La rotonda de Coia, en la que el gobierno municipal de Vigo pretende colocar la embarcación Bernardo Alfageme, se valló en la madrugada del día 24, Nochebuena, por cuestiones de seguridad, según justificó ayer el alcalde: «No puede haber gente paseándose en la rotonda porque es un riesgo para peatones y coches. La seguridad está por encima de unos pocos que la ponen en riesgo». Aseguró que colocar la nave en el Museo do Mar, como proponen algunos, sería mucho más costoso.
Una vez más, calificó a algunas de las personas contrarias a la instalación del barco de «extremadamente violentas» y sumó al Partido Popular a la lista de culpables. «Pregúntenle al PP si mueve a algunos violentos que andan por la rotonda», apuntó Caballero dirigiéndose a los medios de comunicación. Antes lanzó la advertencia de que los populares garantizaron a algunos ciudadanos que podrían transitar por el medio de la glorieta.
El alcalde aseguró que, pese a las protestas, el Bernardo Alfageme se va a colocar en ese espacio, aunque se negó a responder en qué fecha y se limitó a decir que «mañana, pasado u otro día.... porque hay un clamor para ponerlo». Esto hace pensar que tendrá lugar por sorpresa para evitar que el conflicto se recrudezca.
Más protestas
Mientras, los vecinos, que hasta ahora habían permanecido concentrados en el centro de la rotonda, se vieron obligados ayer a celebrar una asamblea en los jardines de Castelao. Han decidido seguir con las protestas y recoger firmas en la plaza de América.
