Marina Española.- Lo que decían los navieros en los años 70
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- Published on Thursday, 10 March 2016 21:17
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Publicado en ABC en 1973
FALTAN CRÉDITOS PARA RENOVAR Y AMPLIAR LA FLOTA MERCANTE
ESPAÑOLA
Pese a ello, se están mejorando los índices de edad de los barcos
Sigue faltando la ley de Ordenación de la Marina Mercante y sigue siendo grave la falta de suficientes créditos navales para renovar y ampliar la Flota española ha manifestado el presidente de la Oficina Central Marítima (Oficema) don. Eduardo Aznar, durante su intervención en la Asamblea anual de dicho servicio, celebrada en la Casa Sindical de Madrid, informa Cifra.
El acto fue presidido por el titular del Sindicato Nacional de la Marina Mercante, don José Luis Azcárraga. La entidad agrupa a las empresas navieras españolas, con cerca de 600 buques, que equivalen a unos tres millones de toneladas de registro bruto y cerca de cinco millones de toneladas de peso muerto.
El señor Aznar dijo que el déficit de la balanza española de fletes sigue aumentando y que la necesidad de contar con una flota suficiente se demuestra porque, de los 86 millones de toneladas del comercio exterior español, más del 95 por 100 se exportó o imparto por vía marítima.
La relación de la Marina Mercante con el sector de la construcción naval, la falta de gradas en astilleros, así como la falta de libertad para contratar fuera del país fueron puntos en los que el señor Aznar se extendió también al considerar el futuro de la Marina Mercante española. El director de OFICEMA, don Ramón Chapa, dio lectura a un resumen de la memoria correspondiente al pasado año, señalando que a finales de 1972 la flota mercante española de buques dé transporte había alcanzado y sobrepasado la importante cota de los cuatro millones de toneladas de registro bruto. En el curso del pasado año se han entregado buques por más de 600.000 toneladas de registro bruto, que dieron un fuerte avance al volumen de la Flota nacional. El 50 por 100 de la Flota española (2.037.000 toneladas de registro bruto) corresponde ya a buques petroleros, con un aumento sobre el año anterior de 350.000 toneladas. La elevada cifra de nuevas construcciones que cada año vienen entregando los astilleros a los armadores españoles- -señaló él director de OFICEMA- -está dando lugar a un continuo mejoramiento de los índices de edad de la flota mercante española. La rémora que significaba la existencia en; la flota de un gran tonelaje de buques con más de veinticinco años está dejando de constituir un problema para la Marina Mercante.
El señor Chapa señaló que durante el año 1972, los astilleros españoles entregaron un total de 169 buques a los armadores, con un total de 1.123.500 toneladas de registro bruto, equivalente a casi dos millones de toneladas de peso muerto. De este total, los armadores nacionales recibieron 118 unidades con 658.541 toneladas de registro bruto.
ABC. DOINGO 8 DE JULIO DE 1973, EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 51
La crisis en la Marina mercante
El País 17 JUN 1976
Los problemas que aquejan desde el inicio de la crisis petrolífera al sector de la marina mercante española no han sido resueltos, ni siquiera con los dos recientes decretos aprobados y que afectan al sector naval. En la Asamblea anual de la Oficina Central Marítima (OFICEMA) celebrada recientemente, su presidente, Eduardo Aznar, recordó los graves problemas que pesan sobre el sector y que al decir de los armadores, son lo suficientemente importantes como para que en plazo breve la marina mercante española pueda entrar en una profunda crisis. Estas dificultades hacen referencia a la balanza de fletes, a los precios de la construcción naval, a los cabotajes en vías de extinción, a los incrementos de precios de las reparaciones, a la competencia de las empresas estatales, a la falta de protección a la bandera, a la necesidad de potenciar las líneas regulares y al aumento a las primas a la navegación.
Sobre los recientes decretos dictados en apoyo de la construcción naval y la mercante, dijo: «Por ayudar a la gravé crisis de la construcción naval española, surgida de un excesivo desarrollo y crecimiento de los astilleros nacionales, se intenta, con ese decreto que, saca a concurso un millón de toneladas de registro bruto, resolver la angustiosa crisis de astilleros. »
Sobre el mismo decreto, los armadores insisten en la financiación, ya que los armadores españoles necesitarían disponer de 22.000 millones de pesetas para cubrir su parte. Ante la imposibilidad de lograr esa cifra por ampliaciones de capital o por el crédito de la banca privada, puede darse el caso de que sea el Estado, a través de empresas estatales, quien tenga que contratar ese millón de toneladas, con lo que se llegaría a una auténtica nacionalización del sector de la marina mercante por el camino más caro, ya que le supondría al país entre créditos, desgravaciones e inversiones, más de 100.000 millones de pesetas.
Con respecto al decreto de declaración de interés preferente para la marina mercante, los armadores son de la opinión de que no ayuda a sus intereses, sine, a los de la construcción naval, por ser el tema de la ocupación laboral.
COMENTARIOS DE AEMC
Es cierto que hubo etapas en las que la flota civil, tanto la de pesca como la de comercio, se expandieron impulsadas por los fletes reservados y los tráficos protegidos. En la década de los sesenta del pasado siglo la flota civil creció en la medida que lo hizo la demanda de materias primas y algunos otros tráficos, pero tan pronto como desapareció el paraguas del Estado, las navieras protegidas volvieron a sucumbir. En los setenta, cuando la construcción naval, acosada por la competencia exterior, entendió que no era competitiva, recurrió a forzar una demanda interna de barcos estimulada por una condiciones crediticias favorables para algunos navieros serios, pero mucho más para los especuladores. Los resultados finales de esa política, a estas alturas, son evidentes. España, como país marítimo sigue sin levantar cabeza.
