Marina Mercante implica a los prácticos en el control del tráfico portuario

 

 

 

 

  • Rodríguez Valero defiende que los títulos deportivos tengan competencias profesionales por su efecto positivo en el empleo de los jóvenes
  • NACHO PRIETO
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  • GIJÓN

20 julio 201518:03

 

Tras la tempestad llega la calma. El director general de la Marina Mercante, el gijonés Rafael Rodríguez Valero, quiso esta semana alejar los malos vientos que enfrentaron a los trabajadores de Sasemar con los prácticos de El Musel por el control del tráfico portuario con una reunión que abocará a sustituir tensión por colaboración.

Según manifestó a EL COMERCIO Rodríguez Valero, la idea es negociar las matizaciones que correspondan al acuerdo marco entre Sasemar y Puertos del Estado, ambos organismos dependientes del Ministerio de Fomento, de forma que no moleste a nadie; que garantice el cumplimiento del objetivo fundamental, que no es otro que consolidar la seguridad marítima, y que aúne voluntades en lugar de provocar controversia.

El titular de Marina Mercante, en todo caso, no detecta impedimento legal alguno en que las autoridades portuarias contribuyan a financiar a Sasemar, Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima de la que el director general de Marina Mercante es presidente por razón de su cargo.

«Lo primero que quisimos dejar claro en la reunión entre todas las partes que celebramos el pasado día 15 -manifestó Rodríguez Valero- es la necesidad de evitar descalificaciones entre profesionales que están perfectamente cualificados para realizar el control del tráfico portuario, en referencia tanto a los prácticos como a los trabajadores de Sasemar.

El objetivo del encuentro que Rodríguez Valero considera alcanzado es el de haber sentado las bases para que del diálogo salga un protocolo de colaboración, porque «no queremos excluir a nadie, sino todo lo contrario, integrar y mejorar las cosas».

Respecto a la dimensión del problema surgido tras la denuncia por los prácticos de El Musel del convenio firmado entre Autoridad Portuaria de Gijón y Sasemar, el presidente de esta última entidad señaló que no tiene noticia de que surgiera similar polémica en ningún otro puerto de España, pero, en todo caso, insistió en que el convenio marco entre Sasemar y Puertos del Estado es un documento base que «estamos abiertos a que sea perfeccionado».

Nuevas competencias

El conflicto con los prácticos no es la única polémica que rodeó a Rafael Rodríguez Valero en su última visita a Gijón. Marina Mercante ha presentado un proyecto de decreto que habilitaría a los propietarios de titulaciones para el gobierno de embarcaciones deportivas (Capitán de Yate, Patrón de Yate y Patrón de Embarcaciones de Recreo) para realizar algunos trabajos profesionales de escaso relieve, objetivo contestado por los profesionales.

En ese sentido, Rodríguez Valero indicó que se trata de reconocer oficialmente algo que está sucediendo en la práctica y que, a su juicio, no perjudicaría a los profesionales porque «no conozco a ningún capitán ni a ningún piloto que realice las funciones que pretendemos incluir entre las competencias de las titulaciones deportivas».

Entre las ventajas del cambio, el titular de Marina Mercante señaló que «facilitaría el acceso de los jóvenes al mercado de trabajo».

El actual Gobierno tiene intención de dejar la nueva normativa aprobada antes de que finalice la legislatura actual, si bien el borrador de real decreto será sometido a información pública y a debate entre las partes implicadas durante la tramitación, de forma que «no hablamos de un documento cerrado, sino de una propuesta sobre la que estamos dispuestos a dialogar».


COMENTARIOS DE AEMC


Hay límites que nunca deberían ser rebasados. Cuando hay cientos de profesionales de todo el escalafón profesional en paro,  cuando acaban de producirse 22 detenciones y hay más de 800 implicados en la falsificación de titulaciones náuticas, crear una nueva profesión para el manejo de embarcaciones de recreo es un despropósito en toda regla.