Un barco cargado de yates se hunde a estribor en el muelle de Pelaires

 

 

 

 
 

Un barco de 170 metros de eslora con numerosos yates a bordo ha corrido durante la mañana riesgo de hundimiento en el muelle de Pelaires, en Palma, tras escorarse a estribor unos 15 metros por debajo del agua.

Se trata del buque Super Servant 4, del año 1982 y 12.600 toneladas. Navega bajo bandera de Curaçao. El barco, con una tripulación de 23 personas, procede del puerto de Port Everglades (Fort Lauderdale, Florida) y llevaba unos 14 días navegando.

 

Según las primeras investigaciones, durante las labores de autohundido que el buque lleva a cabo para cargar y descargar yates, la bomba de estribor ha fallado. El incidente ha provocado que no haya podido reflotar, por lo que ha comenzado a inclinarse unos 15 metros bajo el agua. El buque cuenta con bombas de lastre de alta velocidad y gran capacidad.

Pese a que se encontraba amarrado en el dique, remolcadores de Sasemar y Remolcanosa se han volcado en las labores de apoyo al mercante para evitar su zozobra y su hundimiento. La Policía Portuaria, por su parte, se ha encargado de controlar el perímetro.

Tras los trabajos llevados a cabo, el buque ha conseguido restablecer su sistema eléctrico y accionar sus bombas de achique. Una vez que los operarios han logrado estabilizar el mercante, la actuación se centra en garantizar el buen estado de la carga y evaluar los posibles daños producidos en las embarcaciones.

 

En la zona se han personado dotaciones de los Bomberos de Palma, del 061, la Policía Portuaria, Salvamento Marítimo y la Guardia Civil. La Autoridad Portuaria ha activado de inmediato el Plan de Emergencias Interior del puerto de Palma. No se han registrado heridos ni contaminación marina.

Por su parte, el 112 ha informado de que se ha activado el Plan Especial de Contingencia por Contaminación Accidental de Aguas Marinas en forma de prealerta.

Normalmente, este tipo de buques trasladan los yates que en temporada de invierno operan en el Caribe para funcionar en verano en el Mediterráneo.

Consultado por los hechos, el abogado especialista en derecho marítimo José Antonio Infiesta ha explicado a Crónica Balear que este tipo de barcos poseen bombas “muy potentes” de lastre para autohundirse y reflotar. “El peligro es que se haya producido un black out con parada de máquinas”, indica.

Señala que “lo importante ahora es salvar el buque”. “La situación parece complicada pero estos buques tienen una gran capacidad. Hay que confiar en Sasemar y en la profesionalidad de la tripulación”, subraya.