Gobierno destina casi 10 millones a proteger la costa del cambio climático

 

 

 

 

 
Madrid/Oviedo, 11 mar (EFE).- La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina ha presentado hoy la estrategia española de adaptación al cambio climático, centrada en proteger la costa del calentamiento y restaurar los estragos ya causados con 40 actuaciones dotadas de 9,5 millones de los que 200.000 euros se destinarán al litoral asturiano.

El denominado Plan de Impulso al Medio Ambiente para la Adaptación al Cambio Climático (PIMA Adapta) supone el primer paquete de medidas que España dedica a paliar los daños que el cambio climático ha provocado en diferentes partes del país y a prepararse ante los que previsiblemente están por venir.

"España es un país muy vulnerable al cambio climático por su condición de península", ha subrayado García Tejerina, quien ha asegurado que esta estrategia nace "con vocación de continuidad" y con el objetivo de "minimizar impactos" para que "nada ponga en riesgo el crecimiento verde" del país.

El Plan cuenta con una dotación total de 12,1 millones para 46 acciones que empezarán a desarrollarse en abril y que, según ha señalado la ministra, han sido seleccionadas teniendo en cuenta "las zonas donde hay estudios que dicen que hay que actuar" prioritariamente.

La mayoría de los proyectos están repartidos entre las comunidades de Cantabria, Asturias, Galicia, País Vasco, Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía, Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla.

En el caso del Principado los fondos se destinarán a la estabilización de la línea de costa en La Isla (Colunga), el acondicionamiento y mejora de accesibilidad de pasarelas peatonales de El Espartal (Castrillón) y a la protección y restauración de la playa de La Ñora, entre Gijón y Villaviciosa.

Entre las actuaciones explicadas por la ministra se incluyen trabajos de regeneración de playas dañadas por los temporales, restauración de dunas, marismas y humedales, estabilización de las partes bajas de los estuarios y obras de protección que reduzcan la erosión.

Parte de los proyectos costeros irán destinados a mejorar la investigación y el conocimiento en adaptación al cambio climático, y a acciones de concienciación.

Junto a los citados proyectos, Garcia Tejerina ha avanzado que el Gobierno tiene ya en fase de evaluación ambiental la Estrategia de Adaptación de la Costa, que preveía la reforma de la Ley de Costas aprobada en 2013.

Al margen de costas, el PIMA Adapta recoge tres actuaciones en dominio público hidráulico dotadas con cerca de 1,7 millones, dos de las cuales se desarrollarán en Castilla y León, donde se restaurará la laguna de Lastras de Cuéllar y Hontalbilla, en Segovia (700.000 euros), y el río Ucero, en la provincia de Soria (610.000 euros) para reordenar las antiguas defensas contra inundaciones.

El tercer proyecto pasa por poner en marcha los trabajos necesarios para declarar Reservas Naturales Fluviales, tal y como recogen los planes hidrológicos.

A los Parques Nacionales irán otros 900.000 euros, repartidos en tres proyectos: uno para restaurar y crear nuevos hábitats para los anfibios, el grupo de vertebrados más sensible al calentamiento; otro para desarrollar un sistema de detección temprana de especies invasoras, el gran azote de la biodiversidad; y un tercero para gestionar la adaptación de las masas forestales.

Representantes de los ecologistas presentes en el acto, como Theo Oberhuber o Santiago Martín Barajas, ambos de Ecologistas en Acción, han valorado esas actuaciones "tan necesarias" en Parques Nacionales, aunque han criticado que esta estrategia no aborde el problema más grave que sufre España debido al cambio climático: la pérdida de recursos hídricos.

Martín Barajas ha explicado que, según un estudio de Ecologistas en Acción, España ha perdido, de media, el 14,5 % de sus recursos hídricos disponibles en los últimos 15 años, sin que haya habido un cambio significativo en las precipitaciones, debido a la evaporación del agua causada por el aumento de temperatura, "especialmente en la primavera, que es cuando más suele llover".

Esta pérdida ha sido mayor en cuencas como la del Segura, que perdió el 40 % de sus recursos hídricos en ese periodo, o en la del Ebro (un 20 %).

El portavoz de Ecologistas en Acción ha incidido en que este plan "debería haber contemplado una reducción del consumo de agua para adaptarse a los recursos disponibles".

Esa reducción debería afectar, a su juicio, a la actividad que más agua consume en España: el regadío, que debería haberse reducido de las 3,6 millones hectáreas actuales a 3 millones para adaptarse a esta falta de recursos hídricos.