Euronews.- Un claro ejemplo de manipulación y capitanofobia visceral.
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- Published on Wednesday, 11 February 2015 05:04
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AEMC -11.02.2015
Lo publicado por Euronews (conglomerado mediático) pocas horas antes de conocerse la sentencia sobre el caso "Costa Concordia", es un claro ejemplo de tendenciosidad, manipulación y parcialidad sobre el lamentable accidente del famoso crucero
Para cualquiera que haya estudiado los diferentes aspectos de este caso, la versión difundida por Euronews resulta nauseabunda, por falta de rigor, por ser absoltamente parcial y tendenciosa.
Presentar al comandante Schettino como responsable exclusivo del accidente es tanto como ignorar la trama de intereses bastardos que concurren en este caso, empezando por la Armada italiana, testigo excepcional de las irregularidades que se estaban cometiendo y sin embargo, cómplice de las mismas con su silencio. La irresponsable aproximación a determinados puntos de la costa con grandes buques crucero era algo habitual en la Italia de Berlusconi.
Presentar a De Falco como un héroe y un patriota responsable, es un insulto a la profesionalidad náutica. Su actuación como ha quedado patente ha sido deplorable y sus declaraciones posteriores evidencia sus escaso conocimientos sobre el "modus operandi" en un accidente de esta naturaleza.
Ocultar las deficiencias estructurales del barco, la inseguridad de los sistemas de cierre de los camarotes, el estado en el que se encontraban algunos sistemas de seguridad marítima , es de irresponsables.
Ocultar la manifiesta incapacidad de la Guardia Costiera para intervenir con la rapidez y eficacia que requería el caso, es muy significativo.
Son demasiados los datos que se escamotean y demasiadas las acusaciones infundadas contra Schetino, que ha cometido el grave error de seguir unas prácticas temerarias.
En el caso del "Costa Concordia", a nuestro juicio, Sociedad de Clasificación, Armada italiana, Ministerio competente, Naviera, y otros varios entes tienen graves responsabilidades por acción o por omisión, pero se silencian.
La campaña mediática lanzada desde el mismo día del accidente contra el comandante Schettino ha sido a todas luces tan salvaje como indecente.
Las imágenes que se publican del comandante Schettino son una muestra más de la sospechosa intención de los empaquetadores de noticias de gran consumo.
Y por el contrario, el silencio sobre la actuación de la Armada italiana en el caso reciente del "Norman Atlantic" cuyo número de víctimas puede superar a las del " Costa Concordia" , es demasiado elocuente como para que pase desapercibido.
Y que decir de lo ocurrido en Lampedusa, con las muertes por hipotermia de 29 inmigrantes a bordo de una embarcación de la Armada italiana.
Es grave que en este caso como en del "Sewol", "Norman Atlantic", "Prestige" etc, el modelo marítimo dominante señale como máximos responsables a los capitanes, cuyas responsabilidades si las hay, deben de ser depuradas, pero que se exima de cualquier responsabilidad a quienes tienen graves responsabilidades en la siniestralidad creciente que se está registrando en la flota civil es intolerable. ¿Hay que mantener a ultranza el parasitismo y la militarización de la Marina Civil, y para ello hay que adoptar una política informativa absolutamente maniqueista, de buenos y malos, de patriotas y canallas?
¿Ese es el objetivo de toda esta basura mediática?
Quede patente nuestro desprecio hacia la indecente actuación de Euronews y sus cajas de resonancia en los asuntos marítimos.
Es de lamentar que la OMI, la OIT, la EMSA y otras organizaciones suprancionales y nacionales guarden silencio ante lo que consideramos un acoso permanente a los profesionales de la Marina Civil.
Lo sentimos, pero confundir el derecho a la información con otro tipo prácticas mediáticas, no puede merecer nuestra complicidad.
VERSIÓN PUBLICADA POR EURONEWS
Sobre las nueve de la noche del trece de enero de 2012, el Costa Concordia se acerca a la isla toscana de Giglio y saluda con la sirena.
Al mando de la nave, el capitán Francesco Schettino. Había ordenado desviarse de la ruta, según diría más tarde, para tener un detalle con el jefe de camareros, cuya familia era de allí. No, como le acusaban, para impresionar a su amante, una bailarina moldava que viajaba con él.
A las 21.40 el barco chocó contra una roca, abriendo un agujero en el casco. A bordo, más de 4200 personas, entre ellos 177 españoles.
Mientras un mensaje por megafonía habla de una avería eléctrica, el crucero comienza a hundirse.
En el puente capitán y tripulación no se aclaran, tal y como muestra este vídeo.
“Comandante, los pasajeros se están subiendo por su cuenta a los botes salvavidas”, dice un oficial.
“Bien, dejémosles llegar a tierra”, responde Schettino.
“¿Damos la señal de alarma?”, le pregunta.
“Espera, espera”, señala el capitán.
“Señal de alarma”, anuncia el oficial.
Y Schettino cambia de opinión: “Abandonemos el barco, ¡abandonad el barco!”, ordena ahora.
La alerta se da una hora después de la colisión. La evacuación es un caos. Muchos pasajeros se tiran al agua en plena noche porque no hay botes para todos.
No es el caso de Schettino, que consigue subirse a uno. Abandona el barco y deja atrás a cientos de personas, como se ve en las imágenes grabadas por los bomberos.
Luego diría haberse caído por la borda, aunque su ropa estaba seca al pisar la isla.
La conversación que mantuvo entonces con el jefe de guardacostas, es ya un clásico. En ella Gregorio De Falco le ordena varias veces que vuelva a la nave e informe de la situación. El capitán dice que ha volcado y está muy oscuro. De Falco le amenaza, le dice que lo pagará caro si no lo hace:
“Suba a bordo. Es una orden. No ponga más excusas. Ha abandonado el barco, ahora estoy yo al mando. ¡Suba a bordo!”.
Pero Francesco Schettino no subió.
Luego solo asumiría una mínima responsabilidad de lo ocurrido, culpando a la gravedad terrestre y a la tripulación por no haberle informado correctamente.
Su mezcla de cobardía y soberbia le convirtieron en un personaje odiado y ridiculizado por sus compatriotas.
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