Accidente mortal en Baleares.- Tres belgas mueren en el naufragio de un velero en Formentera
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- Published on Tuesday, 19 May 2015 01:08
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Diario de Mallorca
El barco 'Be Happy', con seis personas a bordo, embarrancó contra la costa de es Caló a causa del fuerte oleaje - Dos mujeres y un hombre pudieron llegar a tierra firme
16.05.2015 | 02:45
Los bomberos examinan los restos del barco arrojados contra las rocas.
carmelo convalia
En la zona había un fuerte oleaje ayer por la mañana.
La embarcación quedó reducida a añicos tras embarrancar.
El helicóptero de Salvamento recupera el cadáver de una víctima.
formentera
Tres tripulantes de una embarcación de recreo de nacionalidad belga murieron ayer y otros tres se encuentran a salvo tras chocar su nave contra las rocas en la zona de es Caló de Formentera. Las seis personas que viajaban en la nave, llamada Be happy, eran cuatro amigos y una pareja, de los que fallecieron dos hombres y una mujer, y sobrevivieron dos mujeres y un hombre que tuvieron que ser atendidos por dos psicólogos del Consell Insular de Formentera y el servicio de Psiquiatría del hospital de la isla.
Los vecinos de Formentera, especialmente los de la localidad de es Caló, siguen conmocionados desde ayer por la mañana por el trágico naufragio que sufrió el velero, Be happy, de 11 metros de eslora y bandera francesa al hacerse literalmente añicos contra la costa rocosa de esta localidad con el trágico resultado de tres personas muertas, ahogadas, y tres supervivientes con hipotermia heridas leves que fueron dados de alta.
Los fallecidos, entre 45 y 50 años, son dos varones y una mujer y los supervivientes, de la misma edad, son dos mujeres y un hombre todos de nacionalidad belga que fueron en el Hospital de Formentera. Las principales secuelas fueron psicológicas por los que los especialistas del Consell de Formentera y del propio Hospital los atendieron y acompañaron durante toda la jornada. Dos de los heridos fueron dados de alta por la mañana y un tercero seguía siendo atendido por los psicólogos al cierre de esta edición.
Los supervivientes del naufragio pudieron salvar sus vidas gracias a la rápida actuación de dos vecinos de es Caló y de un turista, bombero de Valencia, que se alojaba en un establecimiento de la zona, y que fueron los primeros en acudir al rescate sobre las 7 horas de ayer. Mientras tanto los vecinos avisaron del accidente al 112.
Enseguida acudieron a la zona, por tierra, la Guardia Civil, la Policía Local y los bomberos, y por aire y mar todos los medios de rescate del Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo, alertados de que el velero francés Finiye estaba embarrancado y destrozándose contra las rocas en es Caló.
De hecho cuando sucedió el trágico accidente se produjo cierta confusión respecto a la nacionalidad de los tripulantes y el nombre del velero que finalmente se llamaba Be happy, aunque la radio baliza que se activó automáticamente en el centro de control de Salvamento Marítimo en Madrid estaba a nombre del Finiye.
Los testimonios recogidos por este periódico por parte de las personas que acudieron en un primer momento al rescate coinciden y no dejan resquicio a la duda. En la tarde del pasado jueves los vientos dominantes eran del suroeste por lo que la zona de fondeo de es Caló era la más segura por la tarde. Sin embargo, el parte meteorológico era claro previendo un empeoramiento del tiempo en esa zona. La previsión a partir de las 24 horas de ayer era de que el viento rolaría a norte, con rachas de hasta 60 kilómetros hora, con marejada a fuerte marejada y olas de hasta dos metros.
En la tarde del jueves los vecinos de Es Caló vieron cómo las siete embarcaciones que estaban fondeadas se retiraban de la zona, seguramente en busca de un mejor refugio atendiendo al aviso de temporal. Sin embargo no les dejó de sorprender la aparición, sobre las 20 horas, del Be happy que fondeó a unos 150 metros de la costa rocosa de es Caló. Allí pasó toda la noche hasta el amanecer cuando se produjo el accidente.
Sobre las ocho horas apareció el helicóptero Helimer 213, que con gran destreza por parte de los rescatadores sacaron del agua, entre olas y restos de la embarcación a los tres fallecidos que trasladaron al Hospital de Formentera. Los servicios fúnebres acudieron al lugar para trasladar los cuerpos al depósito.
El presidente del Consell de Formentera, Jaume Ferrer, estuvo presente en la zona desde primera hora. Por su parte, el delegado insular de la Administración general del Estado, Roger Sales, se desplazó sobre las 14 horas de ayer a la zona del naufragio y ofreció todo el apoyo a las personas que han sobrevivido al naufragio.
Los tres supervivientes del hundimiento del velero fueron dados de alta, dos de ellos a las 13.35 horas. Según informaron desde el Área de Salud, se trataba de una de las mujeres rescatadas y el varón. La otra mujer fue dada de alta a las 15.00 horas tras permanecer más tiempo ingresada por la necesidad de ser atendida psicológicamente, ya que era la pareja de uno de los fallecidos.
Los tres rescatados, de nacionalidad belga y de unos 50 años, fueron trasladados al Hospital de Formentera para ser atendidos de hipotermia y algunas policontusiones. De inmediato, también fueron atendidos por el servicio de Psiquiatría tanto del Hospital de Formentera como por psicólogos del Consell para ayudarles a superar el shock. Una de las personas rescatadas era la pareja de uno de los fallecidos.
Los tres tripulantes que fueron rescatados sufrían hipotermia, y fueron trasladados al hospital de Formentera. Según el parte médico, todos ellos estaban conscientes, orientados y hemodinámicamente estables. El Área de Salud precisa que los tres han sufrido una hipotermia leve y policontusiones y su pronóstico era leve.
El presidente del Consell de Formentera, Jaume Ferrer, expresó el pésame a los supervivientes, los familiares y amigos de los fallecidos y anunció tres días de luto oficial y un minuto de silencio el lunes.
"El barco chocó una y otra vez contra las rocas"
Los tres supervivientes del naufragio de un velero en Formentera recuerdan cómo el capitán les despertó y anunció: "Nos hundimos"
17.05.2015 | 11:25
Los tres supervivientes se abrazan frente al lugar de la tragedia. C. CONVALIA
Carmelo Convalia Formentera
Los tres supervivientes del naufragio del Be happy, que se cobró la vida de otros tres miembros de la tripulación de este velero al ser empujado contra las rocas de la costa de es Caló (Formentera) el pasado viernes, quisieron volver ayer al lugar del accidente y agradecer en persona a los vecinos y al bombero de Valencia que intervinieron en su rescate. "Nos han salvado la vida, lo único que podemos decir es que les estamos muy agradecidos, si no hubieran estado allí no podríamos ahora estar hablando", explicó Geoffroy Malgaud, el único varón superviviente.
Sin embargo, él perdió a su novia, que no pudo salir del barco y finalmente falleció junto con el patrón de la embarcación y el hombre con movilidad reducida que fueron sacados del agua por el helicóptero de Salvamento Marítimo Helimer 213. Todos ellos son amigos y de nacionalidad belga. Su relato es entrecortado sobre todo cuando recuerda a su novia fallecida: "Era una persona formidable, pero no tuvo fuerza, no podré quitarme nunca ese peso de encima, ella no tenía nada que ver en esto, no tenía ninguna responsabilidad". Las dos mujeres rescatadas, Natalie Missaerg y Natalie Wllen solo tenían palabras de agradecimiento hacia Xicu Ferrer, al que no pudieron abrazar ya que tenía un viaje programado, pero se fundieron emocionadas con su mujer, Trini, que les dio todo tipo de explicaciones sobre cómo ocurrió la tragedia. Lo mismo sucedió cuando apareció Joan Torres, el capitán de marina mercante que avisó al 112 y que también intervino junto con Javier, el bombero de Valencia.
"Cuando llegamos era el paraíso"
Ellas recuerdan perfectamente el momento en el que aparecieron sus salvadores: "Tenemos grabada la imagen de sus manos sacándonos del agua. Nos han salvado, ahora forman parte de nuestras vidas", decía Missaerg. Acompañados por los psicólogos del Consell de Formentera se desplazaron ayer por la mañana al lugar exacto del naufragio para lanzar tres ramos de flores en recuerdo de sus amigos. También quisieron expresar su agradecimiento al trato que han recibido del Consell Insular. Malgaud manifestó: "Nos han curado, nos han vestido, nos han dado de comer, nos han cuidado y no nos han querido cobrar. Formentera nos ha reconciliado con la humanidad, en mi vida he visto tanta amabilidad".
Las víctimas del siniestro abrazan a Javier, junto a su mujer. C. CONVALIA
Explicó que llegaron sobre las siete y media de la tarde procedentes de Eivissa, donde le habían recogido sus amigos para venir hasta es Caló. "Cuando llegamos el mar eran un plato, era el paraíso". Se pusieron a cenar y después se fueron a dormir. Sobre la una de la madrugada del viernes arreció el viento del norte y la mar empeoró con olas de hasta dos metros. Estaban cansados y a pesar del movimiento del barco seguían dormitando. Cuando aparecieron las primeras luces del día escucharon la voz del capitán: "Nos hundimos". Después fue el infierno y cuando se dieron cuenta estaban contra las rocas. "El barco chocó una y otra vez, el motor, el horno, todo se desencajó y entraba agua, hasta que decidimos saltar...". Su relato se corta al recordar a sus compañeros fallecidos.
