Unos mil militares de unidades gaditanas de la Armada, de misión internacional en 2021

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Diario de Cádiz

Alrededor de mil militares de unidades gaditanas de la Armada participarán en misiones en el exterior durante este 2021, principalmente en la misión Atalanta contra la piratería en el Índico. Actualmente, otros 500 están en operaciones en el extranjero, contando entre ellos con el Juan Sebastián de Elcano, dando la vuelta al mundo en su actual crucero de instrucción.

Los primeros en salir han sido la dotación del buque Castilla, que partieron este sábado de la Base de Rota. El buque, con alrededor de 250 personas, ya se está vacunando del coronavirus. De hecho han sido los primeros en recibir las dos dosis de Pfizer en la Armada. Según explicaron fuentes del Estado Mayor de la Defensa tras la polémica por la vacunación del JEMAD y otros mandos militares; las Fuerzas Armadas cuenta con su propio cupo de vacunas y entre su personal prioritario estarían los militares de misiones internacionales.

"Su preparación se ha llevado a cabo observando estrictamente las medidas establecidas para evitar la propagación de la COVID-19 y toda la dotación ha seguido un protocolo de cuarentena en el que se han realizado test de antígenos y PCR a su inicio y finalización", todos negativos apuntaban desde la Armada este fin de semana

  • El buque 'Castilla', que partió este sábado con su dotación vacunada contra el coronavirus, y otros tres buques se irán relevando para la operación Atalanta.
  • En Mali, los infantes del TEAR cumplen ya tres años, y el 'Vigía' partirá desde Cádiz para patrullar por el Golfo de Guinea.

 

Salida del buque 'Castilla' de la Base de Rota.

A. RUIZ01 Febrero, 2021 - 16:21h

 

Alrededor de mil militares de unidades gaditanas de la Armada participarán en misiones en el exterior durante este 2021, principalmente en la misión Atalanta contra la piratería en el Índico. Actualmente, otros 500 están en operaciones en el extranjero, contando entre ellos con el Juan Sebastián de Elcano, dando la vuelta al mundo en su actual crucero de instrucción.

Los primeros en salir han sido la dotación del buque Castilla, que partieron este sábado de la Base de Rota. El buque, con alrededor de 250 personas, ya se está vacunando del coronavirus. De hecho han sido los primeros en recibir las dos dosis de Pfizer en la Armada. Según explicaron fuentes del Estado Mayor de la Defensa tras la polémica por la vacunación del JEMAD y otros mandos militares; las Fuerzas Armadas cuenta con su propio cupo de vacunas y entre su personal prioritario estarían los militares de misiones internacionales.

"Su preparación se ha llevado a cabo observando estrictamente las medidas establecidas para evitar la propagación de la COVID-19 y toda la dotación ha seguido un protocolo de cuarentena en el que se han realizado test de antígenos y PCR a su inicio y finalización", todos negativos apuntaban desde la Armada este fin de semana.

El Castilla releva a la fragata Sofía, que también tiene base en Rota, en la operación Atalanta. Luego, le seguirán la Navarra, Victoria y Canarias (esta última ya en diciembre) en esta misma misión de la Unión Europea y con algo más de doscientas personas cada una a bordo, que está en marcha desde 2008 tras ataques y secuestros de mercantes, entre ellos el Alackrana, y cuyo cuartel general está en Rota desde 2019. Su objetivo principal es proteger del ataque de los piratas el tráfico marítimo en el océano Índico occidental. También proteger a los pesqueros para que puedan faenar sin peligro en aquellas aguas, controlar los puertos y las bases desde donde actúan los piratas y neutralizar los barcos nodriza que éstos utilizan para llegar a alta mar

Imagen de las vacuación de la dotación del 'Castilla' en Rota.

 

Imagen de las vacunación de la dotación del 'Castilla' en Rota. / ARMADA ESPAÑOLA

Despliegue en África

Pero además, otro buque con base en Cádiz, el patrullero Vigía, participará con una dotación de 52 personas, en el despliegue africano el Golfo de Guinea y África Occidental, una misión en la que ya participó en 2017. El objetivo del patrullero español en esta operación es desarrollar las capacidades de las naciones africanas en el control de sus propias aguas territoriales mediante la realización de ejercicios de adiestramiento conjuntos.

En el continente africano, en Mali, se encuentra también un contingente de Infantería de Marina del TEAR, más de 60 efectivos según fuentes de la Armada que será relevado por el mismo número de compañeros más adelante. Dentro de la misión EUTM Mali, los infantes proporcionan seguridad a los instructores de las fuerzas malienses. "Además, junto con el resto de la unidad, son los encargados dar seguridad a las instalaciones y a los movimientos logísticos en toda el área de responsabilidad de EUTM", explicaron fuentes desde la misión.

Los infantes llevan en el país africano desde enero de 2018, con lo que cumplen ya tres años con un mandato que se vio paralizada por la pandemia, al suspenderse el adiestramiento del Ejército de Mali. "Nuestro contingente está retomando de forma gradual todas las misiones de entrenamiento. Siempre por supuesto manteniendo las medidas de prevención sanitaria y seguridad de nuestras fuerzas para asegurar la máxima operatividad al cumplir la misión", informaban  a final de año fuentes del contingente español en Mali, formado por unos 300 militares, donde la gran mayoría lo componen la unidad de protección de la fuerza.

De momento, no se han dado detalles de cómo seguirá la vacunación de estas unidades que se irán sucediendo para las misiones internacionales.

La labor del TEAR en la inestable zona del Sahel

 

 

 

Infantería de Marina en la misión de Mali.

Infantería de Marina en la misión de Mali. / EMAD

Actualmente y hasta aproximadamente mayo de este año la unidad de Infantería de Marina de Koulikoro, cuartel donde se encuentra el contingente español,  está compuesta por mas de 60 militare. "Proporcionar seguridad a los instructores continúa siendo una de las misiones principales de los Infantes de Marina del TEAR y es la razón de ser de la unidad de protección de la fuerza de la que forman parte", explican fuentes del EMAD.

El día a día de su trabajo varía en función de las misiones a realizar y "no tenemos un día igual al anterior dada la diversidad de misiones". "Un día se puede entrar de guardia de seguridad en la Base, otro día “toca” escoltar a los instructores en sus zonas de instrucción durante parte o todo el día, otro día es necesario proteger un convoy logístico de suministros y entre medio se aprovecha para hacer mantenimiento del material para ponerlo a punto para la siguiente misión. A todo esto le incluimos la formación física y por supuesto momentos mas tranquilos de descanso y ocio para cargar las pilas pero siempre sin olvidar dónde estamos y lo que hacemos".

La inestabilidad política es profunda, "las estructuras básicas que tendría que tener el gobierno no están funcionando y carecen de poder y control sobre su propio territorio". "Esto se hace latente en la zona centro y norte de Mali (y se extrapola a países vecinos del Sahel) donde los grupos armados terroristas aprovechan esta inestabilidad y falta de control del gobierno central y las fuerzas armadas malienses, para actuar libremente y sin restricciones al margen de toda ley.

El mismo centro donde se encuentran los militares gaditanos ha sido objetivos de atentados. "El último ataque que se produjo en el Koulikoro Training Center (KTC) donde estamos el contingente español fue en febrero de 2019 y fue frustrado por nosotros. Desde entonces y hasta la fecha actual no se ha sufrido ningún otro ataque", apuntan, adaptando y modificando la seguridad  para "ir por delante de los “malos” y evitar que nos sorprendan".