El Sahara se formó por la contracción del antiguo mar de Thetys hace 7 millones de años

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ABC

Día 17/09/2014 - 19.00h
 

La desecación de ese mar, precursor del Mediterráneo, debilitó la acción del monzón africano provocando la expansión de las condiciones de aridez del desierto

El Sahara se formó por la contracción del antiguo mar de Thetys hace 7 millones de años
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El desierto del Sahara no siempre fue tal y como lo conocemos hoy. Hace millones de años fue una pradera verde salpicada de pantanos y lagos. Cómo y cuándo se convirtió este Sahara verde en el desierto cálido más grande del mundo, con 9,4 millones de kilómetros cuadrados, sigue siendo objeto de discusión en la comunidad científica. Aunque en los últimos años ha habido un amplio consenso en situar su aparición hace 2 o 3 millones de años, el reciente hallazgo de depósitos de dunas de arena con 7 millones de años de antigüedad sugiere que la formación del Sahara es bastante anterior a lo que se pensaba, aunque los científicos no habían encontrado un claro mecanismo de aridez para esa época.

Ahora, un estudio publicado en la revista «Nature», apunta a que la aridificación del Sahara puede haber ocurrido hace 7 millones de años y que ese proceso fue probablemente el resultado de la desecación y contracción del mar de Tethys -el antececesor de los modernos mares Mediterráneo, Negro y Caspio- durante el Mioceno final.

Los investigadores, liderados por Zhongshi Zhang, del Bjerknes Centre for Climate Research, en Bergen (Noruega), utilizaron simulaciones de modelos climáticos para demostrar que la desecación del mar de Tethys pudo haber debilitado sustancialmente el monzón africano de verano en el norte del continente, haciendo que las condiciones de aridez del desierto se extendieran por el norte de África, lo que llevó a la formación del desierto del Sahara aproximadamente hace 7 millones de años. Las simulaciones identificaron la etapa Tortoniense (hace 7-11 millones de años), dentro del Mioceno final, como el periodo crucial para la activación de ese mecanismo de aridez que fue «moldeando» el desierto.

Aparición de los primeros homínidos

Los autores también sugieren que la reducción del mar de Tethys hizo que el monzón africano fuera más sensible a los cambios en la orientación del eje de la Tierra con respecto al Sol, que posteriormente se convertiría en el principal motor de las fluctuaciones en la extensión del Sahara. Estos importantes cambios climáticos probablemente causaran también los cambios en la flora y fauna tanto de África como de Asia observados durante el mismo periodo, con posibles vínculos con la aparición de los primeros homínidos en el norte de África, apunta el estudio.