El hidrógeno, el nuevo carbón de Asturias

 

La Nueva España

El Principado quiere ser un polo del combustible “verde” porque su cadena de producción genera actividad y empleo, y puede ser la llave para afianzar una siderurgia sin emisiones

Pablo Castaño

Oviedo | 28·02·21 | 04:30 | Actualizado a las 05:14

 

 

 

Un parque eólico de Villanueva de Oscos. | Luisma Murias

Asturias quiere mover su reconstrucción económica con hidrógeno “verde”. 

La región que durante dos siglos se alimentó de carbón aspira, con el maná de los fondos europeos, a cambiar de dieta y ser un polo del combustible ecológico porque, más allá de contribuir a la necesaria descarbonización, la cadena de valor del hidrógeno puede tener un importante efecto arrastre en generación de nueva actividad y empleo. Además, puede ser la llave para alcanzar una siderurgia sin emisiones, lo que ayudaría a garantizar la supervivencia en Asturias de un sector con 5.000 empleos directos.

El Gobierno del Principado destaca que de los 115 proyectos que se manejan en la región vinculados a los fondos europeos, 24 están ligados a toda la cadena de valor del hidrógeno, desde la producción al consumo, pasando por la distribución, el almacenaje y la fabricación de componentes para su generación. “Tenemos todas las piezas y ahora hay que encajar el puzzle”, resume Belarmina Díaz, directora general de Energía, Minería y Reactivación del Principado. De llevarse a cabo todos esos proyectos, supondrían una inversión en Asturias de más de 3.000 millones. “El reto es conseguir producir hidrógeno a precios competitivos”, señala Díaz, consciente de que esa será la clave para que grandes plantas industriales como las de ArcelorMittal inviertan para cambiar el carbón por el hidrógeno en sus procesos productivos.

 Hunosa y Duro proyectan una planta de hidrógeno con energía solar y agua de mina

Hunosa y Duro proyectan una planta de hidrógeno con energía solar y agua de mina

El interés por el hidrógeno no es exclusivo de Asturias. En toda España hay proyectos con la caña puesta en la riada de los fondos europeos. La mayoría liderados por grandes compañías energéticas. Así Iberdrola tiene 53 proyectos en cartera, Endesa 23 iniciativas y Enagás, junto con 50 socios distintos, tiene 30 en su plan hasta 2026. “No creo que todos lleguen a aprobarse”, reconoce Antonio Llardén, presidente de Enagás. “Quizá no todos los proyectos que tenemos en Asturias tengan cabida en los fondos europeos, pero hay otras vías de financiación. Lo importante es tener los deberes hechos y que cuando salgan las convocatorias tengamos proyectos viables y competitivos. Tenemos capacidad y un esquema de proyectos en toda la cadena”, destaca Berlarmina Díaz.

La preparación.

Los primeros pasos para confeccionar ese esquema se dieron en la Mesa Regional del Hidrógeno, coordinada por la Fundación Asturiana de la Energía y de la que ya forman parte 37 entidades y empresas, entre ellas Renfe, Enagás, Hunosa, EDP, ArcelorMittal, Capital Energy, Nortegas, Duro Felguera, Hidritec, Iberdrola, Abengoa, Imasa, Idesa, Safier-ingenierie, TSK, Gonvarri, Navec, Sacyr-Fluor, Nippon Gases, Repsol, Engie, Idonial, Air Products, Carburos Metálicos y Thyssenkrup. En esa mesa, con apoyo de una asistencia técnica financiada por la UE, se fueron madurando las ideas y muchas se han convertido el proyectos al calor de los fondos europeos.

El hidrógeno.

No es una fuente de energía, como puede ser el carbón, permite almacenarla y liberarla posteriormente de forma controlada. Hace la misma función que una batería. El impacto medioambiental del uso del hidrógeno depende de las fuentes de energía empleadas para su obtención. Si esas fuentes son renovables, es hidrógeno “verde” libre de emisiones, por el que apuesta Asturias para avanzar en su descarbonización.

Las fuentes renovables.

En el Principado se manejan, al menos, cuatro proyectos de plantas de producción de hidrógeno “verde” y en al menos dos de ellas se obtendrá a partir de agua, mediante un proceso de electrólisis que separará en hidrógeno y oxígeno la molécula de agua. Para lograr esa disociación se necesita una importante cantidad de energía, por lo que los proyectos de plantas de producción de hidrógeno “verde” van ligadas a potentes instalaciones de generación renovable. Nartugy y Enagás pretenden instalar una planta de electrólisis en El Musel y para alimentarla proyectan la instalación de un parque eólico marino flotante de 250 MW en la costa asturiana (sería el eólico de mayor potencia de la región y el primero marino) y otro parque terrestre de 100 MW. Además, Capital Energy, la compañía que más parques eólicos tienen en tramitación en Asturias, estudia vincular algunos a proyectos de producción de hidrógeno. En este aspecto Asturias tiene ventaja con respecto a otras regiones del Norte porque dispone de mejores recursos de viento tanto para la eólica marina (cuyo potencial decrece a media que las instalaciones se acercan al Golfo de Vizcaya) como para la terrestre y además el Principado pretende aumentar las zonas no excluidas para favorecer la expansión incluso en el centro de la región. No obstante, para producir hidrógeno “verde” se pueden utilizar otras fuentes renovables como la biomasa. Menos posibilidades en el Norte de España tiene la solar, salvo que se hibride con otras fuentes. Es lo que pretenden hacer Hunosa, Duro Felguera y Nortegas, con un proyecto de generación de hidrógeno en las Cuencas a partir de energía solar fotovoltaica y agua de mina, y que aprovecharía los recursos y conocimientos de Hunosa en geotermia.

Las plantas de producción.

Además de las plantas de hidrógeno que promueven Naturgy-Enagás y Duro-Hunosa-Nortegas, está el proyecto de Iberdrola para instalar otra en las inmediaciones de la central térmica de carbón de Lada. EDP maneja un cuarto proyecto que podría encajar en las centrales de Soto de Ribera o de Aboño, donde dejará de producir electricidad con carbón.

Los componentes y la ingeniería.

El despliegue de plantas de hidrógeno y de las instalaciones de renovables asociadas será una gran oportunidad para la desarrollada industria asturiana de los materiales, de los componentes (en la región hay referentes mundiales como Windar) y de la ingeniería (con fuerte peso en Asturias). Entre los 24 proyectos vinculados al hidrógeno que aspiran a los fondos europeos figura uno de desarrollo tecnológico de electrolizadores (la tecnología para obtener el hidrógeno del agua). El clúster del metal asturiano, Mataindustry4, trabaja en la identificación de oportunidades.

La distribución.

Duro-Hunosa-Nortegas y Natugy-Enagás quieren explorar la inyección de hidrógeno en redes de gas en Asturias. La mezcla gas-hidrógeno beneficiaría a industrias locales de difícil electrificación, que podrían avanzar en decarbonización sin inversiones. Enagás también participa en un proyecto europeo, junto a otras diez compañías de infraestructuras, para crear una red europea troncal dedicada exclusivamente al transporte de hidrógeno. Una de las líneas atravesaría Asturias de Este a Oeste, pasando por el puerto de El Musel.

Almacenamiento y exportación.

Enagás y Naturgy pretenden utilizar instalaciones de la regasificadora de El Musel como almacén del hidrógeno producido en Asturias y en la planta que promueven en La Robla (León). Desde El Musel el hidrógeno podría exportarse en barco al Norte de Europa.

El consumo en transporte.

Empresas como la cooperativa Casintra proyectan usar hidrógeno para mover sus camiones, Para abastecer vehículos con pila de combustible, Naturgy promueve la construcción de una hidrogenera en Granda, en Siero.

El consumo en la industria.

Los proyectos de plantas de hidrógeno de Asturias están destinados principalmente a contribuir a la descarbonización de la gran industria. Naturgy y Enagás apuntan directamente al sector de la siderurgia. Desde ArcelorMittal se ve “con interés” el desarrollo del hidrógeno en Asturias. A principios de mes la compañía comenzó a inyectar gas de las baterías de coque con alto contenido de hidrógeno en el hormo alto B de Veriña para reducir emisiones de CO2. Es una solución de hidrógeno “gris” (no obtenido con renovables) que desde la compañía se describe como “una ruta tecnológica que se ampliará posteriormente al uso del hidrógeno verde cuando se disponga de amplios suministros a precios asequibles”. Es el reto del precio al que se refería la directora general de Energía del Principado. Mientras, ArcelorMittal avanza en el desarrollo de una tecnología que implica el uso de hidrógeno “verde” en el proceso de reducción directa del mineral de hierro en acería eléctrica y en el horno alto. La pretende aplicar a partir de 2023 en Hamburgo, en Alemania.

El Colegio de Ingenieros de Minas aplaude la ampliación de las zonas para parques eólicos

El Colegio Oficial de Ingenieros de Minas del Noroeste de España aplaude la decisión del Gobierno de Asturias de revisar las directrices de ordenación del territorio para la instalación de parques eólicos con el objetivo de permitir su expansión incluso en el centro de la región, aunque siempre respetando los criterios medioambientales y de sostenibilidad. Fuentes del Colegio de Ingenieros de Minas señalaron que el contexto de transición energética y “el rápido avance asociado a las mejores tecnológicas, como por ejemplo, en el caso de la energía eólica de bajo recurso, aconsejan trabajar en una nueva estrategia de ordenación de esta energía renovable en la región, de manera que permita potenciar y crecer una industria tractora en nuestra comunidad”. El Colegio destaca que en Asturias se encuentran, entre otras, varias empresas altamente especializadas en el diseño y construcción de aerogeneradores, estructuras flotantes, “epecistas” y consultoras especializadas en energías renovables, “que constituyen por sí mismas un sector tractor de actividad económica y que deben ser claves en la estrategia futura de creación de empleo y valor económico” en Asturias. “Desde el Colegio Oficial de Ingenieros de Minas del Noroeste de España, aplaudimos que esta legislación sea revisada con objeto de favorecer el crecimiento y extensión de las zonas de posible implantación de instalaciones eólicas, siempre respetando los más estrictos criterios medioambientales y de sostenibilidad”, afirmaron fuentes del Colegio.