Lo que empezó como un hito histórico, el mayor pedido en los 109 años de vida de Cardama, se ha convertido en un escándalo que podría arrastrar no solo a la empresa, sino a todo el ecosistema industrial gallego. Mientras el director general, Mario Cardama, prepara su viaje a Montevideo para «reconducir» la situación, la prensa gallega eleva la voz de alarma, recordando las quiebras de los 80. En Galicia el sector naval representa el 2% del PIB regional, genera 13.000 empleos directos y hasta 38.000 indirectos y exporta el 90-92% de su producción.
El conflicto estalló el 23 de octubre, cuando Yamandú Orsi anunció la cancelación del acuerdo, firmado en diciembre de 2023 bajo el gobierno del Partido Nacional. Orsi denunció «indicios muy fuertes de fraude»: la empresa británica Eurocommerce Limited, presentada por Cardama como aval de un 5% del contrato (unos 4,7 millones de dólares), sería una «empresa pantalla» en liquidación desde agosto, sin actividad real. «Los 45 días para presentar la garantía se convirtieron en 11 meses», dijo el prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, quien detalló siete intentos fallidos de validación. Dos días después, el 25 de octubre, el secretario Alejandro Sánchez y Díaz formalizaron la denuncia civil y penal ante la Fiscalía.
Desde Vigo, la respuesta ha sido de sorpresa y contención. «Nos enteramos por la prensa», lamentó Mario Cardama en declaraciones a Faro de Vigo, insistiendo en que no se les notificó formalmente el incumplimiento y que una delegación suya se reunió con la ministra de Defensa uruguaya, Sandra Lazo, el 10 de octubre sin mención alguna al problema. El astillero ya ha recibido 30 millones de dólares por hitos (etapas) cumplidos según Cardama. Asegura que la primera OPV está al 60% de su casco, con motores Caterpillar encargados, y la segunda lista para quilla.
El accionista de al empresa, José García Costas, empresario naval califica el episodio de «incidente con gravedad potencial». En declaraciones al diario Alántico de Galicia señala que cuando cambian los gobiernos «los que llegan tratan de buscar en los cajones las cosas de los que acaban de salir y esto puede dar lugar a ciertos movimientos. Si hay alguna cosa que no se haya podido hacer bien, esto acentúa los problemas” y senetncia que «si se confirma la ruptura, será malo para todo el naval de Vigo». Fuentes de Cardama estiman que, de confirmarse la rescisión, tendrían que devolver 8 millones de euros en garantías y litigar por los 28 millones de euros ya abonados.
El plan B
Pero el fundador y máximo responsable del astillero Cardama, Mario Cardama, afirma en una entrevista realizada a la radio Onda Cero Vigo que tiene un plan B si Uruguay no quiere las naves: venderselas a otro país. Cardama señala que todo se trata de «un tema político, por temas electorales». «Uruguay necesita estos barcos por muchísimas razones» señaló y acotó «hace 40 años que no hacen un barco nuevo. Tienen problemas gravísimos de pesca ilegal y problemas gravísimos con el tema de la tráfico de drogas, que todo sale por allí y los necesitan a los barcos. Nosotros tampoco podemos renunciar a una construcción que esta en marcha. Todo esto es un sinsentido». Cuando se le pregunta si existe un plan B por si Uruguay sigue en su tesitura Cardama dice «la vía B no la estamos buscando aunque la tenemos. Hay otro país que está interesado precisamente en dos patrullas similares» y el tema «está muy avanzado». No obstante aclaró «no estamos buscando la vía B y yo estoy esperanzado» en solucionar el problema.
El eco en la prensa gallega
La cobertura mediática en Galicia ha sido inmediata y focalizada, un reflejo del arraigo del naval en la identidad regional. Faro de Vigo ha liderado con un seguimiento exhaustivo: desde la euforia inicial por el contrato –»Cardama hace historia» en diciembre de 2024, con el primer pago de Uruguay activando las obras– hasta el mazazo actual, con titulares como «Uruguay rompe con Cardama y señala indicios muy fuertes de estafa» o «El gobierno de Uruguay cumple su amenaza y denuncia a Cardama». Atlántico ha enfatizado la «preocupación en el naval por la ruptura», destacando el viaje inminente de Mario Cardama y las acusaciones de «maniobra política» del exministro y actual senador Javier García. Metropolitano, medio digital local, advierte del «impacto para todo el naval de Vigo».
Medios como La Voz de Galicia y La Opinión de A Coruña han dado eco más amplio: la primera califica el revés de «duro» para el «mayor contrato en la centenaria trayectoria» de Cardama.

