Bruselas dispone de dos meses para autorizar la entrega de las ayudas a la autopista del mar

 

 

 

 
LOS FONDOS PARA UNA INFRAESTRUCTURA VITAL

15 de mayo

Es el último trámite que falta para comenzar a transferir a Suardíaz los 23 millones aportados por España y Francia -La Comisión Europea lleva meses a la espera de la documentación gala

a. otero m. castro | vigo / gijón 14.05.2015 | 06:40

Un camión embarca en un buque de Suardíaz atracado en Vigo. // FdV
Un camión embarca en un buque de Suardíaz atracado en Vigo. // FdV
 

La transferencia de la subvención aportada por España y Francia a la autopista del mar de Vigo podría materializarse en un máximo de dos meses. La Comisión Europea dispone de este plazo para autorizar el inicio de la entrega de los 23 millones que recibirá en total Suardíaz, concesionaria de la ruta que sin apoyo financiero explota desde el pasado enero con tres frecuencias semanales entre Bouzas y Nantes-Saint Nazaire. El organismo europeo lleva meses a la espera de que los responsables de Transportes galos remitiesen la misma documentación exigida a sus homólogos españoles, aunque a estos no hizo falta apremiarles. Un retraso que alimentó la sospecha sobre una supuesta reticencia de los franceses a liberar la partida comprometida, y que en la práctica hasta ahora mantuvo bloqueado el último trámite administrativo para que la conexión opere con la consideración oficial de "autopista del mar", cuya ayuda estatal la UE aprueba a condición de que contribuya a retirar el tráfico pesado de las carreteras.

Cumplimentada toda la tramitación por parte de los estados, a partir de ahora la pelota queda sobre el tejado de la Comisión Europea. La falta de subvención no impidió que la naviera reforzase la línea que desde hace años une ambos puertos -con un segundo barco y una frecuencia más, la tercera- "por su cuenta y riesgo", como así lo admitió en una entrevista a este periódico el presidente de Puertos del Estado, José Llorca. Una decisión que la compañía atribuyó a una estrategia comercial, de modo que cuando llegase la ayuda contase ya con una bolsa importante de clientes. Su consejero delegado, Juan Riva Francos, tampoco parecía preocupado por la subvención. Al menos al principio. "No tengo por qué dudar de la palabra de la ministra de Fomento", razonaba delante de Ana Pastor en la inauguración de la línea, el pasado 19 de enero en Bouzas. Sin embargo, meses después y sobre todo ante la actitud de Francia, comenzó a temer por el retraso.

Con la situación desbloqueada, y si Bruselas no detecta problemas en la documentación de ambos países, Suardíaz podría contar con el dinero este verano. O al menos con una parte. Según fuentes conocedoras de la tramitación comunitaria, tanto el procedente de Europa -3 millones del programa Marco Polo- como el aportado por los estados -23 millones- se transferirá "progresivamente" durante los cuatro años, ampliables a otros siete, que fija la concesión.

La resolución de este trámite final sobre la autopista del mar de Vigo se produce al día siguiente de que el presidente de Puertos del Estado contactase por videoconferencia con responsables de Transportes de Francia. Esta cita trató como principal cuestión la autopista marítima que perdió Gijón el pasado septiembre tras abandonar el servicio la naviera concesionaria, LD Lines. Según pudo saber este periódico, esta compañía dispone de un mes para aclarar si está dispuesta a reanudar la línea que dejó una vez agotadas las ayudas o si se renuncia de forma oficial y vende sus acciones a otro operador interesado. Como así parece estarlo Juan Riva Meana, familiar del consejero delegado de Grupo Suardíaz aunque ajeno a esta empresa. Es la única oferta formal presentada ante Puertos del Estado, si bien en las últimas semanas, LD Lines ha celebrado reuniones con otras navieras, entre ellas, Brittany Ferries.

 

COMENTARIOS DE AEMC

Europa debería examinar con un mínimo rigor este montaje forzado en contra de las que en principio son las reglas de juego de las Autopistas del Mar. Desmantelar una línea consolidada, aunque probablemente torpedeada, para montar otra competidora en contra del sentido común, aunque solo fuese  por respeto al, contribuyente, que es quien aporta los cuantiosos fundos públicos destinados a este tipo de operaciones, no debería ser objeto de acuerdo político.  Pero en este caso  estrategias electorales y afinidades políticas parecen darse la mano.

El silencio de unos, apoltronados desde su llegada al poder, y las presiones de otros, habituados a determinados tipos de prácticas, terminan por converger dando lugar este tipo de operaciones indecentes, que en ningún caso se compensan con promesas electoralistas inconsistentes y acuerdos de supuesta videoconferencia.

La España naval de "Tatachundi Lerchundi" también es este caso parece estar presente.