laya de Gijón.- San Lorenzo y las grandes mareas

San Lorenzo y las grandes mareas

 

12.03.2015 | 09:02

San Lorenzo y las grandes mareas
San Lorenzo y las grandes mareas

José Antonio Madiedo

Con la llegada de la primavera, el sol se encuentra más cerca de la tierra, y coincidiendo con la enfilación

del sol, la luna y la tierra,(mareas zizigias) las mareas alcanzan mayores niveles de lo habitual. Así está previsto que ocurra entre los 18 y 23 de este mes de marzo. La mayor altura de marea se espera  el día 20, con un coeficiente previsto de 116, sobre un máximo posible de 120  El coeficiente de marea expresa la relación entre la altura de la pleamar y la unidad de altura, que a su vez expresa la diferencia entre la pleamar sicigia media y la pleamar media.

El coeficiente se calcula para condiciones normales, puesto que la presión, la temperatura, el viento, y otros factores pueden alterar los valores previstos.

Lo deseable es que no coincida un temporal con las próximas mareas, porque la merma de arena que sufre la playa de Gijón,  facilitaría que las olas llegasen con toda su energía al muro de cierre de la playa, causando graves daños estructurales, como viene ocurriendo con cierta frecuencia.

El Musel y la playa.

La UTE dique de Torres utilizó más de 20 millones m3 de arena, en las obras de ampliación. Más de la mitad de ese material se extrajo frente a la playa de Gijón, lo que da origen al deslizamiento de la playa hacia las grandes fosas practicadas por el dragado en el lecho marino.

Los cambios registrados en el relieve y naturaleza facial de los fondos afectados se puede determinar con gran precisión con las tectologías actualmente disponibles (GPS, ROB, scanners, sonar multibanda, ecosondas, etc.). La Autoridad Portuaria cuenta con profesionales cualificados para analizar e interpretar correctamente esos datos, que por supuestas razones políticas aún no se han hecho públicos.

Otros casos similares.

Los efectos dañinos de los grandes dragados sobre los arenales próximos han quedado patentes en la playa de Salinas tras las obras realizadas en la bocana de la ría de Avilés y en playa de las Arenas, Musquiz (Vizcaya), tras los dragados realizados para rellenar las obras del superpuerto de Bilbao.

El problema no está en la playa sino en el lecho marino.

El origen del problema no está en la playa, sino en los fondos marinos saqueados por los dragados. Mientras se no recuperen determinados perfiles de equilibrio (los datos batimétricos son imprescindibles para conocer las alteraciones registradas) y no se estabilicen esos fondos, de poco servirá seguir polemizando sobre el estado de la playa.

Los temporales cambian los sedimentos de lugar, pero no generan pérdida neta de arena, como ha ocurrido con los dragados destinados a rellenar los bloques y los explanadas de El Musel.

¿Se está registrando una pérdida neta de arena o se trata de la fase baja de un ciclo?.

Una forma simple de medir si la playa está perdiendo arena es comparar la playa seca actual, en las pleamares zizigias,  con la que había en similares circunstancias desde la construcción del muro (1912) a los años 60.  En ese periodo, salvo casos excepcionales, siempre permanecía en seco más de una o dos hectáreas de arena. Actualmente, no es así. Hay datos más que suficientes para demostrarlo.

Una pregunta que espera respuesta.

¿Por qué se autoriza la extracción masiva de arena para relleno en zonas portuarias o pegadas a la costa, cuando hay constancia que provocan grandes daños medioambientales, económicos y sociales?

¿Se ha indemnizado adecuadamente a todos los perjudicados por los daños causados a la playa de Gijón?

Las decisiones políticas deberían ser siempre responsables. El interés general debería ser prevalente.