Navantia y las cloacas del sistema
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- Published on Tuesday, 26 April 2016 03:04
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ABC
Dos ex altos cargos del PSOE cobran 12 millones en la venta de barcos a Chávez
Javier Salas Collantes, expresidente del INI, y su socio están imputados por el cobro de comisiones, que también percibieron exmilitares venezolanos.
Javier Salas Collantes, expresidente del INI, y su socio están imputados por el cobro de comisiones, que también percibieron exmilitares venezolanos
JAVIER CHICOTE / MADRID
Día 18/09/2012
REUTERS
Los barcos de Hugo Chávezy las comisiones millonarias
Fue el gran contrato de Navantia, la naviera pública, durante los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero: la construcción de ocho patrulleras militares por las que Venezuela ha pagado más de 1.200 millones de euros. El acuerdo se cerró de Estado a Estado, con la implicación directa de Zapatero, su ministro de Defensa, José Bono, y el presidente venezolano, Hugo Chávez. Pero este hecho no evitó que Navantia pagara 42 millones de euros a varios comisionistas venezolanos y españoles, un 3,5 por ciento del monto global del contrato.
Un juzgado de instrucción de Madrid mantiene imputados por tráfico de influencias y delito fiscal a los dos comisionistas españoles, Javier Salas Collantes, último presidente del Instituto Nacional de Industria (INI), que salió del Gobierno en 1996, y el que fuera su subordinado en el INI Antonio Rodríguez-Andía. Cada uno ha cobrado seis millones de euros. El INI que Salas presidió se transformó en la actual SEPI (Sociedad Española de Participaciones Industriales), que es dueña del cien por cien del capital de Navantia.
La venta de los buques se firmó el 28 de noviembre de 2005 en Caracas. Poco antes, el 30 de septiembre, Navantia firmó un acuerdo mediación con la empresa Rebazve Holding Ltd., a la que otorgó una comisión del 3,5 por ciento de la venta, 42 millones de euros. A su vez, Rebazve contrató a Rodríguez-Andía, expresidente de la pública Trasatlántica, y le pagó doce millones de euros, de los que seis terminaron en cuentas del que fuera fuera su jefe en los primeros gobiernos de Felipe González, Salas Collantes.
Más comisiones
Rebazve, administrada por los empresarios venezolanos Juan Rafael Carvallo López y Pedro Enrique Malavé Benavides, también repartió en su país una parte de los 42 millones de euros que facturaron. Según fuentes conocedoras de la negociación, hay constancia documental de que Carvallo y Malavé destinaron «grandes cantidades de dinero» a exmilitares de la Armada de Venezuela. De hecho, otro grupo de exmilitares con importantes contactos en el ejército «bolivariano», liderado por el exoficial Luis Calderón -ya fallecido-, protestó porque las comisiones no les llegaron a ellos. Contrataron a un despacho de abogados español para que reclamara su parte a Navantia. La empresa pública se negó a abonar cantidad alguna «porque ya habían pagado una barbaridad a los de Rebazve», asegura a ABC una fuente que intervino en la operación.
Fuentes no oficiales de Navantia lo consideran «escandaloso»
Fuentes no oficiales de Navantia consideran «escandaloso» que se pagaran 42 millones de euros en comisiones en una venta que se había cerrado de Estado a Estado: «Lo que hizo Salas Collantes lo podía haber realizado alguien de Navantia». La postura oficial de la naviera pública es que los comisionistas fueron necesarios.
Se trata de cuatro barcos «BVL» (Buque de Vigilancia de Litoral) y otros cuatro «POVZEE» (Patrullera Oceánica de Vigilancia de la Zona de Exclusión Económica). Sólo falta por entregar el último buque, que se está construyendo en el astillero venezolano Dianca con tecnología de Navantia.
Estados Unidos intentó vetar la operación. No lo consiguió con los barcos pero sí con una partida de aviones que la española CASA iba a fabricar y que incluían tecnología estadounidense.
«Siempre hay intermediarios y cobramos lo habitual»
J.C.H MADRID
El expresidente del Instituto Nacional de Industria asegura que no ha cometido delito alguno y defiende que «en todos los contratos existen agentes, intermediarios, y se cobró el porcentaje habitual». Se refiere a los 42 millones de euros que Navantia abonó a la empresa Rebazve, que a su vez le pagó doce a él y a su socio, Antonio Rodríguez-Andía, también exdirigente del INI. «La cifra absoluta y puesta de una vez es muy grande, pero son ocho años de trabajo en un contrato de más de 1.200 millones de euros», según puntualiza a este diario.
Preguntado por la justificación de sus honorarios, tratándose de un acuerdo que se cerró de Estado a Estado, Salas Collantes sostiene que «después de la firma hay retrasos, cambios y problemas que nosotros ayudamos a solucionar».
Salas se especializó en consultoría financiera tras su salida del Gobierno, en 1996, cuando Felipe González perdió las elecciones con José María Aznar. Era un hombre del entorno del ministro socialista Carlos Solchaga. Además del INI, presidió Iberia antes de la privatización.
El «lubricante»
En cuanto a la imputación por tráfico de influencias, el exdirigente público remarca que cuando se firmó el contrato hacía casi diez años que él se había pasado a la empresa privada y su socio, catorce: «La acusación dice que hay una amistad con la gente de Navantia, porque los conozco, trabajé con algunos, pero de eso ya hace mucho tiempo. Además, para este tipo de trabajo, ¿a quién van a recurrir? ¿A alguien que no tenga ninguna experiencia?». Salas define sus funciones como «el lubricante de la maquinaria»y sostiene que hicieron «en el día a día lo que había que hacer para que todo fuera bien».
En cuanto al delito fiscal, asegura que «ha quedado acreditado que hemos pagado todos los impuestos». Su abogado ha solicitado el sobreseimiento de la causa judicial.
Aznar, de presidente del Gobierno, a comisionista en la venta de armas a Libia, Argelia y EE.UU.
Blesa actuó como su intermediario y un hermano de Agag fue su mano derecha en Argel
CECILIA GUZMÁN
@cguzmanal
Lun, 2 Dic 2013
Miguel Blesa, junto al expresidente del Gobierno José María Aznar, en una imagen de 2002 / EFE-Archihvo
En 2008 el expresidente del Gobierno José María Aznar negoció un contrato como comisionista con la empresa española Einsa, entonces ya proveedora de armamento a Venezuela. La compañía pretendía que el expresidente del Gobierno le abriera mercado también en la Libia de Muammar el Gadaf y Argelia. El intermediario entre Aznar y Einsa fue Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid y amigo de infancia de Aznar. El diario Infolibre desvela los correos del responsable de la compañía armamentística, Pedro Rodríguez Pla, a Blesa, que implican al presidente del honor del PP y, también, a su yerno, Alejandro Agag.
Aznar utilizó a FAES para sus intereses
Los correos secretos de Miguel Blesa, almacenados en el servidor de Caja Madrid, confirman que Aznar utilizó parte de su equipo en la fundación FAES, subvencionada con fondos públicos, para abrir mercado a Einsa, también, en Estados Unidos, donde Aznar imparte clases en la Universidad Johns Hopkins y desarrolla una activa actividad empresarial.
Los negocios en Venezuela
En octubre de 2008, cuando Aznar negociaba con Einsa su contrato como comisionista, la empresa ya vendía armamento a Venezuela. El expresidente no tuvo ningún reparo, a pesar de las críticas mordaces del PP contra Hugo Chávez durante la etapa de Zapatero en el Gobierno. Una situación que cambió cuando los populares llegaron al poder, al punto de que el presidente venezolano llegó a decir en el verano de 2012 que el ministro de Defensa, Pedro Morenés, era un “gran amigo”.
Aznar niega que llegara al final con las negociaciones
El viernes pasado, Aznar emitió un comunicado en el que aseguró que “no concluyó” las negociaciones abiertas para la firma armamentística en octubre de 2008, pero los correos de Blesa prueban que el expresidente actuó para abrir mercado a Einsa en Argelia.
Un hermano de Agag, su brazo en Argel
"Hablé ayer con el presidente y me confirmó que ya empieza a tener estructura. Su primer colaborador es un hermano de su yerno (...). Me confirmó que ya está en marcha en Argelia y que lo que acordemos con Agag es como si lo acordásemos con él", escribió el consejero delegado de Einsa, Pedro Rodríguez Pla, a Blesa. Es significativo el dato de que la familia paterna de Agag procede de Argelia. El 5 de noviembre de 2008, Aznar fue recibido en Argel por el presidente de ese país, Abdelaziz Bouteflika.
El 12 de mayo de 2009, Rodríguez Pla escribió a Blesa: "Agag ha cambiado sus planes por temas de negocio y sigue en Argelia. Esta tarde (...) Denis [directivo de Einsa] vuela hacia allí; esta noche o mañana me informará de la situación". El directivo de Einsa habla de Agag a secas, con lo cual puede referirse a Alejandro Agag, yerno de Aznar, o a su hermano, Jean Paul Agag, que administra dos sociedades limitadas con domicilio en Madrid. Una de ellas, Tizimad SL, antes llamada Chamois International Strategic Advisory SL, tiene como objeto social el asesoramiento legal y “la intermediación en operaciones comerciales”.
Los detalles del contrato como comisionista
Un correo del 3 de octubre de 2008 refleja que el consejero delegado de Einsa explicaba a Aznar los pormenores de su contrato: “No hay ningún problema en que el contrato sea a una persona física o jurídica; si quieres ser titular del acuerdo como persona física, para nosotros sería un honor”.
También daba detalles en sus correos, desvelados por Infolibre, sobre la negociación de las comisiones para el expresidente del Gobierno: “Si el sistema anterior no llena las expectativas de negocio de los contactos en el país, la operación puede hacerse como está indicada en el párrafo anterior, pero introduciendo un intermediario entre nosotros y los fabricantes de los aviones; el importe de la comisión para este intermediario sería negociada, independiente y complementaria a la de nuestro acuerdo personal, que en ningún caso resultará afectada por la misma”.
Einsa puso a disposición de Aznar su personal y recursos
El 16 de octubre de 2008, a las 11.31 y con las palabras “ARGELIA Y LIBIA” en la casilla reservada al “asunto”, el consejero delegado de Einsa escribió a Aznar: “Respetado Presidente: De acuerdo con tus deseos, adjunto te remito unos breves comentarios relativos a nuestros movimientos comerciales en Argelia y Libia; como verás casi todo está por hacer”. Y a continuación: “Nuestro personal está a tu entera disposición para visitar esos países, hacer las presentaciones que sean necesarias e incluso para invitar a ejecutivos, adecuadamente elegidos, para que visiten nuestras instalaciones y para que puedan probar nuestros equipos”.
Aquel mismo día, el representante de Einsa dio cuenta a Blesa de sus comunicaciones con Aznar: "Nuestro amigo nos ha pedido dos presentaciones adicionales, electrónicas y en papel así como la información adicional que te adjunto, relativa a Libia y Argelia; parece ser que estará en esos países durante la semana que viene; a través de su secretaria creemos verlo muy ilusionado".
La relación entre Einsa y Aznar se remonta a 2006, aunque no habrían empezado a rodar juntos hasta octubre de 2008. Miguel Blesa fue consejero de Einsa entre marzo de 1991 y enero de 1997. Se desconoce si continuó su vínculo con la compañía en su etapa al frente de Caja Madrid (1996-2009).
El Confidencial
Anticorrupción denuncia a Javier Salas, último presidente del INI, por tráfico de influencias
La Fiscalía Anticorrupción ha movido ficha contra Javier Salas Collantes, presidente del Instituto Nacional de industria (INI) entre 1990 y 1995. Es decir, en la última
Foto: Anticorrupción denuncia a Javier Salas, último presidente del INI, por tráfico de influencias
AUTOR
CARLOS SÁNCHEZ
04.04.2011 – 16:16 H.
La Fiscalía Anticorrupción ha movido ficha contra Javier Salas Collantes, presidente del Instituto Nacional de industria (INI) entre 1990 y 1995. Es decir, en la última etapa del anterior Gobierno socialista. Lo acusa de un doble delito: tráfico de influencias y delito fiscal en relación a su participación en la venta de ocho patrulleros a Venezuela. La operación se firmó en Caracas en noviembre de 2005.
La denuncia está relacionada con el cobro de comisiones no declaradas al fisco, para lo cual Salas pudo aprovechar tanto sus contactos como su capacidad de influencia. Navantia, una empresa pública dependiente de la Sepi (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), firmó en noviembre de 2005 en Caracas un contrato con la Marina de Venezuela para la construcción de 4 patrulleros oceánicos para vigilancia y protección de la zona económica exclusiva y 4 patrulleros de vigilancia del litoral.
La denuncia se ha presentado en el juzgado de instrucción número ocho, de Madrid, según han asegurado a El Confidencial varias fuentes de toda solvencia. La magistrada que lo instruye, Rosario Espinosa Merlo, ya ha tomado declaración a Salas, un político del entorno de lo que un día se llamó ‘beautiful socialista’.
La denuncia afecta también a otra persona cuya identidad de momento se desconoce, y surge a instancias del Banco de España, que hace más de un año presentó toda la documentación que obraba en su poder a la Fiscalía Anticorrupción. Durante ese tiempo, los servicios de la fiscalía han acumulado nuevas pruebas y verificado las entregadas en su día por el Servicio de Prevención y Blanqueo de Capitales (Sepblac), un organismo dependiente funcionalmente del banco central. Finalmente, decidió presentar la denuncia ante el juzgado de guardia, que ahora es quien debe continuar con las pesquisas.
Javier Salas está por el momento imputado, pero la jueza, con fama en medios judiciales de ser muy reservada en la instrucción de sumarios, aún no ha decidido si abre procedimiento abreviado u ordinario. Se trata, dijeron las fuentes consultadas, de un procedimiento “largo y complejo”. El Confidencial ha intentado sin éxito ponerse en contacto con Javier Salas en dos lugares diferentes.
Un contrato de 1.000 millones de euros
El contrato para Navantia ha supuesto más de 3.700.000 horas de trabajo de producción y unas 500.000 de ingeniería. La construcción de estos barcos se ha llevado a cabo en el Astillero de San Fernando-Puerto Real, dotando así a la zona de la Bahía de Cádiz de una importante carga de trabajo hasta el año 2012. Precisamente, este jueves, 7, se entregará el primero de los cuatro patrulleros oceánicos, mientras que ya se han entregado tres de los cuatro patrulleros de vigilancia del litoral. La factura de la operación estará al final del proceso en el entorno de los 1.000 millones de euros.
Salas Collantes, que fue el último presidente del INI, es actualmente consejero externo independiente de Red Eléctrica de España (REE), una compañía con mayoría del capital público, y donde han aterrizado algunos antiguos cargos socialistas: Miguel Boyer o Luis Atienza, ex ministro de Agricultura. O José Folgado, ex secretario de Estado de Economía con el Partido Popular. Salas está considerado muy próximo a los ex ministros Carlos Solchaga y Claudio Aranzadi. Este último fue su jefe directo en los tiempos que presidía el INI. Como tal, también compatibilizó su cargo con la presidencia de Iberia cuando la compañía formaba parte del grupo público de participaciones industriales.
Salas es también presidente del patronato de la Fundación Entorno y forma parte de numerosos consejos, como los de las empresas Telvent (Grupo Abengoa) y Young & Rubicam, además de ser socio fundador y director de Saga Servicios Financieros. En Telvent es presidente del comité de auditoría, del que también forma parte el diplomático Emilio Casinello.
Según lo publicado por El País desvelando material distribuido pro Wikileaks, la venta de armas a Venezuela provocó en su día una profunda división en el Gobierno. En concreto, sostiene el diario, decenas de documentos confidenciales muestran cómo Washington presionó una y otra vez a altos cargos de Exteriores y Defensa, incluidos sus titulares, e incluso al propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Finalmente, la venta de barcos se cerró, pero EE UU vetó la transferencia de tecnología necesaria para el contrato de los aviones.
