Canarias tendrá gas a mediados de 2018

 

 

 

La Opinión de Tenerife

La construcción de la planta de Granadilla generará unos 1.500 puestos de trabajo

ana martínez 18.02.2015 | 12:46

Instalaciones de la planta regasificadora que Enagás tiene en Huelva.
Instalaciones de la planta regasificadora que Enagás tiene en Huelva. LOT
 

La culminación del proceso de compra de Gascan por parte del gestor nacional Enagás ha clarificado el horizonte de la llegada del gas al Archipiélago. Tanto que ya tiene fecha. La compañía calcula que la planta de Granadilla de Abona estará en marcha en la segunda mitad de 2018. La de Gran Canaria, lastrada por el rotundo rechazo que ha suscitado, aún no tiene ni emplazamiento cierto.

A la regasificadora de Tenerife, en cambio, apenas le quedan pendientes "trámites menores", según han confirmado fuentes de Enagás, por lo que esperan poder comenzar las obras en el segundo semestre de este año. A ese plazo se suman los 36 meses necesarios para concluir los trabajos, lo que lleva a la segunda mitad de 2018, horizonte que maneja el gestor para la entrada del gas en las Islas. Entre los asuntos que quedan pendientes antes de iniciar la obra está la conclusión de la compra de los materiales y la contratación del personal.
Al margen de los beneficios de la llegada de este nuevo combustible –o de los problemas que sus detractores pronostican– la propia construcción de la planta supondrá un revulsivo económico para la comarca y para la Isla. Las previsiones de la UTE adjudicataria de las obras (formada por Técnica Reunidas y Acciona) pasan por contratar entre 1.300 y 1.500 trabajadores. La prioridad, además, será para los empleados canarios, excepto cuando se trate de puestos que requieran de una especialización extrema.

La actuación no es moco de pavo. El tanque que contendrá el gas en la planta de Granadilla tendrá una capacidad de 150.000 metros cúbicos. Para garantizar la seguridad, este depósito estará compuesto en realidad de dos: uno interno fabricado con una aleación de acero y níquel y uno externo de hormigón. Entre ambos irá una capa de materiales aislantes. De esta forma, la estructura queda preparada para soportar grandes impactos. Además, la instalación no genera ningún tipo de residuos.

En el tanque se verterá, a través de un conducto, el gas licuado de los buques metaneros (con capacidad de hasta 145.000 metros cúbicos) que llegarán al atraque del puerto de Granadilla. El gas se transporta en estos barcos a 160 grados bajo cero en estado líquido (ocupa mucho menos) y se descarga en las plantas de regasificación. En estas instalaciones, mediante un proceso físico, para el que se suelen utilizar vaporizadores con agua de mar, se aumenta la temperatura del gas y se transforma a estado gaseoso.

La planta tinerfeña tendrá una capacidad de emisión al sistema (para transportarlo hasta los usuarios) de 150.000 metros cúbicos a la hora en condiciones normales de temperatura y presión.

Sólo con el uso de este combustible en la producción de electricidad y tomando los datos de demanda de 2013 (los últimos disponibles para un estudio de proyección), la atmósfera de Tenerife se ahorrará anualmente la emisión de 1,12 millones de toneladas de dióxido de carbono. Cuando se consiga poner en marcha también la regasificadora en Gran Canaria, serán 1,17 millones más de toneladas de dióxido las que dejarán de ensuciar la atmósfera del Archipiélago cada año. En total, 2,24 millones de toneladas. Esta cantidad equivale a sacar de la circulación 450.000 vehículos o reforestar con 7,2 millones de árboles.

Una vez que la regasificadora de Granadilla funcione, las previsiones de Enagás en cuanto a puestos de trabajo se sitúan en el entorno de 50 empleos directos, más todos los indirectos que se deriven de los servicios que requiera la planta. Entre otros, seguridad, limpieza, mantenimiento o jardinería. Amén de los que se creen a raíz de la actividad del propio puerto.

La inversión prevista por parte de Enagás (tanto en Tenerife como en Gran Canaria) asciende a unos 300 millones de euros, pero el ahorro anual que se calcula con la puesta en marcha de cada una de ellas asciende a 152 millones de euros. De esta forma, la amortización será muy rápida, tan solo de dos años gracias a lo que dejaría de gastar el Estado en la subvención del fuel.

Por el momento, la regasificadora contará con un solo tanque, con idea de construir más en el futuro en función de las necesidades.
Enagás cuenta en la actualidad con tres plantas de regasificación en Barcelona, Cartagena y Huelva, y ha terminado la construcción de una cuarta en El Musel, Gijón.