Las cinco primeras causas de muerte accidental en España. Estadística de muertes por causas externas 2020

 

 

 

El Instituto Nacional de Estadística -INE- acaba de publicar los datos de mortalidad del 2020. Se trata del primer año de pandemia de covid-19, por lo que analizamos con interés la evolución de los fallecimientos por causas externas para ver si se encuentra alguna relación con las medidas adoptadas con la pandemia.

Autor: Javier Larrea. Es capitán y Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes

 


Publicación: Web OPRA www.opra.info • 3 de diciembre de 2021

Anualmente, aunque con más de un año de retraso, el Instituto Nacional de Estadística de España -INE-, publica los datos de los fallecimientos, pero estamos de enhorabuena pues por primera vez el INE publica esta estadística antes de un año desde el cierre del año al que se refieren los datos. Llevo varios años elaborando estadísticas sobre lo que el INE clasifica como defunciones por causas externas de mortalidad(1), lo que solemos llamar coloquialmente como muertes accidentales, que es a lo que se refiere este artículo. Fruto de esta observación son los gráficos que figuran en este artículo en el que se recoge la evolución de las muertes por causas externas en España. Comento lo que más me ha llamado la atención de los datos del año 2020.

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Tráfico
En primer lugar, es de destacar la notable reducción de los accidentes de tráfico. De 1.842 muertes se ha pasado a los 1.463 fallecimientos de 2020, lo que supone una reducción del 20%. Este acusado descenso ha sido posiblemente causado por las restricciones de movilidad de la población debido a la pandemia, tanto durante el estado de alarma, como durante los distintos confinamientos territoriales que se impusieron en muchas comunidades autónomas, así como a la caída brusca del tráfico vacacional.

En los últimos siete años se había estabilizado el número de muertes por accidentes de tráfico entre las 1.800 y las 2.000 víctimas mortales. La mortalidad por accidentes de tráfico ha pasado de ser la primera causa de muerte accidental con más de 6.000 víctimas anuales a principios de siglo a ser la cuarta causa.

Suicidio
Muy por encima de los accidentes de tráfico está la que ya es desde hace años la primera causa externa de muerte en España: los suicidios, que en 2020 han ascendido a 3.941 muertes, lo que supone un incremento del 7,3% sobre el año anterior. Los suicidios ocupan el primer puesto desde el año 2012 que se alcanzaron las 2.500 muertes anuales por primera vez en la historia y desde entonces no se ha bajado de este número. La sociedad no es consciente de que una de cuatro personas fallecidas por las causas analizadas en esta estadística se produce por suicidio (el 26,4% del total se suicidan).

Caídas
Otro dato llamativo es que el crecimiento progresivo de las muertes por caídas accidentales no se ha visto afectado por la pandemia, y 2020 con 3.605 víctimas mortales supone un incremento del 9,3% sobre el año anterior en que hubo 3.297 muertes. Las muertes por caídas siguen ascendiendo indefectiblemente cada año y alcanzan su récord histórico. Ya en 2012 pasaron a ocupar el segundo puesto en este trágico ranking de muertes por causas externas, desde su habitual cuarto puesto en la última década. Aunque hay que hacer la puntualización de que en realidad las caídas son la primera causa de muerte accidental, pues los suicidios no tienen esa consideración.

Ahogamientos y atragantamientos
La causa que según la clasificación del INE ocupa el tercer puesto es la de los ahogamientos, que con 2.913 fallecimientos se sitúa inmediatamente detrás de las caídas. Esta causa de muerte que estaba por encima de los tres mil muertos al año desde el año 2017, ha descendido este año un 10,3%.

Hay que tener en cuenta que en este epígrafe el INE registra las muertes por ahogamiento, sumersión y sofocación accidentales, es decir que recoge tanto los ahogamientos en el agua como las sofocaciones por atragantamiento, lo que suele inducir a confusiones no solo a algunos medios a la hora de publicar noticias sobre esta causa de muerte, sino también entre algunos profesionales, ya sean del mundo del socorrismo acuático o de la medicina de urgencias al atribuir las suma de las víctimas de ambos accidentes (ahogamientos y atragantamientos) a uno de ellos. Los datos segregados de 2020 que corresponden a cada una de las causas son los siguientes:

  • Ahogamientos, 402.
  • Atragantamientos, 2511.

En esta web hay publicados dos artículos sobre las estadísticas de ahogamientos y de atragantamientos de 2020.

En el gráfico de más arriba se representa la evolución de los accidentes que yo llamo de primera división, es decir, los que arrojan más de 1.000 muertos anuales. Y en el gráfico siguiente, debajo de este párrafo, muestro la evolución de las causas de muerte accidental que producen menos de 1.000 fallecimientos al año.

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Intoxicaciones
Las intoxicaciones por drogas y psicofármacos han crecido espectacularmente. Si tomamos como referencia el año 2010 resulta que las muertes por consumo de drogas se han multiplicado por dos en tan solo diez años. Es de destacar el elevado incremento producido en el año 2020 que han pasado de 796 muertes a 974, lo que supone un crecimiento del 22%, la subida más acusada de los últimos 20 años y el mayor crecimiento de todas las causas de muerte accidental en 2020.

Incendio
En cuanto a los fallecimientos por incendio es de resaltar y apreciar que las 179(2) víctimas mortales en 2020 suponen que las muertes por incendio continúan ocupando el último lugar de las causas de muerte accidental –muy por debajo de las 289 muertes por agresión (homicidios)-. Haciendo un análisis triunfalista de este dato podemos situar a los servicios de bomberos y a la política de prevención de incendios como la más eficiente llevada a cabo entre todos los servicios públicos que se dedican a prevenir muertes evitables. Un análisis objetivo y pragmático de estas muertes y de los recursos dedicados a su prevención podría llevarnos a la inevitable conclusión de que los servicios de bomberos deberían hacerse cargo de la atención a otros riesgos que amenazan a nuestra sociedad, ya que el riesgo de incendio ha pasado a ser el que menos víctimas ocasiona; y después de todo, los servicios de bomberos fueron creados para atender a los principales riesgos presentes en nuestra sociedad y que, hoy por hoy, no son los incendios.

Hallazgos
Las muertes por suicidio (muertes ocultas) y las muertes por caídas (muertes silenciosas) y las muertes por drogas (muertes consentidas) alcanzan su récord histórico. Un análisis de estas causas de muertes desde la perspectiva de la prevención nos revela que presentan algunas características en común que analizaré en un próximo artículo.

Aunque a principio del siglo XXI se observaba una tendencia a la disminución de los fallecimientos por causas externas, en el último quinquenio se aprecia un repunte en las muertes accidentales, aunque en el año 2020 se han producido 16.078, una cantidad muy similar a los 16.041 correspondientes a 2019. Es presumible que de no haber sido por la pandemia, el número de muertes accidentales habría sido más elevado en 2020.

Es triste saber, como sabemos, que aparte del INE que cuenta las muertes accidentales, no hay nadie, en el Estado, ni en las comunidades autónomas, ni en los ayuntamientos, ni en ninguna administración, que sea responsable de analizar estos números, ni de organizar políticas de prevención de accidentes o respuestas de la administración pública para reducir drásticamente estas muertes.

Supongo que alguien, algún día, en algún lugar, por alguna razón, de alguna manera, decidirá preocuparse por este asunto y hacer algo.

(1) Se entienden como causas externas de defunción las causas no naturales, aquellas que producen la muerte de una persona y no están clasificadas como enfermedades. Pueden ser intencionales como el suicidio o el homicidio y no intencionales como las muertes accidentales (tráfico, ahogamientos, caídas, incendios, envenenamientos, etc.). Están recogidas en el epígrafe 9º (900-102) de la Clasificación Internacional de Enfermedades 10ª revisión (CIE-10) de la OMS.
(2) El Informe de víctimas de incendio elaborado por APTB y FUNDACIÓN MAPFRE 2020 ofrece el dato de 164 víctimas mortales para 2020. Esta diferencia se produce probablemente porque el INE computa en este epígrafe algunas víctimas por quemaduras que no han sido originadas por incendio.