EL MUSEL, EL CIRCO Y LA MINISTRA

Magdalena Álvarez inaugura la ampliación de La Osa junto a una bella carpa circense El ex presidente de la Autoridad Portuaria Fernando Palao Taboada, hoy secretario de Transportes del Ministerio de Fomento, podrá mostrarle en vivo a su ministra, Magdalena Álvarez, el fruto de una de sus decisiones al frente de El Musel. Álvarez visitará el puerto el próximo martes, fiesta del patrón San Pedro, para inaugurar la ampliación de los muelles de La Osa. Pero no es ésa la obra que Palao podrá mostrarle, ya que el proyecto estaba muy avanzado cuando él llegó a Gijón, el pasado verano. Lo que podrá enseñarle es el hermoso solar que ocupa el Circo del Sol, precisamente en los muelles de La Osa. Y a su alrededor, desierto. Es decir, escasa o nula actividad portuaria de mercancía general. Vayamos por partes. Si El Musel, que verdaderamente cuenta con pocos espacios a pie de cantil -en comparación con otros puertos-, registrara una generosa actividad de movimiento de mercancías generales, sería imposible sacrificar unos cuantos cientos de metros cuadrados para que el Ayuntamiento trajera y plantara allí un circo, aunque se trate de uno de los mejores del mundo. El Musel está depauperado de mercancía general por motivos remotos y por motivos próximos. Ha sido y es un puerto confiado a los graneles sólidos, principalmente al mineral de hierro y al carbón, que lo colocan a la cabeza de los puertos españoles en estos tráficos. Pero lo que siempre se le ha achacado es su impotencia para atraer otras mercancías, caso de contenedores, automóviles y por ahí seguido. Dicen algunos portuarios y dicen en el Principado que ahora mismo existen varios estímulos para conjurar esta tendencia. Primero, la ampliación que inaugurará la Ministra. Segundo, la labor que se espera del nuevo presidente de la Autoridad Portuaria, Fernando Menéndez Rexach, al que atribuyen un temperamento sosegado, pero peleón con la actividad comercial del puerto y con la consecución de nuevos tráficos. Y tercero, la ampliación definitiva, la del gran dique exterior, que permitirá concentrar el puerto sucio -el de graneles- en los nuevos desarrollos, dejando así para el resto de mercancías holgados espacios. Pero también hubo causas recientes por las que se produjo una aniquilación de toda mercancía general, todavía en recuperación: la huelga de estibadores, la que Fernando Palao disparó con la probable intención de mejorar el puerto, resultó mucho bocado para poco papo, o para poco pope, ya que Taboada era el hombre que sabía demasiado de puertos y una especia de tótem del socialismo español en esta materia. Así pues, La Osa es el erial donde caben hasta los circos más grandes del mundo. Resulta curioso advertir que incluso hubo personas en el Ayuntamiento de Paz Fernández Felgueroso que se preguntaron cómo Palao aceptó la petición municipal de espacios para el Circo del Sol. Es decir, una cosa es un puerto y sus tinglados, y otra cosa son las explanadas para los saltimbanquis. Pues bien, Palao Taboada podrá mostrarle todas estas maravillas a Magdalena Álvarez, las circenses y las otras. No obstante, es justo reconocer que en el ex presidente portuario se ha podido operar una interesante reacción que ahora estaría beneficiando a Gijón. Cuando José Luis Rodríguez Zapatero -tras intercambiar con él guiños y carantoñas en un mitin celebrado en Gijón- le llamó a las alturas del Ministerio de Fomento, sucedía que El Musel ya estaba vacío por lo de la huelga, de manera que Palao partió hacia Madrid en un momento muy triste. Sin embargo, aseguró que llevaba a Gijón y a Asturias en el alma, y que una insignia del Principado siempre luciría en su solapa. De ahí se deduce que ahora estaría empujando desde Madrid como un campeón para que nada malo le suceda a la venidera ampliación de El Musel. De hecho, ya se ha anunciado para dentro de un mes el arranque de la tramitación del proyecto. De manera que reconózcasele al César lo que es del César. En cuanto a la Ministra, serán tantos los prodigios que contemplará el día de San Pedro en Gijón que tal vez no haya tiempo para que Felgueroso le muestra el espacio portuario del futuro balneario. Mejor así. Con lo del circo ya tendrá de sobra.