El Puerto de Bilbao se convierte en eje central del Corredor Vasco del Hidrógeno

 

 

 

El Estrecho digital

sábado 27 febrero 2021

Albergará una planta de producción de combustibles sintéticos y operará como hub logístico

 
 
 

En los próximos años el Puerto de Bilbao se va a convertir en el centro neurálgico del Corredor vasco de hidrógeno – Basque Hydrogen Corridor (BH2C), una iniciativa que cuenta ya desde su inicio con la participación de 78 empresas, instituciones, centros tecnológicos y de formación unidos en torno al desarrollo tecnológico y a la producción industrial del hidrógeno como combustible del futuro. Se trata de un proyecto de marcado carácter estratégico, de alcance global y referencia mundial, vinculado a la innovación y la sostenibilidad medioambiental, que contribuirá a la reducción de emisiones de CO2 y a desarrollar la economía de hidrógeno en torno al Puerto de Bilbao como núcleo neurálgico.

Esta decidida apuesta del sector energético y logístico vasco para liderar la producción de hidrógeno verde está impulsada por Petronor, junto a su primer accionista, Repsol. Cuenta con el apoyo del Gobierno vasco a través del Ente Vasco de la Energía (EVE), Diputación Foral de Bizkaia y Ayuntamiento de Bilbao, y contempla llevar a cabo inversiones por valor de 1.300 millones de euros durante el período comprendido entre 2021 y 2026 en 34 proyectos relacionados a esta iniciativa, que se estima generarán 1.340 empleos directos y cerca de 6.400 indirectos, dando un gran impulso a la recuperación de la economía en torno a una fuente de energía sostenible y fundamental para la lucha contra el cambio climático.

De la mano de la Autoridad Portuaria de Bilbao y su comunidad portuaria, el Puerto participa activamente en el Corredor Vasco del Hidrógeno – Basque Hydrogen Corridor. Por una parte, en la parcela de 46.700 metros cuadrados de Punta Sollana, Petronor construirá una de las mayores plantas mundiales de producción de combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde. Estos combustibles se producen utilizando agua y CO2 como únicas materias primas, pudiendo utilizarse en motores de combustión de coches, camiones o aviones, así como otras aplicaciones.

En una primera fase la inversión ascenderá a 67 millones de euros, con la previsión de que estas instalaciones se encuentren operativas a partir de 2024.

Posteriormente el proyecto se complementará con las Fases II y III, que se ubicarán junto a la primera y supondrán una inversión adicional de 76 millones de euros, consistiendo en una planta de generación de gas, de 10 megavatios de capacidad, a partir de residuos urbanos, como papel, cartón, plástico y textiles, lo que evitará utilizar combustibles tradicionales y propiciará la Economía Circular. Inicialmente, esta planta de pirolisis podrá procesar alrededor de 10.000 toneladas al año de residuos urbanos, cifra que puede ascender a 100.000 toneladas en fases posteriores. Este gas se empleará como combustible para la propia refinería.