“LUNO”.- La Costa da Morte vive como propio el naufragio del «Luno»

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Media docena de tripulantes de la naviera son de la comarca

J. V. Lado LA VOZ DE GALICIA

 07 de febrero de 2014  05:00

Un jefe de maquinas de Vimianzo, varios tripulantes de Camariñas y algunos vecinos de Corme que a lo largo de los últimos años han pasado por las filas de la Naviera Murueta. Además de Ernesto Lista Campaña, que formaba parte de la tripulación del Luno, destrozado frente a la entrada del puerto de Bayona (Francia), hay media docena de profesionales de la zona y muchos más del resto de Galicia que trabajaban habitualmente en este navío y en su gemelo, el Lea, que forman parte de la decena larga de mercantes con los que cuenta la compañía vasca.

El camellán Antonio Lema es uno de ellos, que perfectamente podría verse ahora en la misma situación que sus compañeros, a salvo pero todavía con el susto en el cuerpo, aunque no lo está porque no hizo ese embarque al coincidirle con sus vacaciones. El navegante asegura que él lleva 12 años en la empresa y nunca le pasó nada, aunque puede «imaxinar a situación que tiveron que vivir eles dentro», que no debió de ser fácil, sobre todo por lo que tardaron en sacarlos del barco. En cualquier caso, se felicita de que el helicóptero llegase y que estén bien «porque esa era a única saída. Os botes tan cerca da costa non teñen sentido ningún porque acabarían esmagados contra as pedras en menos de nada».

accidente en francia

Jefe de máquinas.- Una gran experiencia con 31 años

Ernesto Lista Campaña, pese a sus 31 años, ya ha ejercido como jefe de máquinas y tiene una importante experiencia en la marina mercante. Según explica su compañero de estudios marítimos en A Coruña, el ceense David Trillo, que pudo hablar brevemente con él el miércoles por la noche «tivo que pasalo especialmente mal porque é bastante nervoso e neses momentos resulta complicado manter a calma». Además, tal como el propio Ernesto criticó ante las cámaras de televisión, al poco de ser rescatado, los servicios de emergencias franceses tardaron «tres horas» en sacarlos del barco que ya estaba encallado contra las rocas y no tardó mucho en acabar destrozado.

Para su madre, Mari Carmen Campaña, «foi unha gran sorte que estean vivos porque o barco partiu pola metade e púidolles pasar de todo».

Aunque la idea del primer embarque no le hizo mucha gracia, Lista, como explica su madre es ya un navegante consumado que «estivo no Gran Sol unha tempada, tamén en Pescanova, en Perú e nalgúns empresas fortes», con lo que sabe lo que es la pesca la altura y la mercante de primera mano desde los 17 años.