Proactiva Open Arms cree que retener su barco persigue eliminar a las ONG del Mediterráneo

 

 

 

Público.

El fundador y director de la organización explica que su barco ha quedado retenido en Italia porque se acusa a la organización de desobediencia, pero ha advertido de que el motivo no importa.

El fundador y director de la ONG Proactiva Open Arms, Oscar Camps, junto a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. EUROPA PRESS

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BARCELONA

19/03/2018 14:32 Actualizado: 19/03/2018 16:17

EUROPA PRESS

El fundador y director de la ONG Proactiva Open Arms, Oscar Camps, ha explicado este lunes que su barco ha quedado retenido en Italia porque se acusa a la organización de desobediencia, pero ha advertido de que el motivo no importa, sino que la actuación responde a la voluntad de eliminar del Mediterráneo las ONG que rescatan a inmigrantes del mar.

"Nos podrían haber acusado de desobediencia, o nos podrían haber acusado de cualquier cosa", ha asegurado Camps, que ha explicado en rueda de prensa que hay tres personas encausadas -el capitán del barco, el jefe de misión y el coordinador-, y que se enfrentan a penas de prisión de entre cuatro y siete años, según él.

Lo ha explicado junto a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, el cantante Joan Manuel Serrat y el periodista Jordi Évole, después de que su barco insignia fuera retenido preventivamente el domingo en Italia -en el puerto de Pozzallo, en Sicilia-, donde se les ha acusado de asociación criminal y de fomentar la inmigración ilegal por desobedecer a los autodenominados guardacostas libios.

Camps considera que esta acusación es una excusa que cuesta de entender: "Lo que se está haciendo es boicotear la actuación de las organizaciones humanitarias en el mar" porque molestan, y se pretende, con financiación de la UE, que no queden testigos de lo que ocurre en el Mediterráneo, por lo que las dificultades han ido subiendo de tono hasta ataques militares, según él.

Ha dicho que hay 19 personas de la ONG en Italia, y ha lamentado que la organización ha pasado de ser "víctima de amenazas de muerte a ser acusados", y ha dicho que están a la espera de que el juez detalle las acusaciones y de la resolución judicial para que les dé pistas sobre cómo deben orientar su defensa, que ha asegurado que llegarán tan lejos como sea necesario, priorizando que ningún miembro de la organización sea detenido.

Barco retenido

Ha augurado que la inmovilización del barco, aunque es cautelar, acabará siendo definitiva, porque ocurrió un caso similar con uno de otra organización en verano y sigue retenido, y ha garantizado que seguirán trabajando para rescatar a personas en el mar -con otro barco del que disponen, el velero Astral, ahora en el Puerto de Barcelona- y que la actuación de la ONG, su equipo y sus voluntarios es "impecable".

Camps ha detallado que se les acusa de desobediencia porque el centro de coordinación de salvamento de Italia que les advirtió de la embarcación en peligro que rescataron les informó de que Libia coordinaría el asunto, pero que Open Arms llegó antes y empezó a atender a las personas en peligro.

Una hora después llegó la patrullera de la "supuesta" Guardia Costera libia, que detuvo las maniobras de rescate y les amenazó para que les entregaran a las mujeres y niños ya rescatados en su barco, momento en que se generó pánico y hombres que seguían en la embarcación que se estaba rescatando se lanzaron al mar: "Preferían morir" que ir a Libia, según él.

Trataron de colaborar con la Guardia Costera libia pero personas rescatadas se negaron a abandonar el barco de Open Arms e ir con los guardacostas, que se fueron, y ellos pusieron rumbo al norte para buscar un puerto seguro, situación por la que se les acusa de haberse negado a colaborar con Libia y haber desobedecido al centro de coordinación de salvamento de Italia, según Camps: "Lo que hay que hacer es preservar la vida, y eso es lo que hemos hecho. En ningún momento hemos desobedecido ningún código ni ninguna ley".

Ayuda al Gobierno central

Ha destacado que ésta ha sido la primera ocasión en la que la ONG ha requerido ayuda del Gobierno central para poder atracar en puerto europeo -aunque no la primera vez que se les niega entrar en aguas de un Estado de la UE- , y ha recordado el ejecutivo central negoció con el italiano para que pudieran desembarcar.

Ha dicho que el barco fue abordado contra su voluntad por la Guardia Costera libia, y ha señalado que la organización -que se enteró por los medios italianos de la retención del barco- se reserva también el derecho de emprender acciones legales por este hecho.

Preguntado por los medios, ha dicho que personas que son devueltas a Libia son retenidas contra su voluntad, en un territorio en el que no se respetan los Derechos Humanos y la esclavitud es demasiado recurrente, y ha dicho que personas de la Guardia Costera libia están relacionadas con mafias de tráfico de personas.

Évole ha coincidido en criticar que las autoridades que deberían estar haciendo este trabajo no sólo no lo hacen, sino que retienen a las personas que lo están haciendo: "Es el mundo al revés", ha dicho, y ha pedido que se imponga el sentido común, que dice que la actuación de estas organizaciones es fundamental, dada la inacción de las autoridades.

 

IMO: 7325887

MMSI: 224772000

Identificativo de llamada: EGGX

Bandera: Española [ES]

AIS Tipo de Buque: SAR

Arqueo bruto: 427

Peso muerto: 351 t

Eslora Total x Manga Máxima: 36.9m × 9.5m

Año de construcción: 1974

Estado: Activo

 

El comandante del barco, el capitán Mark Reig está siendo investigado “por los delitos reflejados en el artículo 416 del código penal y con el agravante del artículo 12 punto 3”.

 EL PERIODICO

La Comisión Europea está al tanto del incidente ocurrido el pasado viernes con el barco de la ONG catalana Proactiva Open Arms pero ha eludido condenar la actuación de los guardacostas libios, la inmovilización del barco en Sicilia por parte de las autoridades italianas o la acusación de Italia contra la oenegé de favorecer la inmigración clandestina y la asociación criminal. “De acuerdo con lo que entendemos, las guardacostas libios actuaban en sus aguas territoriales y no tenemos comentarios que añadir en este momento”, se ha limitado a señalar la portavoz de inmigración, Natasha Bertaud.

El Ejecutivo comunitario tuvo conocimiento del “incidente” el viernes pasado. Desde entonces, ha explicado la portavoz, están en contacto con las autoridades italianas e incluso el comisario de Inmigración, Dimitrios Avramopoulos, llegó a hablar por teléfono con el ministro italiano Marco Minitti. Es más, en Bruselas insisten en que se trata de un asunto competencia exclusiva del Gobierno italiano y confían en que seguirán gestionando la situación.

La Comisión Europea parte de la base de que si ha habido un incidente es porque no se ha seguido el código de conducta adoptado el año pasado por las autoridades italianas para enmarcar el trabajo de las oenegés que ayudan en el Mediterráneo en las operaciones de salvamento de inmigrantes, aunque ha evitado culpar a la oenegé catalana. “Pedimos a todas las partes en el futuro que respeten no solo el derecho internacional, sino también este código de conducta”, ha instado Bertaud.

¿Aguas internacionales o libias?

Según la información que ha trascendido hasta ahora, las autoridades italianas notificaron a los guardacostas libios, tunecinos, malteses y a la oenegé Proactiva Open Arms de la existencia de una embarcación en dificultades el viernes por la mañana. Los guardacostas libios, según fuentes comunitarias, respondieron que se hacían cargo de la situación, por producirse en sus aguas territoriales, y los italianos informaron al resto de que los libios asumían el rescate.

Aún así, explican las mismas fuentes, Proactiva Open Arms decidió rescatar a los dos centenares de inmigrantes, lo que derivó en un incidente de seguridad que obligó a la oenegé a pedir protección a España, que a su vez tuvo que solicitar permiso a Italia para desembarcar a los inmigrantes. Se trata del primer incidente de estas características desde que Italia adoptó el código de conducta.

España pide aclaraciones

Las autoridades españolas, según ha explicado el ministro de Exteriores Alfonso Dastis también siguen muy de cerca el caso a través del consulado en Nápoles y el cónsul honorario en Catania, que están en contacto con el capitán del barco y con los responsables de la oenegé. “Lo que queremos es aclarar la situación, que cada uno en esa situación se atenga a las obligaciones que le incumben en virtud del derecho internacional y el derecho comunitario. Cuando aclaremos la situación ya veremos quién es responsable de qué”, ha avisado.

“No entiendo nada hasta que no aclaremos los extremos de qué se les acusa y cuál es la justificación para esas acusaciones”, se ha limitado a señalar este lunes desde el consejo de ministros de Exteriores de la UE. “Recoger personas en alta mar en una misión de salvamento y rescate no nos parece que sea algo que pueda objetarse”, ha añadido. También una quincena de eurodiputados españoles han interpelado a la Comisión Europea a cuenta de la inmovilización de la embarcación y han interrogado al Ejecutivo sobre su opinión en torno a la acusación vertida contra la oenegé y para que Bruselas aclare si va a realizar gestiones para conseguir la retirada de los cargos.

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