Paco Roces. Un exalcalde que siempre será capitán

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LA VOZ DE AVILÉS

EL PERFIL PACO ROCES

Capitán en mar y en tierra

Entre otros participo en los trabajos de rescate en tragedias como la explosión del barco Mar Egeo; en 1992, poco antes de ser alcalde de Gozón

Como buen capitán, Paco Roces (1954, Luanco) luce gorra en tierra y unas gafas de sol que se acostumbró a llevar en Canarias y que ahora forman parte de su vestuario habitual. Igual que son parte de sí esas dos motos en las que se desplaza a diario desde su casa de Peroño hasta el Gayo para darse un chapuzón que no perdona ni en invierno ni en verano. Nacer y crecer al lado del mar marca, y más si se hace en una localidad como Luanco, al abrigo de vientos y tempestades del Cabo peñas.

Son datos no científicos de echar un vistazo a la Asociación Asturiana de Capitanes de la Marina Mercante, presidida por Roces, y apabullante listado con mayoría de luanquinos y gozoniegos en la misma.

Lúa es otra de esas costumbres importada del trabajo, en la que el perro de agua se convirtió en un miembro más de la tripulación en los remolcadores de Salvamento Marítimo que capitaneó. Fueron muchos años en los que uno de la misma raza alertaba de presencias incómodas o intrusos en unos puertos en los que nunca se puede estar con la guardia baja. Pero a Paco nunca se lo ha permitido el trabajo. Ni siquiera en pe- riodo de excedencia, porque tuvo la feliz idea de meterse en camisa de once varas y encabezar la candidatura municipal del Partido Popular en

Gozón en las elecciones de 1995. Fueron solo cuatro años y gobernando en pleno ciclo de bonanza económica, aun así suficientes para regresar más encantado que nunca la mar.

Eso sí, en 2011 regresó como coordinador municipal con Foro Asturias por petición expresa de Francisco Álvarez-Cascos, pero solo medio año.

Hasta cuando fue alcalde Paco siguió siendo Paco para sus vecinas, por más que la prensa se empeñara en colocarle en nombre del Documento

Nacional de Identidad al primer alcalde del PP que ha tenido el municipio. El segundo de los siete hijos que tuvieron Celso y Maria Teresa y que como todos los de su generación presenció la transformación de la marinera Luanco en una coqueta villa turística. Él, como buen oriundo, echa de menos la autenticidad de los muelles, embarcaciones y redes, a pesar de que más tarde Contribuiría al empuje de la localidad con el Museo Marítimo de Asturias con la carretera de circunvalación y con el saneamiento. Y le tocó, también, inaugurar la renovada playa de Luanco puesta en marcha por la anterior administración con no poca contestación vecinal.

La alcaldía fue una experiencia, de eso no duda, pero para quien la quiera. A Paco, que no es de los que se andan con rodeos para decir las cosas, le faltaba cintura o le sobraban estrecheces, como se prefiera, para quedarse en la ambigüedad que tanto se premia en el discurso público.

Por eso se sentía como pez en el agua como capitán en el barco, profesión hacia la que se inclinó en la escuela. En la enseñanza el instituto del Santísimo Cristo del Socorro (ahora; Santísimo se ha caído del nombre) incluía una asignatura de náutica y talleres de carpintería, mecánica y electricidad. Formación que lo encaminó junto a otros catorce compañeros hacia la Escuela de Marina Civil de Gijón.

Prácticas aparte, el primer barco en el que navegó en 1979 fue un remolcador de un armador de Gijón con bandera panameña con el que iban buscar embarcaciones para el desguace. Combinó la navegación en mercantes con remolcadores de otros países, muchos en Holanda, y el trabajo en plataformas petrolíferas del Golfo de México, destinos que lo alejaban un año entero de España. Pero fue esa experiencia la que le permitió derivar hacia el salvamento marítimo cuando la crisis vislumbrada desde años antes por la marina mercante terminó de manifestarse con la ausencia de navieros competentes, los créditos fáciles y la especulación intensiva, según el analista Juan Zamora Terrés.

En 1986 embarcó en Ferrol en Punta Salinas; un remolcador emblemático que cubría toda la franja cantábrica y que ahora tiene establecida su base en Canarias, comunidad en la que Paco ha pasado buena parte de su vida laboral. Pronto se incorporaron otros más modernos Luz de Mar en cuya construcción en los astilleros Armón de Vigo participó durante seis meses y estuvo embarcado dos años largas, o por el Clara Campoamor, el más avanzado de los de su generación, construido en Bilbao que ahora opera en Cartagena y con el que patrulló mucho tiempo desde aguas malagueñas hasta el Golfo de León, en Francia.

Tres de los quince buques de salvamento de los que dispone España.

Con competencias en lucha contra la contaminación y el control del tráfico marítimo, entre otras, a Paco Roces le tocó intervenir en el embarrancamiento del carguero de bandera panameña El Casón tras sufrir

un incendio el 5 de diciembre de 1987 frente a las costas gallegas, en el barco chipriota Vakis Tsakiroglou frente a El Musel en 1989, o tras la explosión del Mar Egeo, en 1992 e A Coruña.

Ninguno de esos conflictos hizo perder a Paco su temple ni sus ganas de disfrutar cada segundo. Jubilado desde abril, ahora lo hace coma le gusta: al mando de la cocina y en las Fiestas del Socorro, donde también se pone la gorra de capitán.

Preside la Asociación de Asturiana de Capitanes de la Marina Mercante que todos los años celebran varias comidas.

 

La Nueva ESpaña

Sábado, 30 de septiembre de 2017 

Gozón

Avilés y comarca

 

 

Francisco Roces se jubila tras treinta años en Salvamento Marítimo: "Una de mis mayores satisfacciones es haber salvado vidas"

Luanco, Illán GARCÍA

 

Francisco Roces se ha jubilado. Ha dejado sus labores en Salvamento Marítimo después de treinta años, pero eso sí, jamás dejará de ser capitán. Es más, es el presidente de la asociación de capitanes de la marina de Asturias y seguirá adelante para organizar, como cada año, el encuentro en Gozón por las fiestas de El Socorro. Fue también Alcalde desde 1995 a 1999 con el PP "A los dos años cansé y me dije que no repetiría" , apunta, con naturalidad. Le gustaba más el oleaje, aunque con la aparición de Foro Asturias fue de los que hizo campaña, al menos, en Gozón. Luego lo dejó.

Lo suyo es la mar.

Nació en 1954 en una familia sin tradición marinera. Su amor por la náutica la heredó de Luanco. "El verano lo pasaba en la playa, bañándome", destaca. Pronto decidió que lo suyo era la navegación y empezó a estudiar Náutica en Gijón, aunque en Luanco ya había recibido clases. Dejó sus estudios por el fallecimiento de su padre, pero su camino estaba marcado. "De aquella teníamos que hacer prácticas de navegación con 350 días de mar', relata.

Tiempo después, comenzó su labor profesional en Gijón, aunque no tardó mucho en embarcar de oficial en un remolcador de bandera panameña. Luego se enroló en un barco irlandés y trabajo también en plataformas americanas. "Y después pasé treinta años en Salvamento Marítimo, entré de primer oficial y luego de capitán, el resto del tiempo", explica el marino.

 

Durante ese tiempo, Roces realizó labores de casi todo tipo.

 

Participó en la prevención de desastres naturales como la rotura del Mar Egeo, un petrolero griego que naufragó en la costa coruñesa en 1992, y también en emigración. "El desastre del 'Prestige' lo libré, estaba en Canarias", destaca.

Una de mis mayores satisfacciones es haber ayudado a salvar la vida de personas, apunta, cuando habla de Su trabajo en el Mediterráneo.

A mediados de los años noventa, el camarero Ramiro Artime le animó a encabezar la lista del PP a las elecciones locales. Ganó rompiendo esquemas en un concejo dominado hasta entonces por el PSOE. "Eran tiempos fastidiados, no había dinero, pero hicimos alguna que otra cosa: habilitamos el Museo Marítimo, desarrollamos el saneamiento Roces, hicimos la circunvalación de entrada a Luanco...", enumera Roces, que a los cuatro años decidió de nuevo volver a la mar.

Después de esa época trabajó en Galicia en la construcción del Remolcador Luz de Mar en Astilleros Armón y, donde estuvo embarcado dos años, más tarde, en Astilleros Zamakona Bilbao en el Remolcador  "Clara Campoamor”, donde estuvo patrullando el Mediterráneo, desde Benidorm al golfo de León" y últimamente en Cartagena.

Ahora. Francisco Roces, Paco, está jubilado y asegura que en verano, tiene que seguir “tomando la temperatura del agua” con baños y dedicándose al bricolaje y a la cocina casera. "Tengo bastantes cosas que hacer, no me voy aburrir. Y una de ellas será seguir reivindicando el papel de los Capitanes de la marina mercante", concluye.

 

COMENTARIOS  de J.A. MADIEDO ACOSTA

 

Paco Roces, es un pionero, un testigo excepcional de la creación y de la puesta en marcha del primer Plan Nacional de Salvamento Marítimo allá por el año 1986-87. SASEMAR se crearía a partir del año 1992.

Con motivo de su jubilación, quiero expresarle mi agradecimiento personal por su contribución a la puesta en marcha del Salvamento Marítimo en España y por su vinculación a este servicio a lo largo de su vida profesional. En su exitosa trayectoria ha realizado importantes misiones como capitán en el salvamento de vidas y bienes, y en la defensa del medio marino. Le deseo que disfrute mucho de esta nueva etapa en un lugar tan privilegiado como lo es Luanco.