa de la inspección de buques.

    Se prohíbe navegar en zonas de formación de hielos.

    Se prohíbe llevar carga sobre cubierta”. Este mandato de Capitanía estaba en vigor.

 

  COMENTARIOS DE AEMC

 

Capitanía Marítima de Vigo tiene la obligación de cumplir y hacer cumplir la ley.

En el caso del Villa Pitanxo, como en otros anteriores, la Capitanía, por decirlo de un modo suave, se relajó. Y buena prueba de ello es el cúmulo de irregularidades que están saliendo a la luz.

Podría tratarse de un despiste, de un descuido administrativo. Pero no es así.

Hace años que desde estas paginas venimos denunciándolo: "Vigo, otra vez Vigo"

La Dirección General, cuyo director es el máximo responsable de las irregularidades cometidas por esta y otras Capitanías, ante casos como este, se esconde, no sabe, no contesta. Y patada a seguir..

Hace tiempo que debería haber  cesado.

El Capitán Marítimo de Vigo, también debería seguir el mismo camino.

En el caso del arrastrero Dorneda, que se hundió en las costas de Sudamérica el 11 de julio de 2018, también se registraron este tipo de irregularidades. No fueron las únicas. El informe de la CIAIM, publicado en la red muchos meses después del hundimiento, se da cuenta de estas anomalías. Sin embargo, el relato en el que se describen los hechos que rodean el accidente y en el análisis, está desleído en palabrería tecnocrática y no se entra en el fondo de la cuestión.

Las conclusiones dejan en el tintero aspectos esenciales.

CIAIM,DGMM y Capitanías requieren un reajuste en profundidad. 

El derecho a la VIDA y a la Integridad física han de prevalecer sobre cualquier otro tipo de intereses empresariales, de tecnócratas colegas, o partidistas etc.

La Ministra de Transportes debería informarse de lo que está ocurriendo en su casa, de la que naturalmente es responsable.