El Columbus C, a punto de hundirse en el muelle de Cádiz

 

 

 

 

 

30 DE JULIO DE 1984 DIEGO JOLY

13 Noviembre, 2017 - 02:01h

D.DCadiz

On una escora de 28 grados se encuentra atracado en el muelle de Cádiz el Columbus C . El buque, con 620 pasajeros en su interior, rozó con su banda de babor el espigón de Levante cuando entraba en la dársena del puerto de Cádiz. En el momento de producirse el accidente había viento de Levante con fuerza 9 y velocidad de 80 kilómetros a la hora. En el puente se encontraban el capitán del buque y el práctico del puerto. El roce con el espigón provocó una importante vía de agua que comenzó a inundar el buque. No obstante, el Columbus C pudo atracar en el muelle sin que nadie sufriera percance alguno. Inmediatamente se organizó la evacu-PLUSación de pasajeros, pues el barco quedaba escorado sobre el cantil.

El desembarco de los pasajeros se llevó acabo con prontitud, pese a la dificultad provocada por la escora. Llegaron varios remolcadores y consiguieron mantener al barco contra el muelle.

EL BUQUE, CON 620 PASAJEROS, ROZÓ CON SU BANDA DE BABOR EL ESPIGÓN DE LEVANTE

Personal de astilleros procedió a taponar las grietas del costado del buque. Cientos de gaditanos acudieron al muelle para ver el espectáculo.

El percance tuvo lugar a las ocho de la mañana de ayer.

El Columbus C, un buque con bandera panameña y propiedad de la naviera italiana Costa Line, se disponía a entrar en el puerto de Cádiz procedente de Lisboa.

En el puente de mando estaba el capitán del buque Massimo Percinale y el práctico Tomás Copano. Las condiciones de navegación fueron complicadas, ya que hay un fuerte viento de Levante con fuerza nueve y con velocidades que llegan a alcanzar los 80 kilómetros por hora.

Todo el mobiliario se fue a la parte de estribor y se llegaron a desenganchar los botes salvavidas para quitar peso y también evitar su caída.

El pasaje fue trasladado hasta Sevilla, donde comenzó la repatriación de los 541 alemanes, 78 holandeses y un inglés hasta sus países de origen. A los redactores de este periódico no quiso hacerle declaraciones porque se encontraba en muy mal estado anímico.