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Canarias.- LOS EMPRESARIOS EXIGEN UN PUERTO QUE SEA OPERATIVO FRENTE AL VIENTO DEL SUR

ACFI PRESS
Con esta violencia golpeaba el mar contra el muelle de la capital lanzaroteña la semana pasada
Lunes , 08-02-10
SAÚL GARCÍA CRESPO
ARRECIFE. Desde enero de 2008 hasta ahora, al menos en cuatro ocasiones, los barcos que tenían que atracar en el muelle lanzaroteño de Los Mármoles tuvieron que desviarse a otro puerto por las condiciones meteorológicas. Ocurrió el 24 de enero de 2008, el 16 de enero de 2009, el pasado día de Nochebuena y el martes último. Fuentes del puerto aseguran que ha ocurrido más veces, siempre que hay viento del sur. «Cuando hay tiempo del sur no hay puerto», dice Ismael Villalba, importador de frutas y verduras afectado por el retraso de estos barcos.
La semana pasada, el barco de la Naviera Armas tuvo que ir a atracar a Puerto del Rosario y el barco de Trasmediterranea que llega desde Cádiz tuvo que dar la vuelta y refugiarse del temporal en Las Palmas. La mercancía que tenía que haber llegado el martes llegó el jueves. Los productos frescos, evidentemente, ya no llegaron tan frescos, «y si llegan cortos de fecha -señala Villalba- el margen para la venta es menor». Villalba se pregunta qué pasará si llegan quince días seguidos de viento del sur. «Se queda la isla desabastecida», se responde.
Los costes sobrevenidos los pagan principalmente el importador y las superficies comerciales aunque «lo pague quien lo pague acaba repercutiendo en el consumidor», reconoce Rubén González, director financiero de Spar en Lanzarote. En Nochebuena, por ejemplo, como el barco no llegó, se echó a perder todo el marisco. Por otro lado, la poca capacidad del puerto y los retrasos obligan a estas superficies a comprar más de lo que necesitan, a tener más stock y a necesitar un gran espacio para almacenarlo. Según González, esto encarece los productos por el alto coste del suelo en la isla.
La escasez de productos durante los días de desabastecimiento también hace que sean más caros, ya que los importadores tienen la misma demanda por parte las superficies pero menos productos que ofrecer. «Si el puerto funcionara bien podríamos reducir los precios», asegura González, y se queja del sobrecoste si el barco tiene que darse la vuelta y volver a atracar en Las Palmas.
Jaime López, de Trasmediterranea, también se queja del exceso del gasto en combustible por tener que recalar en otro puerto distinto al de destino. La Cámara de Comercio, por su parte, muestra su disconformidad por las condiciones del puerto y asegura que no es el hecho de que los barcos no puedan operar durante el temporal, como es lógico, sino de que los barcos no se puedan refugiar en el puerto durante el temporal.
No es un refugio
Desde su punto de vista, un puerto debe ser un refugio y el de Arrecife no cumple esa función. Además, señalan que Los Mármoles no sólo deja de estar operativo cuando hay tiempo del sur, sino que tampoco está adecuado al tráfico que tiene. En el puerto hay tres grúas en la línea de atraque y sin embargo no caben tres barcos a la vez, y tampoco dos grandes. Cuando llegan los cruceros aparecen otros inconvenientes, ya que ocupan mucha línea de atraque y otros barcos, principalmente el que suministra el combustible, tienen que fondear durante todo el día a la entrada del muelle. La Cámara recalca que lo que quieren es un muelle competitivo.
Estas reivindicaciones empresariales han calado también la clase política. El grupo parlamentario de Coalición Canaria ha presentado una iniciativa parlamentaria «para evitar los cierres cada vez más frecuentes tanto del aeropuerto de Guacimeta como del puerto de Los Mármoles». En la moción se habla de «las importantes pérdidas económicas» que ocasionan en sectores estratégicos para la supervivencia de Lanzarote como el comercio «y, fundamentalmente, el turismo». El diputado Manuel Fajardo Feo dice que «se conocen perfectamente las causas que ocasionan los cierres, por lo que todos sus efectos serían corregibles con soluciones técnicamente viables».
Desde la Autoridad Portuaria quitan hierro al asunto. Señalan que el puerto tan sólo deja de ser operativo como mucho una vez al año y que otros puertos también sufren los efectos del temporal. Dicen que son problemas «muy puntuales» aunque «todo es mejorable». Frente a las carencias del puerto, señalan que se invierte más en Lanzarote y Fuerteventura que en Las Palmas y sin aplicar criterios de rentabilidad económica. Destacan, además, las obras de la primera fase del muelle de cruceros, que podría servir de abrigo para el viento del sur y otras inversiones, como el reciente concurso para la remodelación de la zona náutico deportiva de Naos.


2010/02/08

 
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