El naufragio del "Senefand Uno" sigue sin el informe de Fomento dos años después

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-El suceso se cobró la vida del patrón marinés Vicente Pazos y de dos marineros senegaleses -Todo apunta a que el barco vigués escoró debido a un problema durante el izado de la carga

Vigo

08·02·19 | 02:10


 

El "Senefand Uno" en una fotografía de archivo. // FdV

El arrastrero vigués Senefand Uno se hundió hace hoy justo dos años frente las costas de Senegal, país en el que faenaba. En aquel siniestro perdieron la vida tres de las once personas que formaban la tripulación y que no aparecieron, entre ellos el patrón marinés Vicente Pazos. La principal hipótesis -barajada desde el primer momento- es que el siniestro se produjo debido a un problema durante el izado de la carga, lo que provocó el vuelco y posterior hundimiento del buque de 24 metros de eslora. La realidad es que dos años después falta el informe oficial sobre la investigación a cargo del Ministerio de Fomento, complicado sobre todo porque el pecio no pudo ser localizado. La familia del marinés desaparecido recuerda que no han tenido noticias y apelan a "saber a qué se debió todo".

El Senefand Uno, propiedad de la pesquera viguesa Grupo Profand, se hundió el 8 de febrero de 2017 sobre las 21.00 horas. Era un miércoles, pero no fue hasta la madrugada del sábado para el domingo de esa misma semana cuando trascendió el siniestro, que adelantó FARO. Según relató el otro tripulante gallego del barco, Fernando Argibay (jefe de máquinas), el arrastrero zozobró en el momento del izado de carga, lo que hizo que escorase a estribor y que comenzase a entrar agua.

Él vio por última vez a Vicente Pazos en el puente, antes de que el barco se diese la vuelta. Mientras que seis tripulantes lograron subirse a las balsas salvavidas, Argibay se aupó junto a dos marineros de Senegal a la quilla del barco. Desde allí se lanzaron al agua para llegar a la balsa, pero solo él lo logro. Tres días pasaron a la deriva, y como informó a los medios, fueron "las últimas bengalas" las que les salvaron la vida. Llamaron la atención del mercante ro-ro Grande Argentina, que los recogió.



La radiobaliza no se activó (se activa a entre 1,5 y 4 metros de profundidad) y el pecio no pudo ser localizado. Sobre este hecho, el jefe de máquinas sospechó que "pudo quedar enganchada en la red".

De investigar todo ello se ha estado encargado prácticamente desde el primer día la Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (Ciaim), en cuya página oficial señala que las pesquisas están "en curso".

Familia

Desde la familia de Vicente Pazos esperan poder conocer los resultados de la investigación "cuanto antes". Su hermana, Dori Pazos, explica que "por el momento no hay noticias" y que les "gustaría saber a qué se debió todo". "Me acuerdo perfectamente del día que me llamaron; costó muchísimo asumirlo, sobre todo porque no apareció", lamenta.

COMENTARIOS DE AEMC

La CIAIM actual ni es independiente ni está integrada por técnicos expertos en navegación con titulación adecuada para el cumplimiento de sus fines. 

Es una vergüenza que los organismos que dicen velar por la Seguridad de la Vida Humana en la Mar consientan una situación como la que  se mantiene en España del bipartidismo desde hace años.