Las cofradías pontevedresas lanzan un SOS a la Administración porque sus ingresos han caído un 85%

 

Se sienten abandonadas porque quedan al margen de las ayudas a pesar de estar manteniendo abiertas la lonjas y realizando servicios que corresponden a Marina Mercante o el ISMREDACCIÓN / LA VOZ 09/05/2020 05:00 H

Mientras las capitanías marítimas están cerradas, no hay atención presencial en las delegaciones del Instituto Social de la Marina y las gestorías no dan abasto, las cofradías de pescadores continúan operativas abriendo las lonjas para que pueda haber abastecimiento de alimentos, despachando barcos para que puedan ir a pescar y tramitando ERTE de los armadores, tripulantes y mariscadores para que puedan tener ingresos en este cese de actividad. Y, sin embargo, no se ha tenido en cuenta que estas corporaciones de derecho público colaboradoras de la Administración han tenido pérdidas de ingresos brutales y se están viendo en dificultades para pagar la luz, el teléfono e, incluso, las nóminas de ese personal que ha cubierto la ausencia de funcionarios en los servicios públicos. Aunque la situación es extensible a todos los pósitos, han sido los de la Federación de Cofradías de Pontevedra los que se han decidido lanzar un SOS «á Administración e os políticos», toda vez que han sufrido una pérdida brutal de ingresos -que cifran en un 85 %- y no tienen líneas de apoyo a las que recurrir. «En ningún momento se tratou de articular liñas de axudas directas, deixando ás cofradías abandonadas e desamparadas».

No hay apoyos por parte del Gobierno estatal ni del autónomo, y no encuentran encaje en las ayudas europeas, que solo reconoce a las organizaciones de productores (OPP). Por eso los pósitos se sienten abandonados y utilizados, pues «só lles interesan con fins electorais ou para botar man da súa capacidade e experiencia para facerlle fronte a desastres como a pandemia ou o Prestige». Si estos no interceden por su «viabilidade económica, algunhas delas poderían verse abocadas ao peche», un escenario que llevaría a los patrones mayores a preguntar «a quen se lles dan as chaves».

 

Aunque las críticas de las cofradías van para todas las Administraciones, centran sus reproches en la Diputación de Pontevedra, a cuya responsable han consultado la posibilidad de ampliar la convocatoria de subvenciones con los que el ente provincial financiar inversiones en los pósitos para hacer posible dedicarlas a cubrir gastos corrientes, al menos en el estado de alarma, y todavía no han tenido respuesta. El silencio no habría sentado tan mal si no fuese porque este desplante se suma a otros que no dan más que muestra de desprecio por la gente de mar, dicen.