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Category: General
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Published on Saturday, 27 September 2014 18:04
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De Falco, no es ningún héroe, sino algo muy distinto.

De Falco, el famoso capo de la Capitanía del puerto de Liborno, aquel héroe de camiseta que en un alarde de estupidez y cinismo pronunció aquella orden que daría la vuelta al mundo, "vada bordo, cazzo", ha sido destinado a un cargo de inferior categoría. La orden de destino a puesto de peor rango ha venido de arriba, y coincide en el tiempo con lo que se va sabiendo a través de las declaraciones de unos y otros en el juicio que se está celebrando en Grosseto (Italia) contra el comandante Schettino por el hundimiento del crucero “Costa Concordia”, frente a la isla del Giglio (lirio) en la noche del 12 al 13 de enero de 2012.
Aún carecemos de la información necesaria para precisar las razones por las que el ministro italiano responsable de la Defensa adoptó tan “sorprendente” decisión. Pero algo indica que lo que esta Asociación Española de la Marina Civil había denunciado desde un primer momento, se ha confirmado plenamente. Todo un montaje urdido por un personaje que probablemente hubiese hecho las delicias de Musolini.
Habrá tiempo para conocer lo ocurrido con más detalle. Algunos medios apuntan a que hubo un insidioso montaje contra el comandante Schettino, pero no es cuestión de anticipar hechos que se irán confirmando probablemente en las próximas semanas.
La noticia ha sido mal recibida en los medios más conservadores de la Italia berlusconiana, lo que no deja de ser muy coherente con la indecente campaña orquestada por la Armada italiana en su momento, probablemente asesorada desde la otra orilla del Mar Tenebroso, y coreada al unísono por tanto y tanto vocero de la misma divisa en los países en donde la Marina Civil está militarizada, especialmente en Sudamérica.
La estrategia de la difamación de la Marina Civil es ya muy vieja y parece ser que da sus frutos y rentas a los difamadores. La información divulgada en España, especialmente desde los medios oficiales, ha sido nauseabunda, y demuestra hasta qué punto ciertas castas gozan de un entorno muy favorable para divulgar noticias con sello propio.
El héroe del “Concordia”, no ha sido ascendido como deseaban sus “tiffosi”, sino todo lo contrario
De Falco abandona el área operativa de control del tráfico marítimo en Liborno y pasa a labores administrativas, de las que a nuestro juicio nunca debería haber salido.
La forma de ocultar y silenciar el vergonzoso escándalo del buque de la Armada española "Juan Sebastián Elcano", supuestamente implicado en un caso de narcotráfico a gran escala, contrasta con el tratamiento indecente dispensado al caso del “Costa Concordia” y su comandante, Francesco Schettino.
Esperemos que los medios que aún gozan de la autonomía necesaria para expresarse libremente, tomen buena nota de lo que está ocurriendo en Italia, y actúen en defensa de la tantas veces invocada libertad de expresión. La democracia no se defiende exclusivamente haciendo declaraciones de principios, sino llevando esos mismos principios al deber de informar con claridad y objetividad día a día y asunto por asunto.
Si De Falco ha actuado como un auténtico indeseable, la opinión pública debería conocerlo a través de los mismos medios y con la misma intensidad con la que en su momento lo convirtieron en un héroe, en la encarnación de los altos valores patrios frente al desastre nacional representado por Schettino; el héroe frente al villano, el valeroso paladín frente al cobarde, el honorable caballero de los mares frente al despreciable capitán de un mercante, un contraste bien calculado y medido. Un mensaje bien urdido que dio la vuelta al mundo. Pero todo parece indicar que no fue así, sino todo lo contrario. ¡Porca miseria¡
"De Falco non è un eroe, la telefonata del 'salga a bordo' era costruita"
Parla l'avvocato di Francesco Schettino. Al controesame mise sotto torchio De Falco, e oggi spiega: "Quella telefonata era costruita, si cercava un capro espiatorio"
Redazione 27 settembre 2014
ROMA - Sull'opportunità o meno del trasferimento in ufficio, preso dal diretto interessato come una sorta di "punizione", non si sbilancia. Ma è certo che Gregorio De Falco, l'ormai ex capo della sezione operativa della direzione marittima di Livorno, non sia un eroe. E ne è convinto perché è stato lui stesso, dice, a dimostrare che quella telefonata del "salga a bordo cazzo" era tutta preparata, studiata a tavolino.
A parlare così è, in esclusiva per Qui Grosseto, Patrizio Lepiane, noto penalista di Monza, che nell’ambito del processo Concordia ha svolto, per la difesa di Francesco Schettino, il controesame del capitano quando sedette sul banco dei testimoni. In quel caso il legale aveva messo sotto torchio De Falco per oltre tre ore, al fine - racconta "di riabilitare la figura di Schettino agli occhi dell’opinione pubblica da diversi punti di vista, tra cui quello marittimo".
"Dopo la famosa udienza uscirono sui giornali diversi articoli dai quali emerse che, per quanto incalzato dalla difesa, il comandante De Falco ha sempre sostenuto di aver agito nell’interesse delle persone a bordo. La stampa però ha sviato da quello che era l’intento del controesame".
Quindi, il vero e proprio attacco al comandante diventato eroe:
La telefonata che ha fatto il giro del mondo non nasce direttamente tra De Falco e il comandante Schettino. All’inizio della registrazione, infatti, si sente che il comandante della Capitaneria di Livorno dice: “Dovevo chiamare il procuratore, cazzo!” Tutto è stato costruito in modo tale da poter dare in pasto all’opinione pubblica il capro espiatorio migliore del mondo.
Insomma tutto ribaltato: De Falco non è un eroe. Schettino non è un colpevole. Almeno non l'unico.