Puertos sostiene ahora que El Musel se debía haber ampliado sin sobrecostes

 

 
Fernando Menéndez Rexach, a la derecha, junto a su abogado, Agustín Azparren. / IÑAKI MARTÍNEZ

Fernando Menéndez Rexach, a la derecha, junto a su abogado, Agustín Azparren. /IÑAKI MARTÍNEZ

Recurre ante el Tribunal de Cuentas la absolución de Rexach y Díaz Rato, y pide que abonen 135 millones por «una irregularidad gravísima»
RAMÓN MUÑIZGIJÓN.Martes, 14 enero 2020, 00:45
La batalla judicial por la ampliación de El Musel se juega en tres frentes. En Asturias, el Tribunal Superior de Justicia (TSJA) mantiene una causa en la cual los constructores de la UTE Dique Torres reclaman más dinero. La Audiencia Nacional, por su parte, acaba de ordenar celebrar un juicio penal para aclarar indicios que sugieren que los directivos del Puerto y los de las empresas incurrieron en prevaricación y fraude a la administración. El tercer escenario es el Tribunal de Cuentas, donde una inspectora y una magistrada concluyeron que el sobrecoste no menoscabó las arcas públicas, tesis contra la que se siguen manifestando la Fiscalía y Puertos del Estado.
Ambos han recurrido la sentencia de noviembre que absolvió al expresidente de El Musel, Fernando Menéndez Rexach, y su ex director general, José Luis Díaz Rato. Reiteran así la demanda para que los señalados pongan de su bolsillo 135 millones. Ese es el dinero que, según las acusaciones, fue abonado a las constructoras en un sobrecoste que no habría seguido los cauces legales.
Los recursos que acaban de interponer vuelven al núcleo de la controversia. El contrato de obras preveía que la mayoría del material de relleno del nuevo dique se lograra de la cantera de Aboño, propiedad de HC, pero llegado el momento la hidroeléctrica vetó el paso al levantar en la zona una planta desulfuradora. Las defensas de Menéndez Rexach y Díaz Rato sostienen que, para que el mar no se comiera lo ya avanzado, se aprobó un acta de precios nuevos para financiar los costes que suponían a la UTE ir a por el material pétreo más lejos de lo calculado. La sentencia que los absuelve admite que el modificado que amparaba ese sobrecoste no se aprobó hasta casi cuatro años después, pero que, a fin de cuentas, se pagó lo que valía el trabajo, de ahí que descarte perjuicio al erario.

La impugnación reitera que la UTE debía asumir el precio de ir más lejos por la piedra

El Abogado del Estado, que representa a Puertos del Estado, niega la mayor. «El exceso de pago del precio se adopta contraviniendo el contenido del contrato en el que se había establecido que la aportación de materiales era a riesgo y ventura del contratista», indica. Siendo así, «no puede existir ningún tipo de interés público en satisfacer un precio superior al pactado por una imprevisión del contratista», dice. «Lo correcto y procedente, en principio, hubiera sido la aplicación de las disposiciones contractuales en sus justos términos», mantiene.
Puertos del Estado, que en su día dio por bueno el sobrecoste, mantiene ahora que «lo cierto es que el desarrollo y ejecución de las obras se podría haber llevado a cabo con el cumplimiento de las cláusulas contractuales y la normativa aplicable». La acusación refuta así la absolución de Rexach y Díaz Rato en una sentencia donde «de manera sorprendente» la magistrada «pone de manifiesto una irregularidad gravísima en la gestión administrativa y financiera del contrato sin darle ninguna importancia a los efectos de la producción de una responsabilidad contable». Sería una «contradicción» de la absolución.
En última instancia, la sentencia de noviembre entiende que no poder aprovechar la cantera de Aboño fue un problema «sobrevenido», algo que rechazan el Abogado del Estado y la Fiscalía. En su recurso, el Ministerio Público recuerda que ya el Boletín Oficial del Estado de enero de 2004 publicó la licitación de la planta desulfuradora, es decir, un año antes de que se adjudicara la ampliación de El Musel. «No constituye desde ningún punto de vista una circunstancia nueva o imprevista, sino por el contrario, conocida y previa», recrimina el fiscal. Como el Abogado del Estado, dice que incluso si se vuelve a absolver a Rexach y Rato, las sospechas tienen fundamento como para no condenar en costas a la acusación.