"Volcán de Tamasite". Las Palmas. Otro accidente de Naviera Armas.

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Muy significativo

Que un ferry de Naviera Armas se estampe a toda máquina contra el espigón del puerto de Las Palmas, que es donde tiene su base dicha naviera, es algo más que una simple incidencia propia de la navegación.

Que después de lo ocurrido, no se haya decretado la detención inmediata del capitán, en plena etapa de “capinanofobia” dominante, también es significativo.

Que no se diga abiertamente que el accidente se ha debido a un estrepitoso fallo de la “sala máquinas” es muy significativo.

Que el capitán marítimo de las Palmas, de profesión ingeniero naval y cuya colección de siniestros rebasa todos los límites administrativamente sensatos,siga en su puesto, es muy significativo.

Que las instituciones competentes y otras organizaciones profesionales guarden sepulcral silencio sobre el accidente , también es muy significativo.

Que sea esta la …..sima vez que un barco bajo el control de naviera Armas se vea involucrado en un accidente de los que ponen de manifiesto que la seguridad marítima se está pasando presumíblemente por el arco del triunfo, es muy significativo. Y también es motivo para cuestionarse la política marítima de este gobierno y la tolerancia con Naviera Armas.

 

                                                                           

El buque "Assalama", controlado por  naviera Armas 

Se impone la prudencia

Aún es pronto para pronunciarse sobre este nuevo accidente de la Naviera Armas y del Registro de Canarias, que no se caracteriza precisamente por su nivel de exigencia en materia de Seguridad de la Vida Humana en la Mar.

Algunos medios y la información sesgada

Que en estos tiempos en los que unos profesionales ponen en riesgo puesto de trabajo por actuar con dignidad, mientras que otros emponzoñan y manipulan la información, a iniciativa propia o por mandato, es difícil saber lo que ocurre en la mar. Se generan demasiados claroscuros para que las gentes ajenas al sector marítimo puedan tener una idea clara de lo que está ocurriendo en la Marina Española. El interés por seguir manteniendo una imagen respetable ante la opinión pública, cuando la degradación marítima es palpable, lleva a este tipo de manipulación informativa.

Desinformar, ocultar y confundir son las distintas formas de un mismo modelo informativo.

Naviera Armas y su historial de accidentes marítimos.

Larga e intensa trayectoria por la siniestralidad.

En el año 2000 el buque “Volcán de Tauro” sufrió una a aparatosa colisión contra el muelle, en el puerto de Moro Jable, a consecuencia de una fuerte ráfaga de viento, lo que obligó a la evacuación de todo el pasaje.

El 30 de enero de 2005, el buque “Volcan de Tacande”, a la salida del puerto de los Cristianos (isla de Tenerife), rozó un bajo mal señalizado en las cartas y sufrió una grave vía de agua. Investigado el accidente, pudimos comprobar que desde el momento de la adquisición del buque, en estado de desguace, en un puerto extranjero, hasta su registro en Las Palmas, hubo todo un recital de irregularidades, con la complicidad necesaria de quienes deberían velar para que se evitasen este tipo de vulneraciones de la legislación aplicable. Las reformas irregulares y las chapuzas realizadas fueron más que evidentes. ¿Quién o quiénes consintieron todo aquel cúmulo de irregularidades? Los de siempre. La posterior investigación del accidente, se dejó en el tintero mucho más que lo que salió a la luz, ¡como casi siempre.¡

El 30 de abril de 2011, el viejo “Ciudad de la Laguna” de Trasmediteránea, adquirido por Naviera Armas, que lo abanderó en Panamá (bandera de conveniencia) y lo renombró como “Assalama” sufre un grave accidente a la salida del deficiente puerto pesquero de Tarfaya (Marruecos), después de haber colisionado con el morro del espigón. A causa de una vía de agua que hacía presagiar el hundimiento del barco, el capitán decide embarrancarlo. Lo que vino a partir de ese momento, debido a las condiciones en las que se encontraba el barco y sus equipos de salvamento y la inoperancia de los servicios de salvamento de la Real Armada Marroquí, fue de puro esperpento.

Es cierto que hubo una sentencia del Tribunal Supremo favorable a la naviera, en la que se considera “impecable” la actuación del capitán y la de la tripulación.

En tiempos más próximos

En abril de 2014, se incendió el “Volcán de Taburiente”, cuando hacia ruta de la Gomera a Tenerife”.

El 22 de julio de 2016, el mismo “Volcán de Tamasite” fue noticia al en el puerto de Melilla por otro desgraciado siniestro. La Autoridad Portuaria informó entonces que durante la maniobra de atraque en el Puerto de Melilla del buque “Volcán de Tamasite”, de la compañía naviera Armas, proveniente de Motril (Granada), colisionó con la pasarela peatonal móvil de embarque y desembarque de pasajeros dejándola inutilizada temporalmente.

La Capitanía marítima de Las Palmas.

Desde estas mismas páginas hemos denunciado en varias ocasiones las actuaciones de la Capitanía Marítima de Las Palmas, que ha demostrado hasta qué punto resulta temerario situar como capitán marítimo a personas carentes de formación y experiencia náutica. La última intervención de esta Capitanía en el costosísimo accidente del pesquero ruso “Olej”, no deja margen para quienes defienden el intrusismo a tales niveles. No se quiere rectificar. El modelo implantado está diseñado para mantener un estatus favorable no a los interés generales, no a la seguridad marítima, no a los compromisos internacionales, sino a otros interés que todos conocemos. Siendo así que después de todo lo ocurrido, ahí se siguen manteniendo las mismas condiciones para cosechar “éxitos”

La utopía de una investigación seria.

Algunos esperan que la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (CIAIM), aporte luz sobre este nuevo caso, pero el desprestigio de la CIAIM entre quienes llevamos años investigando accidentes es de tal calibre que, salvo que demuestre lo contrario con informes rigurosos, completos e imparciales, no le damos crédito alguno. El modelo ya es conocido, mucha apariencia, pero no se analizan las causas raíces de los accidentes. La Administración y los navieros gozan de impunidad. Los  potenciales responsables siempre son otros. Se va a lo que interesa, y, de paso, a dejar en evidencia a los marinos civiles, que suelen ser los culpables preferidos para este grupo de investigadores “expertos”, carentes de experiencia náutica. Una auténtica vergüenza.

La caída de la planta.

Que la generación de energía y los sistemas de control de un barco en navegación queden anulados de forma fulminante, es grave, pero que no entre en marcha un sistema alternativo de emergencia que restablezca el control, como exigen las normas internacionales, es mucho más grave aún. Y el fallo, en principio ha de situarse o en los sistemas, en los equipos o en quienes los manejan. De ahí que haya que preguntarse sobre la correlación entre certificados en regla y el estado satisfactorio de equipos, y sistemas del barco. También es exigible que se acredite la capacidad profesional de quienes los manejan.

Las tripulaciones

¿Y quiénes los manejan? ¿Qué titulaciones profesionales tienen? ¿Dónde y cuándo las han obtenido? ¿Quiénes se las han ratificado? Qué grado de familiarización tienen con los equipos de los que son responsables? ¿Qué régimen de trabajo tienen a bordo? Y un largo etc.

Navieros endiosados

Hay navieros que tratan a los capitanes y las tripulaciones con una evidente falta de respeto.

Hay navieros que practican una política de personal más propia de mercaderes de caravana que de empresarios serios, y eso suele tener serias repercusiones sobre las condiciones de vida y trabajo a bordo y sobre las condiciones de seguridad y eficiencia de los servicios que presta la naviera.

Hay navieros insolentes

No es que podamos afirmar que este sea el caso, pero cada vez nos llegan más quejas de navieros que cada vez que abren la boca es para desprestigiar a sus propios capitanes. Hay navieros que son soeces o insolentes en sus comentarios públicos, y eso dice muy poco a favor de ellos mismos y de su naviera.

Cuando se invoca el estado de Derecho se debería hacer con todas las consecuencias y especialmente siendo coherentes. Un estado de derecho que se escora constantemente hacia el mismo costado, termina por escorarse definitivamente. Francia es un buen ejemplo. Cada cual ha de asumir su papel dentro del respeto a los demás y al Estado de Derecho. Situarse en el “esto no va conmigo” es socialmente dañino. “Las reglas las marco yo” “Los políticos harán lo que yo diga y me sobra gente para quitar y poner como me convenga”, en una sociedad civilizada y democrática, no debiera de tener una atmosfera favorable, pero parece ser que la tiene. Ser empresario es duro, pero ser negrero es algo muy diferente.

AEMC pide a los poderes públicos que se investigue a fondo.

En estos casos no hay razones para conformarse con la literatura de titulares. Es necesario que se investigue a fondo lo ocurrido y con todas las consecuencias. Los riesgos del silencio calculado pueden tener graves consecuencias. Demasiados accidentes y ninguna medida eficaz por parte del gobierno, lo que equivale a mantener una situación de riesgo carente de sentido. Sepamos la verdad. Demuéstrese que se gobierna con transparencia. Los grandes gestores de la seguridad marítima deben demostrar que lo son en ocasiones como esta. De lo contrario, quedarán en evidencia.