LA EMPRESA RMD CAMBIA EL MUSEL POR BARCELONA Y VIGO PARA SACAR SUS PRODUCTOS - COMENTARIOS DE AEMC

    E. C./GIJÓN   La empresa leonesa RMD ha abandonado las instalaciones de El Musel y desde hace unos meses opera en los puertos de Vigo y Barcelona, tanto para embarcar sus productos como para recibir contenedores con hierro, aluminio, cobre, triturado de neumáticos y plásticos. Esta firma había llegado a embarcar en El Musel hasta el 40% de su producción de productos reciclados, pero ha decidido dejar las instalaciones portuarias por lo que consideran desinterés de la Autoridad Portuaria de Gijón por su actividad, así como por no haber sido consultada sobre la idoneidad o ubicación de un puerto seco en tierras castellano-leonesas, que podrían utilizar con asiduidad.

De esta manera, una firma que podría dinamizar el tráfico de contenedores en El Musel, un sector que la Autoridad Portuaria gijonesa trataba de potenciar últimamente, decide abandonar el puerto local por falta de una comunicación fluida con las autoridades portuarias.


Además, RMD, que fabrica recauchutados para suelos de parques infantiles, césped artificial y otros materiales similares procedentes del reciclaje, ha anunciado su intención de reordenar sus fábricas en León y pasará a construir en esa provincia una instalación de molinos trituradores, que hasta ahora realizaba en colaboración con una empresa asturiana.


Esta empresa leonesa ha pasado de tener sólo cinco empleados en 1991 y una facturación de 150.000 euros anuales a más de 130 trabajadores y una facturación de 55 millones de euros en el presente año    

COMENTARIOS DE AEMC  

Hay que plegarse ante lo evidente: una cosa es tirar bloques al agua; o sea, construir espigones y otra, muy distinta, captar y mantener tráficos. El Musel, hasta ahora,  responde mucho más al concepto clásico de JUNTA DE OBRAS DEL PUERTO que al de una pretendida "AUTORIDAD PORTUARIA".  

Los puertos españoles son meros recaudadores, por vía tarifa, de grandes sumas de dinero, dinero que no se genera en base al incesante y superfluo crecimiento de las infraestructuras portuarias, sino que lo generan  los intercambios comerciales y las industrias que dependen de otros ámbitos industriales y comerciales. En España tenemos un exceso de infrestructuras portuarias, un evidente derroche de recursos escasos en infrastructura ociosa. En Europa, en la Europa industrializada, en la Europa rica, la relacion entre mercancías movidas e infraestructuras disponibles es mucho más equilibrada que la de España. Algo que debería ser tenido en cuenta por quienes apoyan la politica del hormigón y las grandes constructoras.   En Asturias se quiere hacer creer a la opinion publica que los tráficos portuarios del EL Musel están creciendo de forma espectacular; sin embargo, se ocultan los trasvases desde el puerto de Avilés al de Gijón. Los productos que salen por Gijón no lo hacen por Avilés, y viceversa.  LaS Autoridades Portuarias de Asturias siguen viviendo del tráfico cautivo y de convertir a Aviles en una cloaca de productos tóxicos y peligrosos. Analícense y clasifiquénse según el Código Internacional de Mercancías Peligrosas los productos que se manejan a través del puerto de Avilés.   La Autoridad Portuaria ha perdido a la mejor naviera del mundo: la Maersk. Y en buena medida, lo ha perdido  por convertir a El Musel en un puerto cobaya. Es posible que hubiese razones para desmontar a ciertos grupos atrincherados en posiciones de privilegio laboral injustificado, pero el camino evidentemente debería haber sido otro. El Musel ha pagado por ese ensayo reductor un peaje excesivo, un tributo del que tardará años en recuperarse.  Bienvenido sea el superpuerto, pero no se olvide que los superpuertos vacíos lo que producen son gastos. La sociedad astruriana debe exigir a las Autridades Portuarias que sean más eficiencietes en su gestión, más responsables en la utilizacion de recursos escasos, más profesionales a la hora de competir en un mercado abierto, en un mercado en el que se requiere ofrecer algo más que sintonía con las grandes constructoras.   Los medios se han preocupado de conocer el significado de los puertos y esa es una de las claves para que la pólitica portuaria experimente el cambio necesario.