Dos marineros fueron rescatados en la noche del domingo tras encallar su barco en unas rocas cerca del puerto de Covelo, en Poio. La patrullera Corvo Mariño del Servicio Marítimo de la Guardia Civil auxilió a los tripulantes, evacuándolos a tierra. Ambos se hallaban en buen estado, aunque con síntomas de hipotermia.

El 112 recibió la alerta sobre las 20 horas de un barco a punto de hundirse cerca del puerto poiense. Movilizó un amplio operativo en el que participaroan la Guardia Civil, Gardacostas de Galicia, Salvamento Marítimo, la Policía Local , Protección Civil y Urgencias Sanitarias.

 
 

El pesquero, "Modesto Uno", no llegó a hundirse sino que permaneció encallado en unas rocas hasta que la patrullera Corvo Mariño lo remolcó hasta el puerto de Covelo.

No fue la única intervención en las costas pontevedresas en la jornada del domingo. Los efectivos de Salvamento Marítimo rescataron a otros dos tripulantes de una embarcación neumática que fue arrastrada por la corriente tras sufrir una avería cuando navegaban en la ría de Aldán, en Cangas.

Los tripulantes de la embarcación se encontraban pescando cuando, sobre las 13 horas, se quedaron sin motor y a la deriva. Ellos mismos alertaron al 112, que movilizó a Salvamento Marítimo, que desplazó hasta la ría de Aldán la “Salvamar Mirach” para prestar auxilio al barco en apuros. Se procedió a su remolque hasta el puerto y con los dos tripulantes “en buen estado de salud”.