Reganosa recurre la autorización al gasoducto que abastecerá la regasificadora de Gijón, terminada y paralizada desde 2012

 

 

 

La Opinión Coruña

24.02.2015 | 01:00

Reganosa, propietaria de la regasificadora de Mugardos, presentó un recurso ante el Tribunal Supremo contra la autorización del Gobierno al gasoducto asturiano El Musel-Llanera, esencial para que la planta de regasificación asturiana llegue a conectarse al sistema energético nacional. Reganosa, que tiene entre sus máximos accionistas al grupo Gadisa y a la Xunta, maniobra así ante una posible competidora, que se acabó de construir en 2012, pero permanece sin uso y por ahora sin fecha para entrar en servicio. Su apertura supondría concentrar dos instalaciones similares a dos horas y media en coche y 142 millas náuticas por mar. Además de la de Reganosa, existe ya otra planta regasificadora en Bilbao.

La sala de lo Contencioso del Supremo está instruyendo el recurso que Reganosa interpuso ya en marzo de 2014 contra una decisión del Consejo de Ministros del 13 de diciembre de 2013. En aquella fecha, el Gobierno desbloqueó la autorización del gasoducto El Musel-Llanera. El proyecto había sido frenado año y medio antes, al igual que la puesta en marcha de la regasificadora asturiana, dentro de los ajustes decididos por el Ministerio de Industria ante el incipiente déficit que presentaba el sistema gasista español.

Industria optó luego por reconsiderar la paralización del gasoducto a petición de Enagás, empresa promotora, y lo justificó asegurando que era necesario, no sólo para llegar a conectar la regasificadora de El Musel -su funcionamiento sería técnicamente inviable sin esa conducción-, sino para reforzar la garantía de suministro de gas natural en Gijón y Avilés. El gasoducto se autorizó y su construcción acabó a finales del pasado año, de modo que, según fuentes consultadas, una sentencia a favor de Reganosa tendría ahora efectos limitados. La regasificadora mugardesa sigue adelante en el Supremo y aportó a las diligencias un informe pericial elaborado en la Universidade de Santiago que cuestiona la tramitación del gasoducto asturiano. Las seis regasificadoras españolas que están activas operan desde hace años muy por debajo de su potencial, debido al descenso general de la demanda de gas natural y, en particular, a la asociada al funcionamiento de las centrales eléctricas de ciclo combinado, con niveles de producción también muy bajos.

El recurso de Reganosa trasciende en un momento de movimientos corporativos en el negocio de las infraestructuras gasistas. Enagás se ha hecho últimamente con participaciones muy relevantes en las plantas de Bilbao (50%) y de Sagunto (30%). La compañía pasa de ese modo a tener el control o ser accionista significativa de seis plantas españolas de regasificación (las dos citadas, más las situadas en Barcelona, Huelva, Cartagena y Gijón). La de Mugardos es la única que está fuera de la órbita de Enagás.