La asociación de titulados náutico-pesqueros alerta de un «fraude laboral»

 

 

 

«Un barco con pasajeros no puede ser gobernado por alguien en posesión de una titulación deportiva y habilitado profesionalmente», dice

E. C.

GIJÓN

16 julio 201500:14

La Asociación de Titulados Náutico-Pesqueros (Aetinape) denuncia que si sigue adelante la iniciativa legislativa sobre la habilitación profesional de títulos deportivos, prevista en el proyecto de Real Decreto, «los poseedores de estos títulos podrían ejercer su trabajo profesionalmente, constituyendo un clarísimo fraude laboral hacia las personas que se han molestado en cursar sus carreras a través de los cauces normales».

Este proyecto modificaría el Real Decreto 259/2002, de 8 de marzo, por el que se actualizan las medidas de seguridad en la utilización de las motos náuticas, ya que no están sometidas a los mismos controles, ni a los mismos niveles de formación que los títulos náutico profesionales.

«Estos títulos deportivos tienen un nivel muy inferior, tanto en currículum como en conocimientos y controles para su expedición, que los náutico profesionales», por lo que Aetinape pidió en numerosas ocasiones que «no se tuvieran en cuenta las demandas de los empresarios de la marina de recreo, principales impulsores de la transferencia de competencias profesionales a los poseedores de estos títulos que simplemente tendrían que hacer un curso básico de seguridad para marinero en un centro reconocido por la Dirección General de la Marina Mercante, sin ningún otro requerimiento».

En opinión de la organización, «un barco con pasajeros no puede ser gobernado por un ciudadano que esté en posesión de una de estas titulaciones y que sea habilitado profesionalmente»

Esta denuncia se produce después de que la Guardia Civil practicara 22 detenciones en 31 provincias -entre ellas Asturias- en la llamada 'operación Sextante'. «El hecho de que exista una trama económica tras la concesión fraudulenta de titulaciones confirma las sospechas en torno a este ámbito de poder, de gran influencia económica, que gira en torno al negocio de la navegación turística del Mediterráneo, con epicentro en el Salón Náutico de Barcelona», dicen.