De las gélidas aguas de Alaska al cálido Mar Mediterráneo. Los ferris del Alaska Marine Highway, la autopista marina del estado de EEUU que opera a lo largo de su costa sureste, podrían acabar en aguas baleares si finalmente la naviera española Trasmapi los adquiere después de que haya sido la única empresa en pujar por ellos. El pasado mes de diciembre se abrió el plazo de ofertas, pero desde entonces solo esta empresa ha mostrado interés.

 

La compañía con sede en Ibiza, que opera entre la isla y la Península, pujó, en concreto, por los buques Fairweather y Chenega que cuentan con 15 años de antigüedad y que costaron en su momento 68 millones de dólares, según recoge la radio de Alaska KCAW. Su valor ahora está estimado en 5 millones por barco. El precio ofrecido por el único pujador, sin embargo, es menor, 4,6 millones de dólares por los dos; es decir, cerca de 5,4 millones menos de lo que el estado de Alaska esperaba recaudar.

 

Pese a que el precio inicial que esperaban obtener era 10 millones de dólares, Tom Mayer, responsable de la sección de adquisiciones del Departamento de Transporte de Alaska, afirmó que "el estado se reserva el derecho a negociar con el mejor postor al final del proceso de licitación". Es decir, podrían llegar a conformarse con menos y Trasmapi ampliar su flota a un precio bajo.

 
El pesquero vasco 'Ortze' es el primero de su tipo que navega en las aguas del País Vasco.

La empresa española busca en el mercado de segunda mano en plena crisis del sector turístico, pero lo podría hacer a precio de saldo. El precio ofertado por los 'fast ferris', además de estar por debajo de lo esperado por los propietarios, también está lejos del precio habitual en el mercado. Baleària, otra de las navieras españolas, completó hace unos días la compra de una de estas embarcaciones por 90 millones de euros (más de 109 millones de dólares). Si bien este 'fast ferry' no es de segunda mano y está propulsado por gas natural, el precio es casi 40 veces mayor que el ofrecido por Trasmapi por cada uno de los ferris de Alaska.

Además, no sería la única 'ganga' de Alaska con la que se haría Trasmapi. Más allá de la puja que está por resolver, la empresa española ya ha comprado por 411.000 dólares dos motores diésel de repuesto. Su oferta fue la más alta, por encima dela de Pacific Power Group, una empresa con sede en Portland, en el estado de Oregon. Alaska pagó en su momento 3 millones de dólares por esos motores y no había sido utilizados. A ellos se suma la entrega de un catamarán el pasado mes de septiembre, con el que Trasmapi amplió su flota actual.

Un sector en crisis por la Covid

El poder de compra de Trasmapi choca con la crisis en el sector por el parón de la actividad que ha provocado la pandemia de coronavirus. Uno de sus competidores, Naviera Armas, dueño de la empresa de cruceros Trasmediterránea y el operador de los trayectos entre las Islas Canarias, navega en aguas complicadas por su situación económica, en concreto su elevada deuda, que se ha visto agravada por las restrictivas medidas para frenar los contagios. La ayuda pública no se descarta y la naviera es una de las candidatas al fondo de rescate por la crisis de la Covid, inicialmente dotado por 10.000 millones de euros, en manos de la SEPI.

La situación es crítica en el sector también a nivel internacional y ha podido ser una de las posibles razones de que no haya habido más ofertas de compra para los ferris de Alaska. No obstante, la inestabilidad del mercado podría favorecer a la empresa española ya que el estado de Alaska tiene entre sus prioridades vender estas embarcaciones para reducir cuanto antes los costes de su servicio de ferris. Actualmente están en desuso pero tenerlos amarrados conlleva un coste de mantenimiento de algo más de 567.000 dólares al año.

Los ferris en venta fueron un orgullo ante los turistas en su estreno hace 15 años gracias a que cubrían distancias dos veces más rápido que otros vehículos de la flota, pero pronto tuvieron problemas y se convirtieron más en un quebradero de cabeza para el estado. Tras detectar defectos en sus motores, más tarde fueron repuestos, el consumo de combustible de estas embarcaciones resultó mucho mayor que otros, por lo que quedaron fuera de servicio, uno de ellos en 2015 y otro en 2019. Ante esta situación Alaska se esfuerza en encontrar una salida a estos ferris, que podrían acabar en España.

Trasmapi, denominada Servicios y Concesiones Marítimas Ibicencas, S.A. pertenece al grupo familiar Empresas Alonso Marí, que dirige su propio fundador Alonso Marí Calbet, y transporta cada año más de 1 millón de pasajeros. Además de la naviera, el grupo desarrolla otras actividades, desde hoteles a compañía de autobuses, todas ellas dentro del sector turístico, desde los años 60.